Jyrki Katainen, a la izquierda, junto a Luis de Guindos; la jefa de la representación de la CE en Madrid, Aránzazu Beristain; el vicepresidente del BEI, Román Escolano, y el presidente de ICO, Pablo Zalba
Jyrki Katainen, a la izquierda, junto a Luis de Guindos; la jefa de la representación de la CE en Madrid, Aránzazu Beristain; el vicepresidente del BEI, Román Escolano, y el presidente de ICO, Pablo Zalba - EFE

El plan Juncker ha movilizado en España 27.800 millones

De Guindos subraya que el cuadro macro reflejará una caída «intensa» del paro

MADRIDActualizado:

España es el segundo país de Europa receptor de fondos procedentes del Plan de Inversiones para Europa, más conocido como Plan Juncker, tanto por número de proyectos aprobados e inversión movilizada. Concretamente, nuestro país tiene autorizados 45 proyectos con una financiación de 4.000 millones de euros que, a su vez, suponen una inversión inducida -es decir, incluyendo el capital privado- de 27.800 millones. Se espera, por los acuerdos suscritos con las entidades financieras, que se beneficien más de 62.000 pequeñas y medianas empresas españolas.

«El fondo europeo para inversiones estratégicas tendrá un impacto significativo sobre el empleo en España, que utiliza más del 10% de la financiación total hasta ahora», explicó el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Crecimiento, Empleo e Inversión, Jyrki Katainen, durante unas jornadas celebradas ayer en la sede de la representación de la Comisión Europea en España.

El dirigente finlandés animó a empresas y ayuntamientos españoles a presentar nuevos proyectos en un esfuerzo no solo para activar las líneas de ayudas del Plan Juncker, sino a superar el proceso de transición en que se encuentra la Unión Europea tras el Brexit. Los Veintisiete no necesitan continuar con las políticas en vigor, añadió, sino crear «un nuevo acuerdo» con unas directrices renovadas y un compromiso reforzado de los países miembros.

De momento, tal y como detalló Román Escolano, vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), el programa comunitario de inversiones ya ha logrado «movilizar» el 58% del objetivo de más de 300.000 millones hasta 2018, en proyectos de I+D, sanitarios, energías renovables y eficiencia energética, entre otros. Katainen señaló que ya se está tramitando una segunda edición de dicho plan, por el que se espera aumentar la dotación hasta los 500.000 millones de euros hasta 2020. Previsiblemente, se le dará luz verde antes del próximo verano.

Nuevo cuadro macro

El ministro de Economía, Luis de Guindos, quien también estuvo presente en el acto, destacó la relevancia de dicho plan en un momento de crisis en el que la inversión pública se resentía a bastante mayor ritmo que la contracción del PIB español (mientras que la riqueza nacional retrocedía un 15%, la inversión lo hacía en 22 puntos).

La situación de la economía española resulta hoy distinta. Y fe de ello dará el programa de estabilidad 2017-2020 que aprobará hoy el Consejo de Ministros. De Guindos avanzó algunas de sus líneas básicas, como que recogerá un descenso «intenso» del desempleo, acompasado con la creación también profunda de puestos de trabajo (500.000 anuales), así como un crecimiento del PIB del 2,5% durante todo el periodo. Del mismo modo, el Gobierno confía en alcanzar superávit primario por primera vez en 2018 y reducir el apalancamiento, tanto público como privado, de la economía española en 35 puntos porcentuales desde el 160% actual.

Los esfuerzos y las medidas adoptados por la Administración española se vieron reconocidos por el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, quien destacó el papel de España como una «fuerza estabilizadora» para la Unión. Y puso como ejemplo la reforma financiera, que si otros países europeos hubieran ejecutado con la misma rapidez el conjunto de los países del Viejo Continente habrían disfrutado de una «mejor situación social» y de «crecimiento».