La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio - EFE / Vídeo: El paro sube en 47.047 personas en agosto

Los empresarios vinculan el repunte del paro registrado a la indefinición del Ejecutivo y la falta de reformas

La patronal exige a Sánchez zanjar «las incertidumbres» que frenan el empleo

MadridActualizado:

Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez continúa dando bandazos en materia económica, las señales de desaceleración se multiplican. El lunes se conoció que la llegada de turistas extranjeroscayó en julio al mayor ritmo desde 2010; ayer, que el paro registrado y la afiliación a la Seguridad Social, vivieron el peor agosto desde 2011 y 2008, respectivamente. Son cifras que, en opinión de la patronal, confirman «la desaceleración en la creación de empleo». En un comunicado, la CEOE señaló que si bien los datos de agosto pueden explicarse «en parte» por el frenazo del sector turístico respecto a otros años, también es necesario «observar cuál es la evolución de la actividad económica en los próximos meses».

Es por ello que la asociación de empresarios pide al Ejecutivo que deje a un lado los globos sonda lanzados durante las últimas semanas y garantice «un marco de estabilidad económica, social, política e institucional capaz de consolidar las decisiones de inversiones y de potenciar la creación de empleo». La CEOE también apunta a la necesidad de «llevar a cabo las reformas necesarias, sobre la base del diálogo social, y apostar por medidas que contribuyan a mejorar la competitividad de las empresas».

En esta misma línea, la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) consideró ayer «urgente» abordar las reformas pendientes y «evitar generar mayores incertidumbres» con el anuncio de incrementos de la fiscalidad «que penalizan la actividad productiva y la recuperación del empleo».

Los empresarios dieron así un auténtico toque de atención al Gobierno, que ha anunciado que estudia subir el IRPF a las rentas por encima de 150.000 euros (aunque ayer el líder de Podemos dijo que 140.000), implantar una tasa a las transacciones financieras e incrementar los impuestos del ahorro a las rentas altas. También queda pendiente saber qué ocurrirá con el gravamen al diésel, una medida anunciada el lunes por Pedro Sánchez y desmentida por la ministra de Industria, Reyes Maroto, horas más tarde.

Todo un cambio de rumbo tributario que, según los empresarios, podría lastrar aún más un mercado laboral que ha empezado a dar síntomas de agotamiento en los últimos meses. Sin ir más lejos, el Ministerio de Trabajo comunicó ayer que el número de parados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo (SEPE) repuntó en 47.047 personas en agosto, hasta alcanzar las 3.182.068.

Récord desde 2011

Si bien es cierto que se trata de un periodo que suele ser negativo para el empleo porque finaliza la temporada veraniega, el paro registrado no subía tanto durante el octavo mes del año desde 2011, cuando repuntó en 51.185 personas. En términos interanuales, la caída del desempleo se reduce hasta 200.256 personas (-5,92%) tras agosto, que según Trabajo arroja una bajada del paro en 2.819 personas en términos desestacionalizados.

Los que más acusaron el retroceso del mercado laboral fueron los hombres. El paro masculino se estableció a final de agosto en 1.306.994 personas, tras repuntar en 27.415 (2,14%). Mientras, el femenino se situó en 1.875.074 personas, tras subir en 19.632 (1,06%). En términos interanuales, el desempleo masculino ha bajado en 124.441 personas (-8,69%); el femenino, en 75.815 (-3,89%).

Por sectores, la agricultura fue uno de los pocos sectores que registró una caída del paro registrado, en concreto de 4.562 personas (-2,98%). Por contra, el paro subió en 8.110 personas (2,97%) en la industria, en 9.246 (3,43%) en la construcción y en 39.758 (1,85%) en los servicios, un sector condicionado por su carácter estacional.

Los sindicatos lamentaron estas cifras. CC.OO. consideró que son una prueba de que en España «se consolida la rotación y la precariedad» del mercado laboral y UGT señaló que la calidad del empleo ha empeorado desde el inicio de la crisis.

Destrucción de empleo

A los datos del paro registrado hubo que sumar ayer los de afiliación a la Seguridad Social, que reflejan que España perdió 202.996 puestos de trabajo, la mayor destrucción de empleo de la última década en agosto. Así, el número de ocupados se situó en 18.839.814, cifra que, no obstante, se ha incrementado en 529.970 personas en el último año.

El mes pasado se alcanzaron los 1.602.495 contratos (un 4,3% más respecto al mismo mes de 2017), de los que solo 153.921 fueron indefinidos (el 9,6 % del total). Aún así, el Gobierno destacó el comportamiento de estos últimos, que repuntaron un 33,40% respecto a agosto de 2017.

Una gran parte de la destrucción de empleo se centró en el régimen general, con 184.660 trabajadores menos, hasta los 15,5 millones. Dentro de este bloque destaca la educación, que absorbió uno de cada cuatro empleos perdidos (57.706 ocupados menos). Por detrás, la industria manufacturera (23.632 ocupados menos), la construcción (20.261 menos) y las actividades administrativas (18.035 menos) destacaron como las actividades que concentraron las pérdidas de puestos de trabajo. Las que más aumentaron su afiliación fueron las actividades sanitarias, con 15.287 ocupados más, y la hostelería, que sumó 5.833.

Ayer, la ministra de Economía, Nadia Calviño, señaló que el aumento del desempleo o la reducción de las afiliaciones a la Seguridad Social «no es nunca una buena noticia», pero quiso lanzar un mensaje tranquilizador señalando que no se puede llegar a «conclusiones apresuradas» basándose en un dato que consideró «aislado». Por contra, el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, explicó que el descenso de la ocupación indica una «leve desaceleración» de la economía española y una «ralentización» del crecimiento.