Cospedal, Díaz (arriba), Chacón y Sáenz de Santamaría, abajo - abc / agencias
«partos electorales»

Madre, política y con un partido bajo el brazo

El caso de Susana Díaz (a los 40 años) recuerda al de otras dirigentes, como Sáenz de Santamaría (a los 40), Chacón (a los 37 años) y Cospedal (a los 41), que dieron a luz a sus primeros hijos en plena vorágine política. Y se mantuvieron en la cúspide

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«Año de nieves, año de bienes» es el clásico dicho del refranero popular, y en pleno primer temporal de invierno, los diarios andaluces adelantaron este lunes 19 de enero la noticia de que la presidenta autonómica está embarazada. De tres meses y por primera vez. El aforismo en clave política nacional bien se podría trocar por el de «año de elecciones, año de bienes», por cuanto Susana Díaz Pacheco, máxima dirigente de la Junta, se encuentra precisamente tanteando la opción de si adelanta o no comicios regionales habida cuenta de la fractura diáfana en que se hallan sus relaciones de pacto de gobierno con la Izquierda Unida de Diego Valderas. Y Díaz no es la única que ha conciliado trabajo y familia en el fragor electoral, puesto que otras mujeres dirigentes, verbigracia Carme Chacón, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, fueron madres en plena vorágine tormentosa política.

Susana Díaz espera su bebé para mediados del próximo mes de julio. A sus 40 años cumplidos el pasado mes de octubre, la presidenta andaluza mantenía, al parecer, las mayores reservas para que la buena nueva se mantuviese dentro de su círculo más íntimo. Al final, se ha filtrado su estado de buena esperanza y un portavoz de la Junta de Andalucía confirmó a la agencia Efe que la fecha prevista para el alumbramiento coincidirá con la campaña de primarias en el PSOE que debe elegir el candidato a La Moncloa, en la carrera decisiva por las elecciones generales. El 26 de julio debe producirse la designación de un cabeza de cartel socialista que en principio parecía reservado indiscutiblemente para Pedro Sánchez, si bien en las últimas semanas se ha producido un palpable y más que evidente distanciamiento con la mandataria sevillana. Antes de conocerse la noticia, se bosquejaba en el horizonte una lucha casi fratricida entre Sánchez y su otrora mecenas y «liebre» de la victoria conseguida por el madrileño en el maratón por liderar la Secretaría General de Ferraz que abandonó Alfredo Pérez Rubalcaba en verano de 2014.

La pugna en la nave socialista está servida si Sánchez lo logra buenos resultados en su segunda gran prueba de fuego, los comicios autonómicos y municipales de mayo. Si pierde masa electoral, entonces serán muchas las voces que desde dentro del partido y en sus aledaños pedirán a la actual presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que dé un paso al frente, que deje Sevilla y se vaya a Madrid a pilotar el buque sin rumbo. Cabe recordar que Díaz controla importantes facciones dentro de las huestes socialistas, arremolina un gran caladero de votos de simpatizantes y militantes y ejerce la hegemonía preceptiva sobre Secretarías Provinciales del PSOE que se presentan imprescindibles para inclinar el voto del lado de Sánchez. O del contrario.

Preguntada sobre qué va a ocurrir con su periodo de gestación, Díaz aseguró ayer muy alegre que, como miles de mujeres, «va a conciliar con total normalidad» su responsabilidad y su embarazo, y que no piensa dejar que el bebé que lleva en sus entrañas afecte al calendario electoral. Solo le cambiará a ella y a su familia, zanjó. Así que no despejó dudas y las incógnitas sobre su futuro, ligado al timonel socialista, se mantienen.

Primera presidenta regional mamá

Por lo pronto, Díaz Pacheco será la primera presidenta de un Gobierno autonómico que sea madre durante su mandato. Díaz es la quinta máxima dirigente de Andalucía desde 1982, pero la primera mujer. Como se recuerda, nunca ha sido elegida en unas urnas, sino que sustituye desde el 7 de septiembre de 2013 a José Antonio Griñán, imputado por los escándalos del fondo de reptiles en que derivó la instrucción de Mercedes Alaya sobre los ERE desarrollados a instancias del Ejecutivo regional. Díaz algutina varias «conquistas» de cuotas femeninas en su particular vitrina de «récords»: fue la primera mandataria andaluza, la primera que será madre, fue también la primera mujer que encabezó el PSOE andaluz y lo compaginó con ser miembro del Comité Federal Socialista.

Nacida en Sevilla en 1974, se casó en septiembre de 2002 con José María Moriche, quien trabaja en una cadena de librerías sevillana.

