Ford, una carrera de éxito
Uno de los primeros Ford T a comienzos del siglo XX - abc
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Ford, una carrera de éxito

La historia de la compañía en nuestro país nació en una bodega de Cádiz y continuó hasta la planta de Almussafes, en Valencia, una de las más competitivas de la marca en Europa

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En una marca que cambió las relaciones laborales de la sociedad de su tiempo al instaurar la producción en cadena y democratizar el consumo de vehículos, la publicidad tuvo un papel clave impulsada por el fundador de la compañía, Henry Ford. Este espíritu también se trasladó a España, donde la compañía abrió una agencia en 1907. «Fuerza, Originalidad, Resistencia y Duración (FORD)», así se vendía la marca norteamericana en los primeros años del siglo XX en nuestro país.

Porque España siempre fue una fijación personal de Henry Ford, desde que en 1920 comenzara a producir los primeros Ford T en Cádiz, usando una antigua bodega. La fábrica se trasladaría a Barcelona tres años más tarde, en 1923, y seguiría en la ciudad catalana hasta la Guerra Civil. Los anuncios de la época incorporan dibujos que asocian una imagen de modernidad con la conducción y el automóvil. La marca norteamericana se había implantado en nuestro país, hasta el punto de que en 1935 Ford Ibérica consiguió los segundos mayores beneficios de la firma en Europa.

Este hiato en la relación de la marca de coches con nuestro país duraría hasta los años setenta, cuando su presidente Henry Ford II decidió volver a producir en nuestro país, en una nueva fábrica que se situaría en la localidad valenciana de Almussafes. En 1976, Sus Majestades los Reyes inauguraron una planta con 6.500 empleados que se convertiría en uno de los puntales europeos de Ford. Almussafes sería capaz de producir 250.000 coches al año, de los que dos terceras partes iban destinados a la exportación. La de Ford fue una de las primeras grandes inversiones extranjeras tras la dictadura.

El modelo que forjó el renovado idilio con España fue el Ford Fiesta. El nombre nació de un empeño personal del propio Henry Ford II y su motor se produjo en la planta de Almussafes. «Nacido fuerte por tradición familiar» fue el eslogan con el que se empezó a comercializar. Su éxito y el de la planta estuvieron ligados en el tiempo.

Treinta y siete años después de su construcción, la fábrica de Almussafes continúa como una de las más competitivas de la marca. La última noticia fue la adjudicación de tres modelos más a la planta valenciana (Mondeo, S-Max y Galaxy) a partir del próximo año. Hay carrera para largo.