Fran Perea durante la entrevista
Fran Perea durante la entrevista - Belén Díaz Alonso

EntrevistaFran Perea: «Para el mundo de la interpretación no era un actor y para el de la música no era un cantante»

El malagueño habla con ABC sobre su trayectoria en la industria musical, de su paso por «Los Serrano» y de su faceta como director teatral, a raíz de su nuevo libro-disco «Viaja la palabra» en el que hace retrospectiva de su vida

MADRIDActualizado:

Fran Perea no ha dejado de componer a pesar de todos estos años de silencio en la industria musical. Escribiendo cada letra sin saber cuál sería su destino, si un cajón o un disco, no paró de disfrutar, de sentirse él mismo. Ahora ha visto la luz, un nuevo camino con el que pretende mostrar un nuevo punto de vista y su madurez después de que se diera a conocer hace ya, 15 años, gracias a Marcos, su personaje en la serie «Los Serrano».

«Viaja la Palabra» es su nuevo álbum, que va acompañado de un libro en el que relata todas las experiencias que le han llevado a ser quien es. Una mirada al pasado, contado a través de sus canciones y de cómo surgieron. De su relación con la música, la televisión, el cine y el teatro, los cuatro pilares de su vida. Y del «punto y aparte» que supuso su salida de la ficción como consecuencia de un desencuentro con la productora, después de que se compusiese una de sus más conocidas canciones: «La chica de la habitación del lado».

El malagueño ha querido celebrar así su cuarenta cumpleaños: volviendo a la música. Un nuevo proyecto, desde que sacó su último disco «Viejos conocidos» en 2010, en el que ha contado con la colaboración de Rozalén y Ara Malikian. Además, vuelve a estar acompañado de su «pieza clave» en la parte musical: Alfonso Samos como compositor y guitarrista. Junto a él y Víctor Elías –Guille, también en la misma serie–, están comenzando la gira con la que pretende volver a darse conocer. Aunque lo cierto es que no ha parado de trabajar, en especial su faceta de actor de teatro. De hecho, ha dirigido su propia obra teatral, «Souvenir».

¿Por qué quiso escribir este libro?

Primero escribí las canciones y cuando teníamos el disco preparado para sacarlo, empezamos a trabajar en el proyecto de divulgación del español a través de la música y planteamos que sería bonito que fuera acompañado de una parte caligráfica. Ese fue el germen para hacer un disco-libro. Además, detrás de las canciones hay una historia interesante que contar, así que pensamos que podría gustar leerlas y al mismo tiempo echar una mirada al pasado para recuperar capítulos anteriores de mi vida que la gente conoce.

Hay partes en la que habla en tercera persona para referirse a sí mismo.

Hay veces que juego con una tercera persona que es un alter ego como en canciones «Frente a Frente» del que hablo del otro yo. También ocurre, en toda la parte de la introducción en la que lo usé para parecer que no estoy hablando de mí, como que me refiero a la vida de otro, pero al final es la mía.

¿Por qué estuvo a punto de tirar «Frente a Frente» a la basura en el primer proceso de maquetación?

Normalmente cuando haces una maqueta no todas las canciones entran en el disco. No soy de tirar canciones porque no tengo mucha producción al dedicarme también a otras cosas, pero esta concretamente dije yo mismo que no me gustaba, que no la veía. Pero Alfonso en un momento dado me dijo de darle una vuelta y ahora me encanta.

Como relata en el libro, su primera aspiración era trabajar en un circo...

Mi vida ha sido un circo, así que realmente no lo he echado tanto de menos. Está claro que me hubiera gustado, me encanta el circo contemporáneo y tengo grandes amigos, con los que me crié, Alfonso de la Pola y «Bolo» de hecho, han sido premios nacionales. Los admiro muchísimo porque el circo es muy serio. La vida me llevó por otros caminos, pero no me puedo quejar, la verdad.

Entre sus reflexiones a lo largo del libro, critica a la prensa rosa, ya que le hicieron vivir experiencias traumáticas: ¿qué es lo que recuerda de esos momentos?

