La presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz y la exministra de Defensa Carme Chacón
La presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz y la exministra de Defensa Carme Chacón - efe

Chacón amaga con ir a las primarias del PSOE: «No soy la tapada de Susana Díaz»

Sopesa competir con Sánchez por la candidatura socialista a La Moncloa. «Es una decisión que todavía no he tomado», reconoce a ABC

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Viernes 6 de marzo, mediodía. Hace tres horas que Carme Chacón ha aterrizado procedente de Estados Unidos y accede a hablar para ABC sobre su futuro: « Yo no soy la tapada de Susana Díaz ni de nadie», comienza, a sabiendas de que sigue en boca de todos los que son en este PSOE nervioso por la posibilidad de perder la hegemonía de la izquierda.

La exministra de Defensa tiene ahora su vida dividida entre las dos orillas del Atlántico y eso le va a aportar una distancia más que necesaria cuando, dentro de dos meses, tenga que tomar la segunda decisión más trascendente de su vida política: si disputa a Pedro Sánchez la candidatura a la Presidencia del Gobierno en las primarias del 26 de julio. La primera la tomó en febrero de 2012, enfrentarse a Alfredo Pérez Rubalcaba en el 38 Congreso del PSOE, y perdió.

Han pasado tres años y hoy Chacón cruza el charco una semana al mes para hacerse cargo de la «Escuela de Alta política y buen gobierno de Las Américas», en Miami, dependiente de la Fundación Ortega y Gasset. Las otras tres semanas las dedica a la Secretaría de Relaciones Exteriores del PSOE, donde la situó Pedro Sánchez por expreso consejo de José Luis Rodríguez Zapatero y Susana Díaz en el congreso extraordinario de los socialistas, en julio de 2014.

«Ese fue todo nuestro acuerdo», sostiene la exministra. Dicho de otro modo: aquel compromiso no conllevaba la renuncia por su parte a disputarle a Sánchez el cartel a La Moncloa, «una decisión que todavía no he tomado». Lo que sí tiene muy claro es que las primarias del 26 de julio tienen que ser «competidas» y de máxima participación de los militantes y de los simpatizantes. Cuando se convoquen, matiza, «apoyaré a quien crea que tenga más opciones de ganar las elecciones (a Mariano Rajoy) o tomaré la decisión que crea más oportuna para el partido», en alusión a la posibilidad de dar un paso al frente.

Antes, la «solución Susana»

La exministra mide sus palabras. Sabe que esas primarias no son el único escenario que ahora mismo baraja un PSOE muy preocupado por las encuestas que le auguran un batacazo en las autonómicas y municipales del 24 de mayo. Si esto llegara a producirse y Podemos adelanta a la histórica sigla, nadie estará para primarias; todos volverán la mirada a Susana Díaz, que ya se ha encargado de advertir que no disputaría con Sánchez lo que define como «unas primarias de perdedores» tras ese hipotético descalabro el 24-M. Es decir, la «solución Susana» solo sería posible si es elegida candidata a La Moncloa por aclamación del Comité Federal... previa dimisión, se supone, del secretario general que ha comprometido su palabra en convocar a las urnas internas el 26 de julio y presentarse.

Por eso, las opciones de Chacón pasan porque Pedro Sánchez sobreviva políticamente a las elecciones municipales y autonómicas; pasan porque él pueda exhibir esa noche en Ferraz unos resultados que le permitan pactar con otras fuerzas para recuperar parte del poder perdido en 2011.

Aunque el secretario de Organización, César Luena, insiste en que, a pesar del «ruido», habrá primarias y el candidato único será Sánchez, ni éste ni otros muchos miembros de la Ejecutiva y barones las tienen todas consigo. El líder socialista está convencido de que, si no es la propia presidenta de la Junta de Andalucía, por la vía antes descrita, el 26 de julio tendrá competencia porque la estrategia que viene desplegando es la de desgastarle, a la espera de un tiempo mejor para sus intereses.