Primera titular de Defensa y sietemesina

No es la única socialista que se estrena en esa labor de ser madre, conjugándola con un puesto en la cúspide política. No se han olvidado las imágenes de una encinta ministra de Defensa pasando revista a las tropas. O viajando a Herat (Afganistán) para visitar al destacamento nacional, con el riesgo impenitente para el bebé. La también socialista Carme Chacón no dejó su cargo durante los meses de embarazo hasta que tuvo a su primer hijo. Su salida del hospital barcelonés donde se hallaba ingresada congregó a más periodistas del «cuore» que a medios de información política. La «noticia» que protagonizaba se llamó Miquel, fruto de su matrimonio con Miguel Barroso, secretario de Estado de Comunicación de España entre 2004 y 2005 y amigo personal del entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

El 14 de abril de 2008, encinta de siete meses, se convirtió en la primera titular de Defensa de España y la primera ministra española que accedía a un departamento a punto de dar a luz. Hasta su reincorporación al Ministerio fue Alfredo Pérez Rubalcaba, entonces titular de Interior, quien asumió su despacho.

La situación que vive en la actualidad Susana Díaz tiene un claro precedente en las filas populares: María Dolores de Cospedal. En 2006 alumbró a su único retoño, Ricardo, en honor al progenitor de la secretaria general del PP. En una entrevista datada en 2010 y a pesar de ser siempre muy reticente a hablar de su vida privada, la mujer fuerte del partido confesó que lo único a lo que quizás había llegado tarde era a tener su primer hijo. Se casó con 28 años, pero ese matrimonio se anuló. Truncada esa unión, decidió tener a su hijo soltera y se embarcó también en un proceso de cuatro años de adopción finalmente interrumpido y contrajo matrimonio al año siguiente con Ignacio López del Hierro. No ha desatendido en ningún momento las responsabilidades de su faceta política, incrementadas al ser elegida en 2011 presidenta de Castilla-La Mancha y seguir ostentado el dorsal «número dos» de la calle Génova.

En menor rango, Lucía Figar (que cumplirá en febrero 40 años) no sabe qué significa ser política fuera de la maternidad. O ser madre fuera de la política. Sus tres hijas, de 8, 7 y 3 años de edad, han nacido mientras ella ha estado al frente de la educación madrileña y, con anterioridad, de Inmigración. Ella mismo reconoce que nunca se ha tomado más de dos o tres semanas de baja por el hecho de ser madre. Inmediatamente retomó sus obligaciones en el cargo porque, considera, cuando se tienen responsabilidades de Gobierno o se está o no y «hay que estar». Aunque sin dormir, como también ha llegado a admitir, puesto que tener tres niñas pequeñas pasa factura insomne.

La mujer más poderosa de España

Por su parte, la que es hoy la mujer que más poder congrega en el Gobierno central, Soraya Sáenz de Santamaría, dio a luz en pleno trafago electoral de las generales de noviembre de 2011, que concedieron el triunfo final al candidato de su partido, Mariano Rajoy. Iván Rosa vino al mundo entre biberones y leyes, entre pañales y decretos de traspaso de poder en el Ejecutivo.

Ella no descansó, se incorporó sin haber cumplido ni seis semanas tras el parto al fatídico ritmo que imprimió la formación del primer gabinete del gallego, donde ocupa el pilar fundamental. Es la mujer que más mando acumula en el país, puesto que se sitúa al frente de la única Vicepresidencia del Gobierno, la Portavocía del Ejecutivo, el Ministerio de Presidencia, que tiene asignada toda la capacidad de coordinación de los otros ministerios y también, por primera vez, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que hasta la presente legislatura dependía de Defensa.

Haciendo gala de una extraordinaria capacidad de organización, según dicen sus colaboradores más cercanos, la política vallisoletana conjugó su puesto número dos en la lista del PP por Madrid con la recta final de su embarazo. Cumplió hasta el último día con su trabajo, primero en el Congreso, donde era la portavoz del Grupo Popular, y luego en la campaña electoral, centrada obligatoriamente en la sede del partido en Génova.

El bebé nació la madrugada del 11 de noviembre de 2011. Las elecciones fueron el 20. Esa misma noche, nueve días después del parto, Sáenz de Santamaría reapareció en público en la atalaya de Génova sobre Madrid. Ha sido muy comentado el «Tú no botes» de Rajoy a su mano derecha, a lo que ella, apostada en el balcón, respondió muy sonriente que por supuesto no lo iba a hacer por los puntos. Pese a la alegría incontenida.

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