Mi vida es mía. Cuando te encuentras fotógrafos en la puerta de tu casa da mucha pereza, no era mi lugar. Ahora ya está todo mucho más tranquilo, menos mal, no quiero formar parte de eso.

También hay varias referencias en su libro al salto de la valla de los inmigrantes...

Soy de Málaga, estamos muy conectados con el norte de África, hay algo en esa canción de carrusel que forma parte de la letra de «Carnaval», en el que piensas que eres afortunado por haber nacido a este lado del estrecho. Las situaciones que tienen que vivir mucha gente al otro lado de la valla y piensas que aleatorio a veces es todo... Yo nunca he tenido ni tengo los problemas que puede tener alguien que se enfrente al salto de una valla o algo parecido, pero intento imaginarlo, me parece terrorífico.

¿Por qué llegó a pensar que nunca más volvería a sacar un disco?

Yo tuve una entrada en la música muy particular a través de un personaje y cuando terminé toda la etapa de «Los Serrano», saqué un disco a los pocos años por mi cuenta, «Viejos Conocidos». Pero el mercado estaba cambiando muchísimo y, a parte de ser músico, también me dedico a otras cosas, lo que me dejaba poco tiempo. Yo seguía componiendo pero no sabía si iba a editar un disco. La vida me ha dado las circunstancias para que así ocurra y muy guay.

«Mi caballito de Mar» fue compuesta en 2012 pero se acaba de publicar.

Había tenido una especie de crisis creativa y me había intentado reafirmar que lo importante del todo es el proceso más que el resultado, que conlleva qué va a pensar la gente, y cuando estuve haciendo este disco tuve esa sensación. Entonces recuperé ese texto, le di una vuelta y si lees el original y el de ahora son diferentes pero conserva la esencia.

¿Cómo quiere que sea su vuelta?

Bueno ya lo está siendo, la verdad es que muy agradable, me estoy encontrando con gente que me seguía en la época de los últimos discos que saqué, que ha crecido, ha evolucionado y que ha recibido muy bien este disco, que es más profundo y tiene un punto de vista distinto. Además, llegas a la sala que está llena y se agradece mucho. Estoy disfrutando cómo va la cosa.

Le cito: «No tener a nadie con quien tocar, pero siempre una guitarra y de pronto, todo se da la vuelta y la oportunidad de entrar a la música por una parte que no sabía que me daría tanto y que tanto costaría que mucha gente me perdonase»... ¿A qué se refiere?

El hecho de haber entrado a la música a través de una serie de televisión, para el mundo de la interpretación no era un actor porque también cantaba, para el mundo de la música no era músico porque era actor, entonces todo el rato parecía que tenía que pedir perdón, como si me mereciese menos tener éxito o que me fuese más bien que otras personas.

¿Por qué cree que fue?

No lo sé, yo realmente no lo sé. Yo intenté hacer mi trabajo lo mejor posible, básicamente lo que intento hacer siempre: tomarme las cosas con mucha seriedad y compromiso. Lo demás, ya son percepciones que tiene la gente desde fuera. Me imagino también que el hecho de que fuese un producto televisivo le quitaba valor.

Entonces, ¿se arrepiente de haber sido un «producto televisivo»?

No, es una tontería arrepentirse, he tenido dos experiencias que la mayoría de la gente no va a tener en su vida, estoy absolutamente feliz por haber pasado por ahí. Me ha dado una experiencia muy positiva que, a lo mejor en un momento dado, la vives con un cierta perplejidad, porque te están pasando muchas cosas y no sabes muy bien cómo asumirlas, pero ya con el tiempo y los años, que voy a cumplir 40, me he reconciliado con todo eso.

Fran Perea
Fran Perea - Belén Díaz Alonso

Su idea de abandonar la serie comenzó con la composición la canción de «La chica de la habitación de al lado», según expica en su libro.

Diferencias de opiniones con la gente con la que estaba trabajando que hicieron que se produjeran fricciones y en este caso fueron determinantes para que la relación fuese deteriorándose.

¿Cuáles fueron algunos de los cambios que se hicieron en la letra?

