Protesta de taxistas en Berlín
Protesta de taxistas en Berlín - EFE

Alemania liberalizará el taxi en 2020

El ministro alemán de Transporte tiene como objetivo llevar adelante una reforma de la Ley de Transporte de Pasajeros y que prevé que esté lista en 2020

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El ministro alemán de Transporte, Andreas Scheuer, ha confirmado que está en marcha un cambio legal para la rápida liberalización del mercado de los taxis y de los servicios de conducción en el país. En declaraciones publicadas por la revista Focus, el ministro conservador puntualiza que tiene como objetivo llevar adelante una reforma de la Ley de Transporte de Pasajeros y que prevé que esté lista en 2020. “La última reforma de la Ley de Transporte de Pasajeros duró seis años. Quiero que esta vez seamos mucho más rápidos y espero que se aplique el año que viene”, ha dicho. Inicialmente, Scheuer planeaba el lanzamiento de la ley antes del final de la legislatura, en 2021, pero la creciente conflictividad del sector ha aconsejado un acelerón que termine con los problemas.

Las piedras angulares de la reforma incluyen la abolición de la llamada obligación de retorno para las empresas de alquiler de coches con conductores, como Uber. Hasta ahora, los conductores de estas empresas tienen que regresar a su ubicación principal después de cada viaje y, a diferencia de los taxis, no se les permite esperar a los clientes en la calle. Estas condiciones serán modificadas por la nueva normativa, equiparándolas con las de los taxis. Además, tiene previsto levantar la prohibición del servicio de vehículo compartido que consiste en recoger a varios a pasajeros con una salida y un destino similares, un condicionante que el lobby del taxi había logrado mantener a base de presiones y huelgas.

Las asociaciones de consumidores y organizaciones medioambientales reciben con satisfacción los planes del ministro. La industria del taxi, en cambio, advierte que tendrá efectos negativos masivos para su propio sector. El presidente de la Federación Alemana de Taxis y Automóviles de Alquiler, Michael Müller, ha calificado los planes de Scheuer de "precipitados". La ley actual permite a nuevos proveedores de servicios una fase de pruebas de cuatro años de duración, señala, “primero habría que tomar nota de los resultados de estas pruebas antes de que el ministerio deTransporte se apresure a legislar”.

Pero esta reforma no es solamente cosa del Ministerio de Transporte. El ministro de Economía, Peter Altmeier, ha comentado recientemente la necesidad de adaptación legislativa a las nuevas posibilidades que las tecnologías ofrecen al crecimiento económico, avanzando además que “tarde o temprano habrá una plataforma de movilidad universal, una aplicación que maneje todos los procesos de movilidad, empezando con la bicicleta hasta tomar el autobús, alquiler de un coche… hasta la compra de un vuelo internacional.”

Uno de los parámetros en los que se espera más rápido desarrollo es el préstamo de vehículos, el denominado carsharing, que actualmente está experimentando un gran éxito en Alemania. La forma más popular es la "circulación libre”, en la que los usuarios reservan el coche a través de una aplicación, lo recogen y después del viaje lo dejan aparcado en cualquier punto de la ciudad, allí donde termine el desplazamiento. Empresas como Car2Go y DriveNow, ambas bajo el control de ShareNow, son un buen ejemplo de la creciente popularidad de este modo de transporte. También aumenta la popularidad del "e-hailing” y del uso compartido de automóvil. Personas que viajan en la misma dirección se unen con la ayuda de una aplicación y son recogidos por los conductores, un servicio que ofrecen con gran éxito el sistema BerlKönig del transporte público de Berlín (BVG) y la creciente aplicación CleverShuttle.

Según ha publicado el lobby del carsharing alemán, en 2018 hubo un total de 2.46 millones de usuarios registrados, con un aumento de 350.000 usuarios en comparación con 2017. La Administración alemana desea tapar los vacíos legales que generan estos nuevos tipos de movilidad y garantizar que se desarrollan de acuerdo a los intereses del consumidor, además de prepararse para una estructura de transporte urbano mucho más avanzado que no tardará muchos años en desarrollarse. Kersten Heineke, analista de movilidad en Europa para MCKinsey, considera el carsharing y el e-hailing como "puentes hacia el futuro”, que ayudan a los fabricantes de automóviles y a otros participantes a prepararse para una “nueva era de movilidad que se definirá por vehículos autónomos y una opinión diferente en referencia a la posesión de un propio vehículo”. “En una ciudad moderna e interconectada europea, en 2028 o 2032, ya no usaremos el carsharing ni el e-hailing tradicional, sino que compartiremos taxis robóticos. Básicamente, todos estos modelos se fundirán en una nueva forma de oferta”.

La industria automovilística alemana también se prepara para esta transición. Los tres grandes fabricantes, Daimler, BMW y Volkswagen, han realizado ya las primeras grandes inversiones en carsharing por su alto valor mercantil en las ciudades grandes y porque lo consideran un buen entrenamiento para aprender cómo vender movilidad en formas más pequeñas. En 2018, Daimler pagó 70 millones de euros para comprar el último 25% de la empresa Car2Go, llevando su participación al 100%. Al mismo tiempo, BMW adquiría DriveNow. En marzo del año pasado, además, BMW y Daimler fusionaron sus aportaciones de carsharing. El nuevo conjunto ShareNow tiene cuatro millones de clientes por todo el mundo y más de 20.000 vehículos en 13 países. Es, de hecho, el proveedor de carsharing más grande del planeta. Volkswagen por su parte va a lanzar este año su propio servicio de carsharing en Berlín, llamado "WeShare”, y está trabajando en versiones que hasta 2020 cubrirán el resto de Alemania, Europa y el norte de América. Todos sus vehículos son eléctricos, diferenciándose así de ShareNow, que solamente cuenta con 3.200 eléctricos de los aproximadamente 20.000 vehículos a disposición del cliente.