Puente de Morandi, en Génova
Puente de Morandi, en Génova - Abc

El caos de Italia pone bajo la lupa las infraestructuras europeas

Los Ingenieros piden en España destinar una inversión mayor al mantenimiento

MadridActualizado:

«El Valle de Polcevera se caracteriza por una geomorfología más bien típica de los valles ligures (...) es decir, en condiciones de equilibrio precarias». Así describía el ingeniero italiano Riccardo Morandi, en un artículo publicado en 1968 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el terreno en el que ubicó su viaducto. Un «ejemplo interesante de inserción de una gran estructura en un espeso entramado urbano», según su creador, que esta semana acabó con la vida de al menos 41 personas.

La tragedia ha dejado más preguntas que respuestas. La más inquietante de ellas plantea la posibilidad de que un derrumbe de estas características se repita proximamente en suelo europeo. Hay que tener en cuenta que en Italia se han desplomado diez puentes en los últimos cinco años.

El país transalpino parece un caso único, ya que acumula un importante déficit de inversiones en infraestructuras. De hecho, el gobierno italiano ha señalado en las últimas horas que revisará las estructuras de todos los puentes del país. También ha achacado la situación a la rigidez presupuestaria impuesta por Bruselas durante la crisis, un ataque que ha sido rápidamente contrarrestado por la Comisión Europea, que ha recordado a Roma que recibe 2.500 millones de fondos comunitarios para inversiones en obra pública.

Francia revisará 840 puentes

La desconfianza respecto a la situación de determinadas infraestructuras, sin embargo, ha sobrepasado las fronteras italianas.El Gobierno francés ha dado la voz de alarma con un informe en el que señala que 840 puentes presentan «riesgo de hundimiento». Según este texto, elaborado conjuntamente por los ministerios de Transportes y Transición Ecológica, «de los 12.000 puentes con los que cuenta la red, una tercera parte necesita reparaciones».

Por contra, el Gobierno español ha intentado transmitir un mensaje de tranquilidad, señalando que las 22.500 obras de paso (puentes y estructuras) que actualmente existen en nuestro país han sido inspeccionadas en profundidad durante los últimos cinco años. «No hay en España un caso similar al del puente Morandi. Solo existe una infraestructura similar en Brasil», señalan desde el Ministerio de Fomento.

Seguridad en España

El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos coincide en señalar que el caso de Itailia es «muy particular». Rafael Serrano, portavoz de la organización, reconoce en declaraciones a ABC que en España las infraestructuras están «muy bien cuidadas» en términos generales, aunque sí reclama un mayor esfuerzo inversor para el mantenimiento de estas vías. En concreto, el Colegio pide que el 5% de la inversión que se presupueste para obra pública se destine a este fin. «En ocasiones se han confeccionado infraestructuras para un tránsito determinado que con el paso de los años ha crecido notablemente», explica Serrano. Hay que tener en cuenta que el reciente accidente acontecido en Vigo, donde más de 300 personas resultaron heridas tras el hundimiento de una plataforma, ha reabierto el debate sobre el estado de determinadas infraestructuras españolas.

«Una estructura de este tipo en un ambiente agresivo requiere inspecciones cada cinco años, aproximadamente, que habría que continuar en periodos más cortos si hubiera indicios de daños o del envejecimiento de la estructura», explica Jesús Rodríguez, doctor en ingeniería civil y profesor en la Universidad Politécnica de Madrid. En su opinión, en España existe una «importante falta de técnicos preparados para detectar deterioros». Según el experto, muchos de ellos son «diíficles de detectar», por lo que sería necesario impulsar «equipos multidisciplinares, que requieren la colaboración entre expertos en materiales y estructuras».

Lo que la crisis se llevó

Lo cierto es que los accidentes de Vigo y Génova se producen en un contexto de recuperación para la inversión pública en infraestructuras, que parecía estar repuntando de nuevo tras la notable caída producida durante la crisis económica. Según las cifras de Seopan, patronal de las grandes constructoras y concesionarias, la licitación en obra pública se disparó un 40% en 2017 tras acumular dos años consecutivos a la baja.

Se trata de un incremento que, sin embargo, no oculta la década perdida que ha vivido el sector. Según los datos de la OCDE, la inversión en desarrollo y mantenimiento de carreteras se ha reducido a la mitad en España entre 2007 y 2016, pasando de más de 8.000 millones en los albores de la crisis económica a 3.750 hace un par de años. La situación en Italia es todavía más dramática, ya que este indicador ha pasado de suponer 13,6 millones en 2007 a 5,1 siete años más tarde. El puente Morandi, una «composición correcta desde el punto de vista formal y paisajístico», según su constructor, ha puesto de nuevo en relieve estas cifras.