Foto de familia de los líderes convocantes - VÍDEO: EP

La polémica foto que enfrenta a PP y Vox con Ciudadanos

PP, Ciudadanos y Vox se unen contra el Ejecutivo pese a sus diferencias

MadridActualizado:

Compiten entre ellos. Y a unos más que a otros les incomoda la foto juntos. Especialmente a Albert Rivera, que en la manifestación convocada en Madrid por la unidad de España volvió a cruzar un particular Rubicón personal que le situó en el mismo acto que Santiago Abascal. Entre ellos un Pablo Casado al que se le vio exultante en todo momento.

Un Casado muy cómodo con esa unión que pretende liderar para que le lleve hasta La Moncloa, dio las gracias a todos los partidos presentes, defendió en todo momento la pluralidad de la convocatoria y agradeció la presencia de todos los partidos presentes. «No cabe más rendición socialista ni más chantaje independentista», dijo el presidente del PP. Casado defendió la concentración en Colón como «un punto de inflexión» para provocar la salida de Sánchez de La Moncloa. El líder del PP consideró las elecciones del 26 de mayo (municipales, autonómicas y europeas) como un plebiscito sobre el Gobierno de Pedro Sánchez: «En cien días tenemos tres elecciones en las que podemos pasar de estas plazas a las urnas, la España de los balcones debe pasar a las urnas».

Le tocó el turno a Albert Rivera y detrás de él se colocaron simpatizantes y cargos orgánicos del partido con banderas de la Unión Europea, muy presentes durante toda la concentración, y del colectivo LGTBI que el partido siempre ha defendido. Pero que ayer reivindicó para diferenciarse de Vox. El líder de Ciudadanos está en plena carrera por captar los votos del socialismo moderado y desencantado con Pedro Sánchez. Y la escenografía cuenta. Y de ahí su incomodidad con un Vox con el que quizás en mayo tenga que volver a llegar a acuerdos si quiere consolidar el salto de su partido como formación de Gobierno.

La cuestión catalana, personal para Rivera, le animó a promover esta marcha junto al PP. En su breve intervención ante los medios rehuyó los términos más duros que minutos antes había manifestado Santiago Abascal. Y es que el presidente de Vox fue claro al señalar a Sánchez como presidente «ilegítimo» y en denunciar «su traición». También defendió sin dudar que «debe suspenderse la autonomía de Cataluña».

El presidente de Ciudadanos justificó su participación por el engaño de Sánchez y destacó la necesidad de la convocatoria electoral, que destacó como el mensaje más transversal y más aplaudido en diferentes momentos de la concentración: «Hoy decimos no a Sánchez y sí a España. Sánchez nos engañó. Montó una moción de censura para convocar elecciones y no lo ha hecho. Y hoy el clamor es por unas elecciones cuanto antes», dijo Rivera.

Foto con polémica

Finalmente hubo foto, pero no a tres. Según aseguran fuentes del PP y de Vox existía un pacto para que al final de la concentración los líderes de los partidos se hicieran una foto conjunta con los lectores del manifiesto. No solo Casado, Rivera y Abascal, pero sí muy pocos más. Apenas los líderes de Unión del Pueblo Navarro, Foro Asturias o UPyD. «Nos dijeron que subíamos los seis partidos con un representante por partido y los tres periodistas», afirman fuentes de VOX. «Eso era lo pactado. Solo era de líderes», corroboran desde el PP. Fuentes de Cs aseguran que no había tal acuerdo y no se habló de foto final. Y destacan que «el acto ha sido de PP y Cs» y que «Vox no estaba en la organización de la concentración». Pero más allá de las versiones contrarias, lo que sí es cierto –y pudo verse a la perfección desde la zona habilitada para el trabajo de los medios de comunicación– fue cómo Rivera fue el primero en subir al escenario para saludar a las tres personas que leyeron el manifiesto.

Pero rápidamente el líder de Ciudadanos volvía por sus pasos y retornaba acompañado de Begoña Villacís e Ignacio Aguado. Y otros dirigentes del partido como Fernando de Páramo o José Manuel Villegas hacían lo propio. «Al verlo todos hemos ido detrás», defienden desde Vox. Así, junto a Abascal pudo verse a Rocío Monasterio o a Javier Maroto junto a Pablo Casado. Aunque Rivera y Abascal sí se saludaron en un momento en que se encontraron.

En el acto de Colón hubo unidad por el discurso territorial y contra la gestión de Sánchez en Cataluña. La reedición del pacto andaluz que amenazará a Sánchez cuando llegue el momento de votar.

Aunque no sea la aritmética que a Rivera más le guste, ayer se constató como un polo claro de oposición al presidente del Gobierno. Y tras esa unidad, las tiranteces para una foto solo de los tres líderes que lo demostrase, ponen de manifiesto que Casado, Rivera y Abascal pueden ser aliados pero que también son competidores.