José Luis Sampedro
José Luis Sampedro - RAÚL DOBLADO

José Luis Sampedro, un pensador más allá del tiempo

El escritor y humanista habría cumplido hoy cien años y su editorial lo recuerda con la publicación de «La balada del agua», que puede descargarse en la web de forma gratuita

MadridActualizado:

José Luis Sampedro falleció el 8 de abril de 2013, a los 96 años. Escritor, académico de la RAE, humanista, economista, filósofo, pensador... Definirle con una sola palabra sería menguar un legado que hoy, día en el que habría cumplido cien años, es un poco más grande que ayer. Y es que su editorial, Penguin Random House, ha querido celebrar el centenario de Sampedro con la publicación de la fábula «La balada del agua», que puede ser descargada de forma gratuita a través de la página web www.megustaleer.com.

La iniciativa se enmarca dentro del programa de actividades institucionales, académicas y de fomento de la lectura previsto para homenajear al autor en el año del centenario de su nacimiento. «La balada del agua» es una fábula alegórica en la que los cuatro elementos se reúnen y discuten sobre el futuro de la Humanidad. Según su viuda, Olga Lucas, la primera idea de Sampedro fue «escribir un ensayo divulgativo que sirviera, además, a maestros y profesores para concienciar a los más jóvenes».

Pero, en uno de los viajes que hizo a Andalucía, «la belleza de un geranio espectacular despertó su sensibilidad poética y el ensayo se transformó en balada, en esta Balada del agua, y en embrión de "Cuarteto para un solista"». Escrita en 2008, con motivo de la Exposición Internacional de Zaragoza, «La balada del agua» fue traducida al inglés y al francés, y se presentó en una edición trilingüe. Diez años después, y a través de Flash, el sello exclusivamente digital de Penguin Random House, el texto vuelve a cobrar vida.

Por su parte, la Biblioteca Nacional de España (BNE) ha organizado diferentes actividades para homenajear a Sampedro con motivo del centenario de su nacimiento. Entre otras, destacan una muestra bibliográfica, una mesa redonda y una lectura de sus textos. En concreto, la exposición «Las lecturas de José Luis Sampedro: Amo los libros pero no me gusta coleccionarlos» se podrá visitar hasta el 16 de abril en la antesala del salón de lectura.

Además, se ha realizado una selección bibliográfica basada en los libros que le acompañaron en su vida y de los que el autor habló en el ciclo «La Biblioteca de...» en el que participó en la BNE en 2007. En la muestra se podrán ver, entre otras, obras de Béquer, Dumas, Dickens, Tolstoi o Jardiel Poncela, así como obras del propio Sampedro.

También con motivo del centenario, el 1 de febrero se llevará a cabo una mesa redonda con la participación de Emilio Lledó, Carlos Berzosa y Olga Lucas, en la que se tratarán las diferentes materias en las que Sampedro destacó. El mismo día tendrá lugar una lectura de las obras de Sampedro, en la que se leerán distintos fragmentos de sus textos, facilitando así la participación de los lectores en este homenaje.

La decadencia de Occidente

Sampedro destacó siempre por su defensa por una economía «más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos», como recordaba su viuda al poco de su fallecimiento. El autor de «La sonrisa etrusca» ejerció un humanismo crítico sobre la decadencia moral y social de Occidente, del neoliberalismo y los excesos del capitalismo. De hecho, una de sus últimas aportaciones fue su prólogo a la edición española del libro «¡Indignaos!», de Stéphane Hessel (1917-2013).

Condecorado con la Orden de las Artes y las Letras «por su sobresaliente trayectoria literaria y por su pensamiento comprometido con los problemas de su tiempo», José Luis Sampedro nació en Barcelona, el 1 de febrero de 1917. La variada procedencia geográfica y cultural de su familia supuso una influencia fundamental en su obra, ya que su padre había nacido en La Habana, su abuelo en Manila, su madre en Argelia y su abuela en Lugano. La familia se trasladó a Tánger cuando el escritor tenía cinco años y medio, y permaneció en tierras africanas hasta que Sampedro cumplió trece.

Sampedro participó en la guerra civil en ambos bandos y luchó en Melilla, Cataluña, Guadalajara y Huete (Cuenca). El escritor, galardonado con el Premio Nacional de las Letras en 2011, trabajó como funcionario de Aduanas en Melilla y pidió sus traslado a Madrid. Allí completó sus estudios en Ciencias Económicas y trabajó para el Banco exterior de España. En 1946 se casó con Isabel Pellicer y al año siguiente nació su hija Isabel. En 1955 obtuvo la cátedra de Estructura Económica en la Universidad Complutense de Madrid, de la que pediría la excedencia en 1969 por razones políticas cuando fueron explusados de la Universidad los profesores Aranguren y Tierno Galván.

«La sonrisa etrusca»

Tras su periplo académico por Reino Unido y EE.UU., regresó a España, donde compaginó su tarea docente con su carrera como economista en el Banco Exterior. En 1977 fue elegido senador por designación real en las primeras Cortes democráticas y vicepresidente de la Fundación Banco Exterior. Poco después nació Miguel, su único nieto, el cual inspiró su obra más leída, «La sonrisa etrusca» (1985). Un año después murió su mujer.

En 1990 fue elegido miembro de la Real Academia Española (RAE), publicó «La vieja sirena» y, poco después (2000), escribió «El amante lesbiano», con el que volvió a acaparar la la atención de la crítica, y se convirtió en un éxito de ventas. En 2003 se casó con la escritora, poeta y traductora Olga Lucas. Junto con ella escribió «Cuarteto para un solista» (2011), el libro autobiográfico «Escribir es vivir» (2005) y «La ciencia y la vida», (2008). En 2011 apareció «Reacciona», en el que, además de sus artículos, reunía los de Baltasar Garzón y Federico Mayor Zaragoza, entre otros, y que contaba con el prólogo de Stéphane Hessel.