Luis de Guindos, en una reciente aparición pública
Luis de Guindos, en una reciente aparición pública - ABC

El paro y la deuda, las grandes amenazas

Reducir el desempleo y la deuda pública son el objetivo prioritario para consolidar la recuperación económica española

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El hecho de que España vaya a ser uno de los grandes países europeos que más crezcan el próximo año, un 1,8% frente al 1,1% de Alemania, el 0,7% de Francia o el 0,6% de Italia, no es en absoluto motivo suficiente para echar las campanas al vuelo. Más, cuando España es una economía en la que pesa mucho la exportación, sobre todo la destinada a la Unión Europea, lo que significa que las rebajas en la previsión de crecimiento que ha hecho esta misma semana el Banco Central Europeo (BCE) para la Eurozona, del 1,6 previsto al 1%, inevitablemente tendrán un impacto evidente también en la economía española.

Uno de los principales problemas que sigue teniendo la economía española es el elevado paro, que, aunque viene bajando desde abril, continúa siendo uno de los más altos de la Unión Europea, al haber registrado una tasa del paro del 23,7% en el tercer trimestre, según datos de la Encuesta de Población Activa. Al mismo tiempo, reducir la deuda y el déficit públicos tienen que estar entre las prioridades del Gobierno, tal y como se explica en los cuadros adjuntos.

Reforma fiscal

Otro de los retos es consolidar la recuperación económica y el crecimiento tras la puesta en marcha de la reforma fiscal, que entra en vigor el día 1 de enero, y supondrá detraer 9.000 millones de euros de ingresos de las arcas públicas durante dos años. De hecho, la Comisión Europea se ha mostrado crítica en este aspecto, al entender que no es compatible continuar con la reducción del déficit público y al mismo tiempo rebajar los impuestos (tanto IRPF como Impuesto de Sociedades). Simultáneamente, desde Bruselas se ha pedido también a España que dé una vuelta de tuerca más a la reforma laboral, introduciendo más flexibilidad en la contratación. para aumentar el ritmo de creación de empleo.

Y por si todo lo anterior fuera poco, el Gobierno tiene que seguir reduciendo la mastodóntica Administración pública española y, además, neutralizar cualquier intento de que la política vaya a acabar con la recuperación que vive la economía española, en forma de intento de secesión en Cataluña o cualquier otra aventura política.