VÍDEO: Las afirmaciones más duras de Pablo Iglesias.

Iglesias: «Hay más delincuentes potenciales en esta Cámara que ahí afuera»

El líder de Podemos da por amortizado a Ciudadanos y se recrea en la división interna de los socialistas

MadridActualizado:

Pretendió Pablo Iglesias emplear un tono más pausado, de formas más tranquilas, con las manos incluso en los bolsillos, pero el fondo de su discurso fue tan contundente, ácido y por momentos irreverente a PP, PSOE y Ciudadanos. Pero más que plantear su alternativa a Mariano Rajoy, Iglesias no dio un discurso sino un intento de lección de historia para destacar el «carácter histórico» de esta investidura por la decisión de los socialistas.

El secretario general de Podemos arrancó homenajeando a las brigadas internacionales antes de definir como «un abstencionazo» en un proceso que ha definido como «un trámite desagradable para Ciudadanos y trámite vergonzoso para el PSOE».

Iglesias ha incidido en su estrategia por presentarse como la única alternativa a una «triple alianza» que según el argumentario que maneja su partido «rompe el reparto simbólico de posiciones» por la decisión del PSOE de abstenerse. «Para ganar el Gobierno, Rajoy está hiriendo de muerte el bipartidismo», escribía en Twittr Íñigo Errejón durante el discurso de Antonio Hernando.

Pero tampoco se olvidó en el arranque de atacar a Ciudadanos. La formación de Iglesias considera a los de Albert Rivera amortizados y relegados: «Ciudadanos agota su función histórica», ha señalado Iglesias. «Para lo que ha servido Ciudadanos es para que al peor PSOE siga gobernando en Andalucía, el peor PP en Madrid y Rajoy sea presidente».

Tras estos ataques iniciales, Iglesias se ha recreado en la división de los socialistas y en negar que el PSOE pueda ejercer ningún tipo de alternativa. «Es muy difícil decir que se es oposición después de entregar el gobierno», con una decisión que «pone fin al sistema político que sucedió a nuestra Transición».

El líder de Podemos se recreó en el voto contrario del PSC como muestra de un «ecosistema político propio en Cataluña» para asegurar que «el mundo político catalán posterior a la Transición ya no existe». Iglesias se envolvió en la bandera de la plurinacionalidad para radiografiar a PP, PSOE y Ciudadanos como «tres partidos subsidiarios en Cataluña» y también en el País Vasco.

Ataque al PSOE

Iglesias ha lanzado uno de sus ataques más duros al portavoz de los socialistas, Antonio Hernando, especialmente por sus referencias al legado histórico del PSOE: «No manche usted el nombre y la memoria de los viejos socialistas. No se comparen ustedes con ellos porque no tienen nada que ver».

Pero lo más hiriente fue cuando a raíz de las palabras de Hernando respecto a lo duro que había sido para el PSOE adoptar muchas decisiones (abandonar el marxismo, la OTAN) que luego fueron positivas: «Le ha faltado añadir fue muy duro descabalgar a Pedro Sánchez y seguir de portavoz pero el tiempo me dará la razón», recriminó Iglesias en un ataque que dejó a Hernando mirando al frente con la mirada perdida.

El líder de Podemos ha plasmado su convencimiento de que «es falso que se pueda gobernar desde el Congreso», y trató de orillar al PSOE para ganarse todo el espacio de la oposición: «Ustedes están más cerca del PP que de nosotros».

A Mariano Rajoy en cambio no le ha dedicado tanto tiempo en su discurso inicial, más que en el tramo final para criticar que sus políticas suponen un «aumento desigualdad» y para criticar «recortes en Educación y Sanidad».

El líder de Podemos se ganó la reprimenda de la presidenta de l Congreso al defender las protestas que rodean el Congreso y asegurar que «hay más delincuentes potenciales en esta cámara que ahí afuera». Iglesias consiguió acalorar a todo el hemiciclo.

Ana Pastor le llamó la atención: «Le recuerdo el reglamento en lo que tiene que ver con el honor de la cámara y de los diputados». A lo que Iglesias respondió: «Me debo al honor de mi patria y de los ciudadanos de mi país y no el honor de esta cámara. Merecer el odio de las oligarquías será la mayor de nuestras honras».