En sus escenarios más optimistas, la Airef estima que se podría llegar a un ligero superávit previa reducción del déficit
En sus escenarios más optimistas, la Airef estima que se podría llegar a un ligero superávit previa reducción del déficit - EFE
60.000 millones más

Solo ligar las pensiones al IPC sin más reformas dispararía la deuda en 30 años al 132% del PIB

La Autoridad Fiscal calcula que la rebaja del déficit y adoptar el factor de sostenibilidad y se calcula la prestación con los últimos 35 años reduciría el pasivo al 61,2%

MadridActualizado:

Ligar las pensiones al IPC es posible, pero para ello hay que adoptar medidas adicionales para elevar los ingresos y reducir el gasto. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha publicado esta mañana un informe en el que contempla varios escenarios de cara a futuro. Si se vincula la revalorización de las pensiones al IPC y no se aplican más medidas ni se reduce el déficit, la deuda pública escalará cincuenta puntos en 2048 hasta llegar al 132,2% del PIB, es decir, más de 60.000 millones que el 97% actual.

Al observar las hipótesis que dibuja la institución se percibe que a partir de 2031 el pasivo deja de bajar y comienza a crecer con fuerza debido a la jubilación de los seis millones de trabajadores del baby boom que nacieron entre 1958 y 1977, lo que sin reformas pone a la deuda en un claro «riesgo de sostenibilidad».

El organismo también traza dos escenarios más optimistas. Uno es aquel en el que se consigue reducir el déficit para cumplir con las normas europeas, consiguiendo un equilibrio con un ligero superávit de media entre 2018 y 2048. Un escenario, eso sí, «exigente», en el que el déficit del sistema de la Seguridad Social se compensaría con el superávit de las otras administraciones. Si la Ley de Estabilidad fijaba para 2020 el objetivo temporal para bajar la deuda al 60% del PIB, en este escenario se conseguiría en 2031 y después iría creciendo hasta el 73,3% en 2048.

En el escenario más optimista, eso sí, el Pacto de Toledo sale de su hibernación y adopta medidas para calcular la pensión cogiendo 35 años y no 22 como en la actualidad, además de aplicar el factor de sostenibilidad que preveía la reforma de 2013 y que iba a entrar en 2019 -ahora postergado hasta 2023-.

Este factor se calcula en base a la esperanza de vida, reduciendo la pensión cobrada inicialmente pero garantizando que se va a percibir más años. Y el Gobierno reduce el déficit hasta llegar al equilibro de media en los próximos 25 años. Con estas premisas, la deuda baja 61 puntos hasta el 36,9% del PIB.