Barei, en la rueda de prensa tras convertirse en la nueva representante de España en Eurovisión
Barei, en la rueda de prensa tras convertirse en la nueva representante de España en Eurovisión - EFE

EurovisiónBarei: «Cantar en inglés en Eurovisión no debería suscitar ningún debate»

La próxima representante de España se muestra convencida de que no incluirá castellano en su actuación en el festival. «No sé a qué nivel de presión me pueden exponer. Pero si depende de mí, ni de coña»

- MadridActualizado:

Barei sabe que ya ha hecho historia en Eurovisión sin tan siquiera haber pisado el escenario del famoso festival. La joven madrileña, que obtuvo el respaldo de la audiencia para convertirse en la próxima representante de TVE, será la primera que defienda a España con el inglés como su única arma. «Esto ha sido democrático, no he obligado a nadie a que me vote. Y creo que uno no debe cambiar su arte para un concurso u otro. Mi apuesta es en inglés», dice la cantante en referencia a las primeras críticas que han surgido por dejar el castellano fuera de su canción. Barei, que en su planteamiento inicial había incluido fragmentos en español para atender las sugerencias de TVE, se muestra encantada con la posibilidad de cantar sólo en inglés y espera que las «altas esferas» no presionen para cambiar esta decisión. [ Encuesta: ¿Qué te parece que una canción íntegramente en inglés vaya a representar a España en Eurovisión?]

Apenas unas horas después de su triunfo, reconoce que su actuación en la gala de preselección no fue tan buena como esperaba y promete que las cosas saldrán mejor en Estocolmo. «No me quiero ni escuchar. Quizá pensé mucho más en pasármelo bien que en la voz y hay que controlar eso para que no vuelva a pasar». Antes de salir al escenario, según ha confesado, apagó la luz e hizo una meditación guiada en la que se visualizó como la ganadora del programa. «Me imaginé a Anne Igartiburu pronunciando mi nombre. Me sirvió muchísimo para salir sin presión».

Barei llegó a la carrera por Eurovisión sin discográfica, pero deja entrever que su camino en soledad por el mundo de la música puede estar a punto de terminar. «Estoy hablando con gente y ya se han producido algunas llamadas», señala con la posibilidad de una reedición de su último disco en mente. Con mucho sueños por delante y el reto de lograr el ansiado triunfo de España en el certamen, ABC se reúne con ella para hablar de la cuestión del idioma, su futuro como cantante y el vértigo que origina ser la siguiente representante española en un festival tan mediático como Eurovisión.

- ¿Cómo ha sido esa negociación con TVE para poder cantar íntegramente el tema en inglés?

- Yo estaba convencida de que iba a tener que interpretar una parte en castellano en la gala, pero unos días antes me dijeron que me sintiera cómoda a la hora de elegir cómo cantar la canción. Y dicho y hecho.

- ¿Qué te parece que se haya formado tanto revuelo con respecto a que no vayas a participar con un tema en castellano?

- Hay que apostar por la calidad. En el arte, ¿qué más da que un cuadro sea abstracto o realista? Lo importante es que sea bueno. En los últimos años, han ganado Eurovisión países que no tienen el inglés como su idioma oficial, por lo que España puede hacerlo también. No debería suscitar ningún debate este tema.

- Pero muchos españoles no van a entender lo que estás cantando y no les va a gustar que les represente algo que sientan como ajeno...

- La emoción se ve y se transmite en la canción. Yo escucho temas en francés u otros idiomas que no conozco y viendo al intérprete sé perfectamente de qué va el tema. Si es una canción de amor, de desarraigo, de alegría... El concepto general lo puedes sacar con muchas más cosas que no sean la letra. En «Say Yay!» se aprecia que el tema es alentador pero que también tiene una parte oscura y de lucha. Y sin necesidad de saber inglés.

«Antes de ganar no tenía nada de miedo y ahora me impresiona mucha la situación»

- Así que damos por seguro que cantarás sólo en inglés, ¿no?

- No sé a qué nivel de presión me pueden exponer. Pero si depende de mí, ni de coña.

- ¿Qué más miedo te da de cara al festival? ¿El tema político al cual siempre se recurre cuando se habla de Eurovisión? ¿La alta competencia con 43 países participando...?

- ¿43? uff... Son muchos (ríe). Pero ahora mismo lo que me importa es hacer una buena actuación. Tiene que ser sustancialmente mejor a lo que hice en la preselección. Yo lo oigo y me tengo que tapar los oídos. Aunque soy perfeccionista, creo que hubo errores y en Estocolmo tiene que sonar mucho mejor.

- Has dejado entrever que es muy probable que en próximos días una discográfica te fiche. ¿Qué proyectos esperas acometer ahora?

- Una reedición del disco, por ejemplo. Casi seguro que se va a hacer. Incluyendo «Say Yay!» y otros temas que igual se han quedado perdidos en el camino a Eurovisión. Uno de ellos fue el primero que presenté a TVE, que era una balada, y me gusta mucho.

- ¿Tienes vértigo ahora que ya has ganado y sabes que vas a Estocolmo?

- Estoy asustada y nerviosa. Antes de ganar no tenía nada de miedo y ahora me impresiona mucha la situación.

- ¿Miedo por representarnos o miedo por quedar última?

- No, eso no me asusta. Lo que me importa es hacer una buena actuación y quedarme yo satisfecha. No quiero verme después y pensar que no he trabajado lo suficiente.

«Cada semana pienso en tirar la toalla. Y sé que algún día dejaré la música»

- ¿Ha participado tu chico en la elaboración de la candidatura para Eurovisión?

- Sí, él es el productor y el coautor de la canción. A él no le gusta que lo diga... (ríe)

- ¿Y es difícil trabajar con tu pareja a la hora de componer canciones y prepararse para un proyecto tan importante como es este festival?

- Es complicado, pero es bonito llegar a un reto así juntos. Es mejor compartir esos momentos que hacerlo sola. Hemos chocado muchas veces. Si no hemos hecho ya 19 estribillos diferentes de «Say Yay!»...

- Has manifestado en muchas ocasiones que el mundo de la música es muy complicado y que a la vez te enorgulleces de ser un artista independiente, con el añadido de sacrificio que eso conlleva ¿Alguna vez has pensado en tirar la toalla?

- ¿Alguna vez? Cada semana. Cuando estás sola tienes mucha libertad, pero cansa mucho. Yo sé que algún día dejaré la música como Barei, porque implica exponerte demasiado y un esfuerzo muy grande. Pero componer no me desgasta tanto, creo que podría seguir adelante como autora.