especial alemania y españa: destino común

¿Estudias...y trabajas?

En España el desempleo juvenil alcanza el 48,6% mientras en Alemania es del 8%. Una de las claves es su modelo de formación dual que el Gobierno de Rajoy ahora quiere implantar

madrid Actualizado:

Año 2009. Alemania atraviesa una recesión del -5%, golpeada por la crisis financiera mundial. En el mismo año, en España la actividad económica se contraía un 3%. La recesión global se dejó sentir duramente en ambos países, pero sin duda la principal diferencia se registró lejos de los fríos datos. En las colas de paro. En Alemania el desempleo cerró ese año en el 7,7%, un leve aumento respecto al 7,6% que marcó en 2008. Mientras tanto, en España, el dato era más del doble: pasaba del 11% de 2008, al 18%. Una caída menor del PIB en el caso español propició un mayor aumento del dato de desempleo que en Alemania. Dos recesiones. Dos países europeos. Pero dos colas del paro muy distintas. Y con una gran diferencia de edad.

Y es que tras la reforma aplicada, el modelo nacional de trabajo tiene aún una asignatura pendiente: el 48,6% de desempleo juvenil que concentra nuestro país, el mayor de toda Europa. Desde las organizaciones internacionales ya se ha dado la voz de alarma hasta el punto de que Bruselas envió un «equipo de acción» el mes pasado para presentar soluciones al Gobierno de Mariano Rajoy. Porque el problema del desempleo juvenil español no solo señala al recién reformado mercado laboral español. También lo hace a su sistema educativo, que cojea con un gran talón de Aquiles: la Formación Profesional (FP). Faltan cuadros medios y técnicos. El Ministerio de Educación anunció en diciembre de 2011 que España necesita hasta 200.000 profesionales de FP. El mapa educativo no ayuda. Las cifras muestran los grandes contrastes: España es una de las economías de la OCDE con un mayor número de licenciados (30%) pero un 48% de su población no tiene la educación secundaria superior. Solo un 22% poseen un nivel equivalente a la FP. Esto propicia que, en muchos casos, el gran número de licenciados se traduzca en profesionales sobrecualificados que ocupan los puestos destinados a los graduados de FP que no hay.

España tiene demasiados licenciados y faltan formados en FP

La solución podría tener fragancia germana. En el país, la cifra de desempleo juvenil es del 8%. Y una de las claves de estos buenos datos reside en su modelo de FP dual. Este sistema combina clases teóricas con prácticas en empresas durante sus dos o tres años de duración. En el proceso de aprendizaje, los jóvenes entre 16 y 20 años reciben hasta dos tercios de la formación en la propia empresa y el tercio restante en centros públicos. En Alemania más de la mitad de los estudiantes cursan este sistema, frente al 36% de los jóvenes que en España realizan FP. Y los datos hablan por sí solos: un 78% de los jóvenes son contratados por las empresas donde realizan sus prácticas.

Con tal de espolear el número de graduados medios y facilitar este puente entre educación y mundo laboral, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, anunció que pretende implantar el modelo de FP dual alemán en nuestro país. Sin embargo, las dudas recaen en si esta fórmula podría funcionar en España. El propio Wert ya admitió en una comparecencia en el Congreso las dificultades de que la FP dual se aplique «de forma generalizada» en España. Y uno de los posibles obstáculos apunta a la falta de acuerdo.

«Desde CEOE vemos la FP dual alemana muy interesante pero el mecanismo, casi perfecto en Alemania, es imposible de poner en marcha en el corto plazo en España porque requiere un consenso entre Gobierno central, autonomías, empresarios, cámaras de comercio, escuelas de formación y sindicatos», apunta Francisco Aranda, vicepresidente de Diálogo Social de CEOE. Y es que mientras que en Alemania la Formación Profesional es competencia de la Administración central, en España pertenece al ámbito de regulación de las autonomías.

El otro posible impedimento recae en la elevada atomización empresarial española. A pesar de los reducidos salarios de los aprendices (en Alemania su cuantía es tres veces inferior al sueldo medio de un trabajador cualificado), la FP dual requiere una inversión en infraestructuras y tutores difícil de afrontar para el perfil de pymes nacional, como admite Aranda. Según el equipo de investigación de BBVA, las empresas germanas asumen entre un 60% y un 70% del coste bruto de formación de los estudiantes, unos 18.000 euros anuales por plaza. En Alemania, un 25% de las empresas participan de forma voluntaria en el sistema de FP dual, cifra creciente entre las grandes firmas.

Programa piloto de FP en Madrid

«Las pymes pueden colaborar en este tipo de formación sin problemas», refuta Lucía Figar, consejera de Educación de la Comunidad de Madrid. Desde el pasado mes de septiembre, dos centros de Madrid comenzaron un programa experimental de FP dual impulsados por la Comunidad. Si bien Figar tilda la experiencia de exitosa, avisa que la extensión del programa «debe hacerse de forma progresiva, no se puede cambiar nuestro modelo de FP de la noche a la mañana». En estos dos centros, los estudiantes cobran un salario mensual de 450 euros al mes durante los años que dura su formación. La Asociación Hispano- Alemana de Enseñanzas Técnicas (ASET), lleva 30 años ofreciendo una FP dual en Madrid con dos modalidades para estudiantes con nivel bilingüe de alemán. Su presidente, Bernhard Iber, tampoco cree que el perfil de pyme española presente ningún problema. «A las compañías les merece la pena pagar por esta formación: hay estudios que revelan que los estudiantes que pasan por estos cursos aportan un valor añadido muy superior a lo que pagan». También le sale rentable al Estado: el coste público del sistema en Alemania es de unos 30 millones de euros al año. Un coste escaso si efectivamente se logra tender un puente entre mercado laboral y educación, en un momento en el que la incomunicación viene escrita en números rojos. Y se mide en datos de desempleo.