«Hotel California», la canción que marcó a los Eagles

Se trata de uno de los temas más misteriosos y de más éxito de la historia del rock. Ha dado lugar a cientos de interpretaciones, e incluso a acusaciones de plagio

MADRIDActualizado:

«Hotel California» se ha convertido en el tema más emblemático de los Eagles, el que les convirtió definitivamente en superestrellas del rock, aunque, como grupo que ha vendido más de 120 millones de discos, poseen bastantes canciones que perviven en la mente de varias generaciones de admiradores. Estamos hablando de una banda que tiene dos discos entre los de más éxito de la historia: el «The Eagles Greatest Hits 1971-1975» en el quinto lugar, y precisamente el álbum «Hotel California» en decimoquinto.

El álbum salió a la venta en diciembre de 1976, y el single el 13 de marzo de 1977. Este último llegó a despachar más de un millón de copias y alcanzó el número uno en Estados Unidos, pero no es precisamente la que tuvo una intervención mayor de Glenn Frey. Don Felder fue el que tuvo la primera idea de la melodía, y partir de ahí Don Heley (que es quien la canta) y Frey le dieron forma, y de nuevo Felder, ayudado por Joe Walsh, introdujeron el duelo de guitarras virtuosas.

Su letra la ha convertido en una de las canciones que más interpretaciones ha suscitado. Y es que el argumento, bastante inquietante, nos puede recordar a la película «Abierto hasta el amanecer». Escrita en primera persona, nos habla de la llegada a un hotel en medio del desierto, y tras cruzar su puerta, la primera conclusión es que «esto podría ser el cielo o el infierno».

«Espejos en el techo / champán rosado helado / «Todos somos prisioneros de nosotros mismos», dice ella / Mientras en las habitaciones de los jefes / preparan el festín / Usan cuchillos afilados / pero no consiguen matar a la bestia», continúa más adelante la letra. Al final el protagonista intenta huir, pero el portero le advierte de que podemos hace el check out, «pero nunca te podrás ir».

Existen múltiples interpretaciones: que si se refieren a la degradación de California o al menos de su alta sociedad, a la depravada vida del músico de rock, que si se trata de una iglesia satánica donde va a tener un sangriento ritual (el narrador pide vino pero le dicen que no hay desde 1969, cuando el vino tiene esa connotación sagrada), que si se escuchan extraños mensajes si se escucha al revés... incluso se dice que en realidad el Hotel California se refiere a un psiquiátrico de Camarillo (California) que así se hacía llamar y que existió entre 1936 y 1997, y que se convirtió en un lugar de pesadilla para todo aquel que fuera un poco «raro: alcohólicos, drogadictos, enfermos mentales, inmigrantres despistados o adolescentes descarriados.

¿Y qué dicen los propios autores? Don Henley dio una pista en 2007 en un programa de televisión, al decir está «dedicada al lado oscuro del Sueño Americano», aunque en 2013 explicó que trata sobre el «tránsito de la inocencia a la experiencia, mientras que Glenn Frey llego a asociarla al exceso de cocaína. Por su parte, Don Felder comenta que las luces de Los Ángeles se ven desde varios kilómetros antes de llegar por la carretera, y que la canción es una interpretación de la gran vida en esta ciudad.

En cualquier caso, existe realmente un Hotel California, en Todos Santos (Baja California), aunque los propios músicos se encargaron de indicar que no tenía nada que ver con el tema. La fachada que aparece en en la portada pertenece al Hotel Beverly Hills, en el 9641 de Sunset Boulevard de Los Ángeles, que por cierto ha sacado buenos réditos publicitarios a esta circunstancia.

Esta mítica canción tampoco estuvo exenta de polémica, y es que tiene un parecido razonable con «We Used To Know», canción de Jethro Tull grabada en 1969. La banda de Ian Anderson fue telonera de los Eagles, lo cual añade un matiz sospechoso. Sin embargo, el mismo flautista y cantante del grupo quitó hierro al asunto: «Quizá tomaron inconscientemente algo, e introdujeron esa secuencia de acordes en su famosa canción "Hotel California". Es la misma secuencia de acordes. Está en un tiempo diferente, diferente tonalidad, diferente contexto. Y es una muy, muy buena canción la que ellos escribieron (...). Es difícil encontrar una secuencia de acordes que no haya sido usada, y que no haya sido el centro de un montón de piezas musicales».