Disturbios en la inauguración de la temporada de la Scala de Milán
Disturbios en la inauguración de la temporada de la Scala de Milán - afp

Duros enfrentamientos entre policía y manifestantes en la inauguración de la temporada de la Scala de Milán

Barenboim se despide del teatro italiano con «Fidelio», única ópera de Beethoven, después de 9 años como director musical

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Con duros enfrentamientos entre policías y manifestantes, con lanzamiento de huevos y botellas, se ha inaugurado la temporada de opera en la Scala de Milán, que ha puesto en escena «Fidelio», la única ópera lírica de Beethoven, con la dirección del maestro Daniel Barenboim.

Después de la Ferrari, La Sacala es la segunda «marca» italiana más importante en el mundo, por delante de Armani. La inauguración de su temporada de ópera tiene una gran repercusión no solo en Italia, sino también en todo el mundo, lo que ha sido aprovechado para organizar una dura protesta por parte de cientos de manifestantes, fundamentalmente de grupos de «antagonistas» de inspiración anarquista, así como ciudadanos desalojados en los últimos días de algunas casas populares de Milán ocupadas abusivamente. Sus gritos de protesta se centraban, sobre todo, a favor del derecho a la casa y al trabajo. Con extraordinarias medidas de seguridad y al menos 300 policías, los manifestantes han sido mantenidos a cierta distancia de la Scala, para permitir la entrada de los vips, que en esta ocasión han sido menos que en otros años.

Con lanzamientos de huevos, botellas y algún petardo, los manifestantes han intentado sin éxito romper la barrera policial. Sus iras se han desatado sobre todo contra la presencia de Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, y contra el exprimer ministro Mario Monti, acusados del desastre económico que está causando la austeridad. Han resultado heridos algunos manifestantes y un policía y se han producido varias detenciones.

Éxito y despedida de Baremboim

Las manifestaciones y alta tensión en Milán han ensombrecido en parte el «Fidelio» de la Scala, opera de Beethoven vista en todo el mundo (se ha retransmitido via streaming, de manera gratuita, desde el backstage del teatro), que ha contado con una monumental producción firmada por la británica Deborah Warner, con la soprano Anja Kampe en el papel de la protagonista y el tenor Klaus Florian Vogt como Florestan. Es el adiós por mundovisión del maestro Baremboim, que a final de mes dejará la dirección de la Scala, después de nueve años. Fue el sucesor de Riccardo Mutti, dirigiendo el 23 de diciembre 2005 la «Novena Sinfonía» de Beethoven. Hoy se despide de forma triunfal, y con aplauso general, con una ópera compleja, la única escrita por el compositor de Bonn, y que el maestro Barenboim describe así: «No es como todos creen un drama político sobre la justicia y la libertad. Fidelio es una ópera sobre el amor conyugal, que cuenta como una mujer, Leonor, está dispuesta a hacer de todo para liberar al marido injustamente encarcelado. Es la ópera de un hombre de una moralidad absoluta, que con su música ha querido elevar al hombre».