Sería la segunda gran oportunidad de la catalana. Aunque Chacón niegue ser la «tapada» de la presidenta andaluza, todos creen que esa es la razón del enrarecimiento de sus relaciones con Sánchez. Ya extrañó mucho en enero que la Secretaria de Relaciones Exteriores no acompañara al secretario general en un viaje... a Estados Unidos, el territorio que mejor controla y en el que pasa una semana al mes. La exministra asegura que trabaja «muy a gusto» con Sánchez y que una victoria de Susana Díaz el 22 de marzo en Andalucía será de todo el PSOE y también de su líder, pero cada declaración que hace, cada entrevista que concede, cada movimiento que hace, son vistos con recelo en Ferraz.

Sus últimas intervenciones han sido para distanciarse. La más sonada, la protagonizó, a puerta cerrada, en la Permanente del 11 de febrero en la que Sánchez comunicó la destitución de Tomás Gómez, de toda la Ejecutiva del PSM y, nada menos, que de todo el Comité Regional. Una decisión, esta última, «sin precedentes», según comentaba en privado días después un antiguo secretario de Organización.

En defensa de Tomás Gómez

A diferencia de la presidenta del partido, Micaela Navarro, del secretario de Política Federal, Antonio Pradas, y de todos los andaluces en la Ejecutiva, que se ausentaron por orden expresa de Susana Díaz ante la «provocación» que suponía la defenestración de un aliado suyo, Gómez, Chacón sí se quedó. La responsable de Exteriores se alineó en las críticas con su amigo Pedro Zerolo, secretario federal de Movimientos Sociales y rival de Ángel Gabilondo en la consulta a los 15.000 militantes de la federación madrileña para elegir al candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Reprochó a Pedro Sánchez en persona su «error» y le espetó: «Así no se hacen las cosas».

Son actitudes como esa que hacen a muchos en el PSOE concluir con retranca que la exministra de Defensa está, como los militares, «en expectativa de destino», en palabras de un veterano alcalde. «Sólo el mantenimiento de la incertidumbre las delata a las dos (a Chacón y Díaz)», señala una fuente. Más a Díaz que a Chacón, por su exposición mediática tres años después del asalto al poder que intentaron en 2012 frente a Alfredo Pérez Rubalcaba.

Ha pasado mucho agua bajo los puentes del socialismo y hoy es la presidenta andaluza quien lidera el «tándem». Atrás quedan aquellas vísperas del 38 Congreso del PSOE en febrero de 2012 cuando Díaz, por orden del entonces presidente de la Junta, José Antonio Griñán, recogía los apoyos del socialismo andaluz a favor de la exministra y en contra de Rubalcaba.

Carme Chacón perdió por la mínima, pero aquello sirvió para que Susana Díaz empezara a forjar su leyenda interna.

Zapatero apoya hoy a Díaz

Chacón le debe todo políticamente a José Luis Rodríguez Zapatero, que la reclutó en el año 2000, tras su inesperada victoria frente a José Bono, con tan solo 29 años. Fue Zapatero quien la hizo portavoz de la Ejecutiva socialista en la oposición, miembro de la Mesa del Congreso tras la victoria electoral de 2004, y ministra de Vivienda en esa primera legislatura. Pero el verdadero despegue le llegaría en 2008 cuando, para sorpresa de todos, la nombra ministra de Defensa. La foto, embarazada de su hijo Miquel, da la vuelta al mundo y empieza a sonar como favorita en la sucesión, para desesperación de Rubalcaba. Luego fue el propio Zapatero quien se vio obligado a pedirle que no forzara unas primarias en 2011 frente a Rubalcaba, so pena de crear un cisma en el PSOE.

Siete años después, la relación entre Zapatero y Chacón sigue siendo excelente, aunque ya no la ve «en primera línea» sino para formar parte destacada en cualquier equipo que se forme. El expresidente está hoy convencido de que la «solucion Susana» es lo único que salvará al PSOE, si se confirman los malos pronósticos en las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo, por el «liderazgo» que está demostrando. De todas formas, Chacón aún no ha descartado concurrir a las primarias.