De izquierda a derecha, José Pedro Pérez-Llorca, José Guirao y Miguel Falomir, ayer en el Claustro de los Jerónimos
De izquierda a derecha, José Pedro Pérez-Llorca, José Guirao y Miguel Falomir, ayer en el Claustro de los Jerónimos - ERNESTO AGUDO

El Prado reivindica en su bicentenario su carácter nacional y su vocación social

La exposición conmemorativa será inaugurada el 19 de noviembre por los Reyes, abriendo con ello el programa de actos, que se extenderá durante un año

MadridActualizado:

Aunque el director del Prado, Miguel Falomir, niega la mayor, el bicentenario del Museo del Prado no ha comenzado con muy buen pie que digamos. Se han conocido sendos informes técnicos que afectan a la salud de la pinacoteca. Por un lado, las grietas y humedades provocadas por las aguas subterráneas que pasan bajo el museo, que aconsejan crear nuevos pozos de drenaje. Por otro, las lesiones en las fachadas de Villanueva y el Casón, con riesgo de desprendimientos, que han provocado unas obras de emergencia que durarán 16 meses y tendrán un coste de 4 millones de euros. El Prado tendrá andamios durante todo el bicentenario. «Nos gustaría no tenerlos. Pero un cuerpo de 200 años no es uno de 18. Lleva aparejados problemas. Tenemos que vigilar y tomar las medidas oportunas para que todo esté controlado», advierte Falomir. El ministro de Cultura, José Guirao, añade que «se ha intervenido en la fachada cuando los técnicos han dicho que había que hacerlo. Lo primero es la seguridad de las personas».

«Retrato de Ana de Austria», de Sofonisba Anguissola
«Retrato de Ana de Austria», de Sofonisba Anguissola- MUSEO DEL PRADO

A ello hay que sumar el retraso en las obras del Salón de Reinos: tan solo se pudo aprobar en los Presupuestos Generales del Estado de 2018 una partida de un millón de euros, pero los trabajos no pueden comenzar hasta que se apruebe una partida extra en los de 2019. Y, además, se canceló la que iba a ser originariamente la exposición conmemorativa del bicentenario: «Circa 1819», comisariada por Javier Barón y Félix de Azúa. Fue sustituida por otro proyecto, «Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria», comisariado por Javier Portús. Falomir ya advirtió en su día que el cambio se debió a que el Louvre no concedió unos préstamos de importantes obras de Delacroix que iban a venir al Prado a cambio de unos Goyas. Pero la pinacoteca parisina canceló su muestra de Goya y los Delacroix ponían rumbo a Estados Unidos. Hay quien piensa que aquella exposición no era la más adecuada para celebrar los 200 años del Prado.

Sean cuales fueren los motivos del cambio, «Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria» sí contará la formación de la pinacoteca a través de sus donaciones y adquisiciones, pero también se pondrá el acento en la importancia del Prado en el desarrollo del arte contemporáneo. De ahí que incluya obras de los siglos XIX y el XX de Manet, Renoir, Sargent, Picasso, Miró, Gris, Saura, Motherwell, Pollock... Será inaugurada el próximo 19 de noviembre por los Reyes, dando así por abiertos los actos del bicentenario, que se extenderán durante un año, hasta el 19 de noviembre de 2019, día en que se conmemorarán los 200 años de la apertura al público del Real Museo de Pintura y Escultura. Se cerrará el bicentenario con la mayor muestra de dibujos de Goya jamás realizada.

Una celebración popular

«Retrato de niña con paloma», de Simon Vouet
«Retrato de niña con paloma», de Simon Vouet- MUSEO DEL PRADO

Pero, como se quiere subrayar el carácter popular de la efeméride, los días 23, 24 y 25 de noviembre de este año habrá jornadas de puertas abiertas. En la noche del 24 se proyectará un audiovisual sobre la fachada del museo, habrá fuegos artificiales y arte callejero. La programación extraordinaria, que incluye más de un centenar de actividades y que fue presentada ayer a la prensa tras ser aprobada por la Comisión Nacional para la conmemoración del bicentenario del Prado, gira en torno a tres aspectos. Por un lado, los hitos en la historia del museo: la nacionalización de las colecciones reales en 1868, la absorción de los Museos de la Trinidad y de Arte Moderno, el exilio de su colección durante la Guerra Civil... Por otro, el papel del Prado en el desarrollo de la pintura contemporánea. Y, finalmente, el carácter nacional de la pinacoteca. Comenta Falomir que el Prado es «el gran regalo que se ha dado la nación española, su mayor activo cultural. El museo tiene vocación nacional, representa a todos los españoles. El Prado es de todos».

La pinacoteca tiene unas 1.900 obras depositadas en instituciones por todo el país y embajadas. Organiza exposiciones itinerantes (la muestra «Arte y mito. Los dioses del Prado» viajará a Sevilla, Zaragoza y Cádiz y «Velázquez y El Siglo de Oro» a Barcelona) y, con motivo del bicentenario, su colección saldrá de gira por España. Prestará doce de sus obras maestras a todas las Comunidades Autónomas, excepto Madrid, y a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, durante un mes aproximadamente. Aunque habrá una moratoria de préstamos durante el bicentenario, se respetarán los compromisos adquiridos: hay cinco obras de Tintoretto en Venecia, «El triunfo de la muerte» de Bruegel irá a Viena...

Doce millones de presupuesto

El bicentenario cuenta con un presupuesto de más de 12 millones de euros. Por el momento, 7,5 millones (80%) saldrán de las arcas del Prado y 4,5 millones (20%) de patrocinadores. Aunque Falomir espera que finalmente el porcentaje se quede en un 60% para el museo y un 40% de aportaciones privadas. Cultura no aprobará ninguna partida extraordinaria para celebrar el evento: ni Íñigo Méndez de Vigo, ni su sucesor, José Guirao, lo han previsto. Espera José Pedro Pérez-Llorca, presidente del Patronato del Prado, que el esfuerzo presupuestario de Cultura se concentre en el proyecto del Salón de Reinos y no en los actos del bicentenario.

«La Vigen de la rosa», de Rafael
«La Vigen de la rosa», de Rafael- MUSEO DEL PRADO

«Celebramos el pasado y el presente, pero el bicentenario también tiene que ser motor y motivo de mejoras en el museo, hay que pensar en el futuro del museo y, sobre todo, acercarlo a los ciudadanos», apunta José Guirao. Emulando a las Misiones Pedagógicas de la Segunda República, el Prado saldrá a las calles en más de 30 ciudades. Hay previstas actividades con población reclusa, hospitales, colegios, discapacitados, mujeres maltratadas, niños de barriadas marginales... También se quiere involucrar a la sociedad con el micromecenazgo para adquirir fondos, dar mayor visibilidad a las mujeres artistas, fomentar la donaciones... Como la de Carmen Sánchez García, una mujer que legó todos sus bienes para restaurar y adquirir obras de arte. Según Pérez-Llorca, el programa de celebraciones es «ambicioso y omnicomprensivo. Quiere llegar a toda España y convocar a todas las musas».