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El emotivo drama familiar que Neil Armstrong enterró en la Luna

La película «First man», que se estrena este viernes, descubre uno de los pasajes más traumáticos del matrimonio Armstrong

Ryan Gosling, como Neil Armstrong, en «First man - El primer hombre»
Ryan Gosling, como Neil Armstrong, en «First man - El primer hombre»
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A finales de los años 60, en Estados Unidos, Neil Armstrong era casi una estrella pop. A las puertas de su casa la prensa hacía guardia para ver a uno de los líderes del proyecto Apolo, ese que debía llevar a un estadounidense a la Luna. También lo hacían para descubrir algún secreto de ese hombre de Ohio que peleaba contra los soviéticos en la carrera espacial. Es ahí donde la película de Damien Chazelle «First man - El primer hombre» se fija: la parte humana y familiar de Neil y no tanto la conocida de Armstrong.

Ryan Gosling da vida al astronauta según los apuntes de la biografía «First Man: The Life of Neil A. Armstrong». Y arranca con un drama familiar que marca todo el tempo de la película. [Atención, spoiler del filme, aunque es una historia conocida] La primogénita del matrimonio Armstrong fallece a los pocos años de vida. Un trauma que el héroe y su mujer no superan, y que sirve de hilo conductor para el guion que firma el propio Chazelle junto con Josh Singer. Armstrong sufre durante toda la carrera espacial alucinaciones con su hija fallecida, y cuando logra el hito de alunizar, cierra la herida con un emotivo homenaje a su pequeña: deja en un cráter lunar la pulsera que su niña llevaba puesta cuando falleció.

«A los astronauta les permitían llevar objetos personales en el Apolo, los que ellos decidían. Divulgaron algunos de los que Neil y el equipo llevó, pero no todos. Neil pasó un tiempo en la Luna solo y no se sabe lo que hizo, se desconoce», contó en el Festival de San Sebastián Ryan Gosling, dando validez a la teoría de que Armstrong dejó en un cráter espacial un recuerdo inolvidable de su primogénita. «Trabajando con la familia y la gente que le conoció, los guionistas decidieron que era posible que dejara eso allí. Y la familia estaba de acuerdo. Era una posibilidad razonable y merecía la pena explorarlo en la película», sentenció sobre «First man - el primer hombre», que llega a los cines este 11 de octubre.

Frente a Armstrong, Chazelle también pone el foco en la ignorada, apasionada e indómita Janet Armstrong, la esposa de Neil, una verdadera heroína que interpreta Claire Foy. A pesar de ser consciente desde el principio de que su marido era un espíritu aventurero y no el «hombre de familia firme» con el que se casaban entonces las mujeres de su clase, Janet debe manejar las idas y venidas de quien deseaba dejar su huella en la historia. Armstrong viajará al espacio para superar el dolor que ambos comparten, pero será el fuerte lazo de unión con su mujer lo que le hará volver.

La historia contada por los vencedores

Basado en el libro «First Man: The Life of Neil A. Armstrong», de James R. Hansen, la película cuenta detalles reveladores de la vida privada y de los momentos más cruciales de un héroe mundialmente conocido. En 2000, James Hansen se puso en contacto con Neil Armstrong para que le autorizara a contar su historia. Al cabo de dos meses, el astronauta, poco inclinado a conceder entrevistas y mucho menos a que alguien documentara su vida, rechazó la petición.

Pero el escritor no se dio por vencido y consiguió el permiso del famoso piloto. «Tardé unos dos años en convencerle», recuerda, según apuntan desde Universal. «La familia de Neil estaba totalmente de acuerdo en que se escribiera una biografía. El momento crucial fue cuando me invitó a su casa en las afueras de Cincinnati, donde llevaba viviendo unos veinte años, y pasamos la tarde charlando en su estudio. Salí de allí con una sensación muy optimista, pero aun así tardó algunos meses en aceptarlo», asegura. «Neil tomaba decisiones en una décima de segundo en la cabina de mando, pero tratándose de su vida privada, era el hombre más prudente del mundo». «Conocemos a Neil como un símbolo icónico unidimensional, pero era un ser humano tridimensional que respiraba y sentía», defiende.

Los productores nunca quisieron limitarse a contar la historia de un héroe del que hemos visto numerosas fotos, leído u oído muchas entrevistas, sino indagar en qué le impulsó a él, a su familia y a sus compañeros de la NASA a lograr lo impensable. «Esta historia cuenta los tremendos riesgos del proyecto y el increíble peligro que corrieron esos hombres», explica el productor ejecutivo Adam Merims. «Neil fue piloto durante la guerra de Corea, antes de trabajar como piloto de pruebas en las Fuerzas Aéreas y, eventualmente, en la NASA. Era una época en que los pilotos de pruebas morían con demasiada frecuencia. Muchos de sus compañeros murieron en la primera parte de su vida profesional, pero Neil siguió adelante y logró lo que siempre se había considerado imposible».

A pesar de ser un hombre muy celoso de su vida privada, Neil Armstrong aceptó que se plasmara su vida en la gran pantalla después de reunirse con los productores. Wyck Godfrey, que tuvo la gran suerte de conocer al astronauta antes de su fallecimiento el 25 de agosto de 2012, dice que jamás habría hecho la película si Neil Armstrong no hubiera estado de acuerdo.

La mayoría le imagina como un solitario, pero su familia y las personas cercanas a él no tenían esa impresión. Mark Armstrong, el más joven de los hijos del astronauta, desea que la película muestre a su padre como la persona que era realmente. «Espero que el público se dé cuenta de que fue un hombre rodeado de circunstancias muy complicadas», dice. «Se le exigió mucho y se esforzó en estar a la altura. Siempre se guió por la misma idea: aceptar cada situación y encontrar la mejor forma de hacerse cargo de lo que ocurría». «Era un hombre normal», añade Rick Armstrong, el hijo mayor del astronauta. «Puede que no se notara viéndole en las noticias, pero era muy divertido. Cuando estaba con sus amigos, no tenía nada que ver con la imagen pública que todos conocemos», asegura. Los hijos y la esposa de Armstrong, que murió hace ahora unos meses, aprobaron el guiño de la película a la pequeña fallecida. Para ellos, su padre dejó la pulsera en la Luna. Nunca se sabrá si es cierto, pero después de «First man» es imposible mirar a la noche estrellada y no creerlo.