Todavía conservo la letra original que a mí me pasaron y los cambios sustanciales que yo hice. Yo la viví como mía, yo formaba parte de ese proyecto y disfruté mucho haciendo la letra de la canción que tanto se ha escuchado.

¿Cómo vivió esa, ruptura, ese «punto y aparte»?

Lo viví con mucho miedo porque no sabía qué había después de todo esto, pero bueno luego con mucho gusto y liberación. Yo pienso que cuando tienes veintipocos años lo que menos tienes que hacer es acomodarte, llevaba ya tres años en la serie, mi personaje no evolucionada y lo mejor era tomar una decisión valiente buscar otros caminos para poder desarrollarme.

¿Cómo fue la vuelta a la serie para su final y en especial para esa última escena tan criticada?

Me preguntaron si me apetecía hacerlo, yo tenía un vínculo muy fuerte con todo aquello y le dije que sí, estaba encantado de hacerlo. ¿El guion? Más allá de que fuese mejor o peor, para mi significó volver encontrarme con los compañeros con los que había trabajado mucho tiempo y lo disfruté mucho.

En estos momento está realizando una pequeña gira por los centros comerciales, ¿va a haber grandes conciertos en pabellones o estadios como en sus inicios?

¿No nos volvamos locos, no? Ahora mismo estamos haciendo los «showcase», y ya empezamos hacer la gira de invierno por teatros y salas. Pero poco a poco la gente se tiene que enterar que he vuelto a la música, hace falta trabajo para que si vienes a un teatro a Madrid se llene.

¿Cómo recuerda aquellos años en los que llenabas los conciertos?

Es algo que he vivido, que no me importaría volver a vivir por supuesto, pero no es una cosa que me obsesione. Voy a ir como dice la canción «Mi Caballito de mar»: paso a paso, y sin prisa, intentado hacer las cosas bien, sin locuras e intentando controlar todo. Ojalá podamos llenar la sala a la que vayamos pero nuestra realidad es otra y es importante saber dónde estamos cada uno.

Después de sus años de experencia en la industria musical, ¿qué le diría a los concursantes de Operación Triunfo?

Agradezco mucho que haya programas de televisión que hagan música, porque desgraciadamente hay muy pocos. Lo que he visto de la edición del año pasado, porque de esta edición no he podido ver nada, me gustó que la gente que estaba en el programa tenía mucho criterio musical, es una generación fuerte. Este camino es muy largo, ojalá puedan realizarse en su profesión, pero no todos van a vender muchos discos, pero han tenido una buena oportunidad, que si se la administran bien, quizás puedan dedicar su vida a su pasión.

En cuanto a su faceta teatral, que ha ido formando durante estos últimos años... ¿Cómo ha sido la experiencia de convertirse en director de teatro con «Souvenir»?

Muy bien. Ha ido cayendo por su propio peso. Después de muchos años trabajando en el teatro ya empiezas a tener tu propio punto de vista. Me apetecía tomar las decisiones y las riendas del asunto y la verdad es que lo he disfrutado muchísimo. Ahora estoy dirigiendo en Las Noches de la Suite, «Cuando menos lo esperas». Se estrena, en enero y ya estamos ensayando. Me encanta dirigir y espero poder seguir haciéndolo.

En varias ocasiones ha solicitado en entrevistas la bajada del IVA cultural, ahora ya ha ocurrido: ¿qué le parece?

Sí, menos mal, yo no me quejo del IVA, me parece la punta del iceberg de una industria cultural que no tiene una regulación adecuada para las condiciones del trabajo en la que estamos los trabajadores de la cultura. Ahora se está poniendo en marcha, y a ver si es verdad, el Estatuto del Artista con el que pagaríamos acorde a los trabajos que realizamos. La regulación fiscal de nuestra profesión debería ser diferente. El IVA, pues, es una carga más. Yo me alegro de que baje y vamos a ver si podemos ir dando pasitos.

Finalmente, ¿habrá más discos y libros?

Sí, espero que haya más, esto de decir de volver a la música tampoco era hacer un disco y nada más. Me gustaría hacer más, pero va a depender de muchos factores.