Protestas en Barcelona tras el fallecimiento de un «rider» de Glovo
Protestas en Barcelona tras el fallecimiento de un «rider» de Glovo - REUTERS

La Justicia dictamina por quinta vez que no hay relación laboral entre Glovo y sus repartidores

Un juzgado de Barcelona valida el modelo laboral de la plataforma de comida a domicilio al reconocer que los «riders» son trabajadores autónomos

MadridActualizado:

Una semana después del fallecimiento de un «rider» de Glovo mientras pedaleaba con su pedido, la polémica desatada sobre el modelo laboral de los repartidores de comida a domicilio continúa. Hace unos días, comenzó el juicio a Deliveroo; este martes, una nueva resolución respecto a Glovo dictamina que no existe relación laboral alguna entre la plataforma y sus «riders».

Ha sido un juzgado de primera instancia en Barcelona el que ha resuelto que los repartidores de la startup española (más de 7.000) son autónomos, reconociendo de nuevo la plena validez de su modelo de negocio. Así, la Justicia española emite por segunda vez en una semana una resolución que valida el modelo de la compañía con los repartidores. En total, se trata de la quinta sentencia a favor de Glovo.

Dicha sentencia refleja una vez más, a través de hechos probados y teniendo en cuenta el resultado de la Inspección de Trabajo que en 2016 ya validó el modelo de negocio de Glovo, que «en concordancia con lo considerado por la Inspección de Trabajo, debe considerarse que su relación no es de carácter laboral».

La sentencia detalla que: «Los repartidores hacen el itinerario que quieren, utilizando el medio de transporte que quieran, cuyos gastos van a su cuenta, que no tienen asignada una zona determinada, que ellos eligen los días y franjas horarias en las que prestaran sus servicios, que si quieren pueden rechazar un pedido, que si están unos días de vacaciones no lo comunican a la empresa, y que cobran por pedido realizado, aunque sea con las tarifas previamente establecidas por la empresa y que no llevan ropa con la marca de la empresa; sin que estén por tanto sometidos a un horario, a una determinada jornada, a un determinado régimen de permisos y vacaciones o a un régimen disciplinario». Por ello, concluye que estos repartidores a domicilio «ostentan una capacidad de organización propia que excede el ámbito de una relación de carácter laboral».

Así, el modelo de negocio de Glovo ha superado con éxito la primera inspección de trabajo a la que fue sometida en Barcelona, y tras haber recibido el apoyo de la justicia italiana —y de nuevo el de la española—, sale reforzado.

Aun así, la compañía apuesta por la creación de un nuevo marco legal adecuado a los nuevos modelos de negocio emergentes que tienen un impacto positivo en la sociedad. Según la plataforma, sus repartidores ganan una media de 1.000 euros al mes por colaborar 27 horas semanales.