Una de las obras de Floris van Schooten robadas
Una de las obras de Floris van Schooten robadas - Westfries Museum

Una milicia ucraniana pide un rescate de cinco millones de euros por 24 cuadros robados en Holanda

La colección de obras del siglo XV fue sustraída en 2005 en Hoorn. El director del museo acusa directamente al servicio secreto ucraniano

BRUSELASActualizado:

Una colección de veinticuatro cuadros del siglo XVII robada en 2005 en un museo en Hoorn (Holanda) ha aparecido en Ucrania y está presuntamente en manos de una milicia ultranacionalista que exige 5 millones de euros a cambio de devolverla, según informó el director del centro, Ad Geerdink.

En una entrevista al diario «De Telegraaf», Geerdink acusó a la «gente corrupta» de la elite política ucraniana de formar parte de este chantaje, en especial al partido de ultraderecha Svoboda y al servicio secreto de Ucrania. «Nuestra colección está en manos de gente corrupta que ocupa altos cargos en la política ucraniana» y que «quiere ganar dinero a costa del patrimonio cultural» holandés, denunció.

Por ello, el director del Museo del Oeste de Frisia pidió al Gobierno ucraniano que las obras «sean devueltas a su único dueño legítimo», Holanda. «Nuestra colección se ha convertido en un juguete dentro de un juego político opaco», subrayó Geerdink.

Los investigadores del robo, Arthur Brand y Alex Omhoff, también señalaron a «De Telegraaf» que los servicios secretos ucranianos están presuntamente involucrados en esta polémica. Brand llegó a reunirse con un líder de la milicia ultraderechista, pero fue imposible llegar a un acuerdo, asegura la cadena pública Nos.

Las veinticuatro obras de arte robadas en 2005 tienen un valor estimado de 10 millones de euros e incluyen cuadros de Jan van Goyen o Hendrik Bogaert, algunos de los máximos exponentes del Siglo de Oro neerlandés.

El paradero de los cuadros fue descubierto en 2014 al aparecer uno de ellos en una foto publicada en una página web ucraniana, apunta el periódico «AD», por su parte. Los autores del robo, que manipularon el sistema de alarma del museo, nunca fueron atrapados.