«Tengo la suerte de trabajar en el lugar más terrorífico de España»
foto: jose ramon ladra / video: david duran
madrileños con historia

«Tengo la suerte de trabajar en el lugar más terrorífico de España»

Abel Perales es el responsable del Viejo Caserón del Parque de Atracciones, la atracción que toca su fin tras 25 años aterrorizando a los ciudadanos. Este madrileño trabaja allí desde hace 15 años

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Licenciado en Administración y Dirección de Empresas y militar. Pero durante los últimos 15 años, Abel Perales ha desarrollado su carrera como «asustador» profesional en el Viejo Caserón del Parque de Atracciones. Aparcó el fusil, los balances y las gestiones empresariales para colocarse –según el día– la máscara de Scream, la de Freddy Krueger, la de Frankenstein, atarse camisas de fuerza o coger la sierra mecánica del descuartizador y convertirse en los personajes que más pánico producen a la humanidad. A día de hoy es el responsable del Caserón.

Abel no tenía formación de interpretación cuando se sumó a la plantilla del Parque. «Entregué el currículo porque era un apasionado de las películas de terror. Cuando abrieron el pasaje en «Lo peor es la carga psicológica de estar encerrado y a oscuras»el 89 yo tenía 8 años y entré a verlo. Ahora tengo la suerte de trabajar en el lugar más terrorífico de España. Me encanta mi trabajo, no me aburro. Lo peor es la carga psicológica de estar ocho horas en un sitio encerrado y oscuro, donde escuchas gritos. No todo el mundo puede soportarlo», revela. Probablemente sea el madrileño que más alaridos haya generado al personal; también de los que más golpes haya amortiguado con su cuerpo por parte de las víctimas que han padecido sus sobresaltos. «Un día una mujer comenzó a pegarnos bolsazos de lo asustada que estaba», narra entre risas mientras camina por los pasillos de la instalación.

Las falsas leyendas

Llegamos a la sala del personaje estrella: la niña del exorcista, un clásico presente durante los 25 años que lleva funcionando el pasaje. La pared de enfrente de la cama está desgastada a la altura de los traseros de los visitantes, donde pegan con toda sus fuerzas sus nalgas como si pudieran traspasar el muro si salta la poseída. Y surge la duda: «¿Es cierto que en los años 90 violaron a una actriz que hacía de niña del exorcista en la casa?». «No. En mi colegio también se contaba. Una violación aquí es impensable».

Hemos sufrido algún intento de agresión, pero nada grave. La habitación de la niña tiene cámara de videovigilancia.Es la actriz que más expuesta está, pero también la que tiene más medidas de seguridad. Todos estamos conectados por walkie por si ocurre algo. Nos guiamos por los ruidos en el interior y tenemos controlados a los grupos. En el momento en que alguno se pierde de vista, lo localizamos», afirma Abel.

A colación del supuesto bulo, este joven de 33 años habla de una leyenda que se cuenta entre los trabajadores del Caserón –actualmente 14–: «La de la cocinera que murió aquí trabajando. Algunos compañeros dicen haberla visto por la casa. Yo nunca», expresa, sin saber si nos está tomando el pelo. Asegura que apenas se han producido accidentes en el interior, aunque sí algún ataque cardíaco. «Los cuchillos que llevamos no cortan. Cuando el público sale con las camisetas rasgadas o arañazos, en el 95 por ciento de los casos, son ellos mismos los que se lo hacen entre ellos sin darse cuenta», añade.

En los camerinos

Abel nos baja hasta los camerinos, donde se guardan máscaras –como la de la imagen– importadas de Estados Unidos. El valor de cada una, entre 370 y 600 euros. También cuelgan centenares de disfraces, botes de sangre, cremas, heridas de pega... «Tenemos media hora como máximo para maquillarnos. A veces lo rápido es colocarse estas máscaras», detalla. Algún visitante se ha colado sin querer en estas salas. «Me tocó seguir a uno. Sin salirme de mi papel de monstruo le decía “Tú, ven para acá”. Había micrófonos y los grupos de la casa pensaban que les hablaba a ellos. Se volvían locos», rememora sonriendo.

El Viejo Caserón y sus personajes desaparecerán para siempre para dar paso a una renovada atracción más terrorífica e innovadora en Halloween de 2014. Hasta el 29 de junio se puede disfrutar del Horror Fest en el Parque con cuatro pasajes de miedo temáticos y diferentes.