El vicepresidente de la Generalitat y consejero de Economía, Pere Aragonès, hoy en el Parlament - EFE / Vídeo: La Generalitat reclama al Estado 1.300 millones pendientes

La Generalitat llevará al Gobierno a los tribunales para reclamar 874 millones de adelantos de 2019

El vicepresidente y conseller de Economía advierte que «los adelantos de 2019 son nuestros, de los ciudadanos de Cataluña se están reteniendo de forma irregular»

À. Gubern
BARCELONAActualizado:

La Generalitat llevará al Gobierno a los tribunales para reclamarle el pago de 874 millones de euros correspondientes a los adelantos de financiación pendientes del ejercicio 2019, que no se han hecho efectivos porque el Ejecutivo central están en funciones. «Les avanzo que llevaremos al Gobierno a los tribunales para que se paguen los recursos de los adelantos de financiación del año 2019 que son nuestros, de los ciudadanos de Cataluña, que nos corresponden por ley y que están reteniendo de forma irregular desde nuestro punto de vista», ha anunciado el vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda, Pere Aragonès, en el Parlament.

Aragónes así lo ha indicado en su comparecencia parlamentaria para dar cuenta del cierre de caja de la Generalitat a primeros de agosto y el recorte del 6% del gasto de empresas públicas. La petición se produce a petición de los comuns y del PSC.

Llama a un frente común con el resto de CC.AA

El republicano ha indicado que la exigencia se concretará -si el Govern lo autoriza el próximo martes tras la reunión del consejo ejecutivo- en un recurso contencioso-administrativo por incumplimiento de la ley orgánica de financiación de las comunidades autónomas. Además, el vicepresidente catalán ha invitado al resto de gobiernos autonómicos a sumarse a la demanda, ya que ha destacado que el impago de los anticipos de 2019 afecta a todas las comunidades, no solo a Cataluña. "Invito al resto de gobiernos de las comunidades autónomas a hacer lo mismo y, si hace falta, la demanda pueda ser compartida, estamos a su disposición, pero actuaremos con la máxima celeridad", ha recalcado Aragonés.

Aragonès ha destacado que, más allá de esta deuda correspondiente al 2019, el Gobierno acumula otros déficits con la Generalitat, como la liquidación del IVA de 2017, que suman más de 1.300 millones de euros. "Pediré que se haga efectiva la transferencia de un dinero que ya se ha recaudado y que está en la caja del Gobierno central", ha dicho el vicepresidente de la Generalitat, que ha cargado contra el ahogo financiero del Estado.

Y es que la interinidad del Gobierno central salpica de lleno a las cuentas de las comunidades autónomas y, de hecho, el propio Ejecutivo está utilizando esta baza como arma para allanar el camino de la investidura. El hecho es que la actualización de las entregas a cuenta para las comunidades autónomas, que incluía el fallido proyecto de Presupuestos de 2019, continúa a la espera. Y las cuentas normalmente reparten los recursos de la recaudación tributaria entre las comunidades en base a la previsión de ingresos, pero como este año las cuentas están prorrogadas, las regiones siguen con los recursos del año pasado sin disfrutar del aumento recaudatorio.

En Cataluña, la situación de interinidad del Gobierno afecta al 18,5% del total de la inversión que el Estado iba a realizar. Están congelados los 2.251 millones de euros que preveía el Gobierno para Cataluña en las cuentas que el Congreso tumbó, informa Daniel Terceiro. En 2018, Cataluña recibió 1.350 millones de euros. Por otro lado, la red de Cercanías, con el desdoblamiento de la línea R3 entre Moncada y Vic; el metro de Barcelona, con la pendiente finalización de la línea 9, en Barcelona son algunos de los ejemplos que están a la espera de un nuevo Gobierno. Con la vista puesta en el aeropuerto de El Prat-Barcelona, que se vería afectado por la falta de inversión de AENA.

La oposición arremete contra el consejero

Los partidos de la oposición han reprochado a Aragonés que utilice el anuncio del recurso contra el Gobierno como un arma en la confrontación que mantienen los partidos independentistas, más después de que desde sectores del secesionismo se acuse a ERC de plegarse al Gobierno. El martes mismo, el presidente Quim Torra redobló su apuesta por la "confrontación", en contraste con un Oriol Junqueras que aseguró que sigue confiado en poder negociar con Pedro Sánchez. El PSC, por ejemplo, lamentó que la Generalitat caiga en la "judicialización" de la política.