Ecosistemas al límite de su capacidad
El 45% de los servicios de los ecosistemas monitorizados se han degradado o se están usando de manera insostenible - FUNDACION BIODIVERSIDAD

Ecosistemas al límite de su capacidad

Un ambicioso proyecto compila la información científica existente en España referida al estrecho vínculo que liga la conservación con el bienestar

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, presentó los resultados del proyecto «Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de España» en el espacio CaixaForum de Madrid a finales de septiembre. El mismo día, se conocía el fallecimiento a los 61 años de edad de la ecologista keniata Wangari Maathai. Ribera quiso dedicar el evento a la memoria de la Premio Nobel de la Paz 2004.

«Ella fue la primera en entender que el valor de lo ambiental no se puede limitar solo a la protección de un árbol o a la creación de un museo; la mejora del bienestar humano está íntimamente relacionada con la correcta salvaguarda de los ecosistemas», comentó Ribera a propósito del «Movimiento Cinturón Verde», iniciado por Maathai en 1977.

«Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de España», auspiciado por Naciones Unidas, reúne el trabajo de más de 60 investigadores de distintas disciplinas, destacó José María Sanz, rector de la Universidad Autónoma (UAM), que, junto a la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), ha coordinado la compilación de la información.

Consumo y tecnología

El proyecto, que ha durado un tiempo récord de dos años y medio, ha examinado 14 tipos operativos de ecosistemas presentes en España entre terrestres y acuáticos (bosques, montañas, ríos, humedales, zonas áridas, agrarias, insulares, etc.). Asimismo, ha analizado sus servicios de abastecimiento (alimentos, agua, materias primas, acervo genético, etc.), de regulación (hídrica, climática, de la calidad del aire, del control de la erosión, etc.) y culturales (identidad, conocimiento ecológico local, turismo de naturaleza, educación ambiental, etc.).

«El 45% de los servicios de los ecosistemas monitorizados se han degradado o se están usando de manera insostenible. Los ecosistemas acuáticos continentales, los litorales, las riberas y las praderas de Posidonia son los que han sufrido un mayor deterioro», resaltó Ribera. Las causas, apuntó la secretaria de Estado de Cambio Climático, son múltiples: desde el abandono del medio rural (y consiguiente crecimiento de las urbes) hasta la demanda de productos cada vez más tecnificados; sin olvidar, por ejemplo, la puesta en marcha de un modelo de recreación que, en ocasiones, entra en conflicto con la conservación del territorio.

«Hemos apostado por un modelo de desarrollo ineficiente que nos vuelve más vulnerables frente a las crisis de los mercados internacionales y frente a perturbaciones naturales extremas (incendios, plagas, inundaciones, sequías, enfermedades emergentes, etc)», explicó Carlos Montes, Catedrático de Ecología de la UAM y alma máter del proyecto «Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de España».

España depende en un 30% de los servicios de abastecimiento procedentes de otros ecosistemas del planeta. «Para combatir la "amnesia ecológica" -que nos hace olvidar que formamos parte de los sistemas ecológicos- y la "anestesia tecnológica" -que nos incita a confiar ciegamente en el poder de las tecnologías presentes y futuras- hay que promover el cambio social: no confundir nivel de vida con calidad de vida y aceptar que los ecosistemas tienen límites biofísicos», subrayó Montes.

Vertebrados

Desde los años 70, las políticas de investigación en España se han orientado hacia los grupos taxonómicos filogenéticamente cercanos al ser humano, generando una información asimétrica sobre su biodiversidad, destaca el informe. Entre 2003 y 2007 más del 75% de los fondos de conservación tuvieron como destinatarios las variedades de aves y mamíferos más carismáticas y sus hábitats. Una inversión que, sin embargo, no ha conseguido revertir la tendencia global de erosión: el 24% de las clases de vertebrados que alberga nuestro país se hallan en situación de amenaza.

España debe de darse cuenta de su potencial y responsabilidad, dado que concentra al 54% de las especies conocidas en Europa. En el caso de los hongos, líquenes, musgos y plantas vasculares, por ejemplo, la cifra asciende hasta el 80%.