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Rajoy despliega toda su retranca parlamentaria con Iglesias: «Con los SMS voy mejorando»

El candidato popular advierte del riesgo de una «legislatura estéril» si el PSOE bloquea el nuevo Gobierno

MadridActualizado:

Frente al tono serio y el trasfondo político que el candidato del PP a la presidencia del Gobierno ha querido ofrecer en su respuesta al portavoz parlamentario del PSOE, Mariano Rajoy ha desplegado su conocida retranca parlamentaria para contestar al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. [ Sigue en directo la investidura de Rajoy]

Este último ha subido a la tribuna de oradores intepretando el papel de líder absoluto de la oposición y se encontrado con un Rajoy que le ha contestado con sorna, sin conceder importancia a sus críticas y sin reconocerle la elevada posición a la que aspiraba Iglesias.

Así, y tras una visión apocalíptica de la situación en España, «Lo que usted plantea es un debate de Twitter. Para mí es muy dificil contestarle a todo. No me manejo bien en esos mundos pero hay cosas positivas en España, vivimos en un país que no está mal».

Iglesias le ha replicado recordándole los SMS enviados al extesorero popular, Luis Bárcenas, y Rajoy le ha respondido con la siguiente frase: «En Twitter voy mejorando y con los SMS me manejé peor, pero ahora también voy mejorando».

«No soy perfecto»

Con esta frase, ha hecho estallar las carcajadas en la bancada popular, pero no ha sido la única ocasión en que Rajoy ha hecho uso de las chanzas. «Todo el mundo sabía que yo no era perfecto pero no sé si todo el mundo sabía que alguien más no es perfecto», le ha espetado, aludiendo así de manera indirecta a la arrogancia que dentro de su propio partido muchas voces achacan a Iglesias.

Rajoy también le ha preguntado, «¿Por qué cree que tenemos mas apoyos que ustedes, se ha parado a pensarlo, o es que tenemos suerte?». A continuación le he recordado «dos datos electorales, los nuestros y los suyos» para echarle en cara con sorna que «no han sido capaces de articular una mayoría razonable, ni de ganar las elecciones a algo tan pésimo como el PP».

«Hay que acostumbrarse a decir la verdad. Estamos aquí porque hemos ganado las elecciones pero hay una segunda razón: nadie ha logrado articular una mayoría razonable... modestia aparte, yo sí», le ha espetado en otro momento, entre las risas en su bancada.

«El que ustedes no hayan sido capaces de articular una alternmativa razonable no significa que yo este aquí por su culpa o gracias a ustedes que sería peor todavía», le ha reprochado también, después de que Iglesias achacara la investidura de Rajoy al cambio de timón en el PSOE.

«Rodea el Congreso»

En referencia a las manifestaciones, y ante la próxima convocatoria de «rodea el Congreso» el jefe del Gobierno ha subrayado que «no me gusta meter miedo, y aunque lo intentara no creo que lo fuera a conseguir». Acto seguido ha advertido: «No tengo miedo, ni a las manifestaciones ni a las huelgas generales, ni a las palabras».

En esta línea, le ha hecho una nueva pregunta cargada de retórica a Iglesias para enfrentarle a su propio espejo. «Usted salía a la calle porque los que estábamos no le representábamos. ¿Significa que los que estén en la calle no se sienten representados por usted, señor Iglesias?».

También ha ofrecido una dosis de retranca al líder de IU, Alberto Garzón, al que le ha respondido con un «prefiero tener mis resultados electorales a los suyos y a partir de ahí… Igual con la portavoz de En Marea, Alexandra Fernández, a la que ha recordado que en el último debate de investidura pronosticó la derrota del PP en Galicia, cuando refrendó después su mayoría absoluta.

Cambios «sensatos y razonables»

Previamente, el líder popular se ha comprometido este jueves a desarrollar la «máxima disposición al diálogo» durante la legislatura que comenzará la próxima semana. Pero también ha advertido a los socialistas de que esta búsqueda de consenso tiene un límite muy claro: la preservación de la recuperación económica en marcha en nuestro país.

Ya en respuesta al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha precisado su disposición a realizar «cambios sensatos y razonables» en las reformas realizadas en la legislatura anterior buscando alentar el crecimiento y la creación de empleo, pero bajo ningún caso su derogación.

«Es mi obligación advertir en esta Cámara que revertir las reformas económicas que se han puesto en marcha no es bueno para España" poruqe creo qeu le haríamos «un flaco favor». «Habrá muchos temas que acordar, hablar y pactar pero hay algunas cosas con las que no conviene jugar y tomárselas en serio». No aceptará así, «iniciativas que vengan a aumentar el gasto desmesurado, porque el control del déficit público y de la deuda nos ha dado crédito y confianza fuera de nuestro país», ha recordado.

Una senda que, de continuar, permitiría hacer un ajuste más pequeño del comprometido con Bruselas, de 5.500 millones de euros, para cumplir la senda de ajsute de la deuda y el déficit.

Con un tono más conciliador que en los debates de investidura anteriores, Rajoy ha contestado al representante del PSOE, su portavoz parlamentario, Antonio Hernando, advirtiéndole que la responsabilidad de su partido no concluye en la votación del próximo sábado sino que debe continuar para evitar una «legislatura estéril» donde el nuevo Gobierno no pueda gobernar.

Ahora bien, esta búsqueda de consenso y de esfuerzo, en ningún caso, significará firmar «un contrato de adhesión», ha advertido también. «Hay unos mínimos de gobernabilidad», ha subrayado antes de hacer un llamamiento a la responsabilidad de todos los partidos presentes en la Cámara.

Y si bien ha reconocido el esfuerzo del PSOE al abstenerse para permitir que inicie la legislatura, también ha recordado el sacrificio que va a suponer para los populares gobernar sin contar con una mayoría en el Congreso de los Diputados. En esta línea, ha puesto sobre la mesa que esa que, en la situación actual, al PP le beneficiaría celebrar unas terceras elecciones, pero ha puesto por delante «el interés general de los españoles» y ha pedido el mismo esfuerzo a los socialistas.

Tono menos bronco

El cara a cara entre Rajoy y Hernando ha discurrido con un tono mucho menos bronco que el solía caracterizar los enfrentamientos parlamentarios entre el líder popular y el anterior secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno también ha advertido al PSOE contra la demonización del adversario. «No es lógico y la gente lo sabe», ha reprochado tras recordar los asuntos en los que PP y socialistas se encuentran en la misma línea, como agenda exterior, pensiones, terrorismo, reforma de la Justicia. «No voy a apuntarme a diferenciarme, voy a intentar construir», ha recalcado.

Como primera muestra de ello, Rajoy ha avanzado que anulará los efectos académicos de las reválidas de bachillerato hasta que concluya la negociación para el pacto de Estado por la educación. De esta manera, los estudiantes tendrán que seguir sometiéndose a estas pruebas pero, en caso de no superarlas, no podrán acceder a la universidad, pero sí podrán recibir el título de bachillerato.