El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, a su paso por Berlín
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, a su paso por Berlín - EFE
Berlinale

Los directores de un documental sobre Cataluña devuelven un premio por la encerrona de Puigdemont

La dirección del festival de cine desmiente al político independentista, prófugo de la Justicia española, que aseguró que había sido invitado para entregar el galardón

Corresponsal en BerlínActualizado:

«Fue una encerrona», justificaba este martes Gerardo Olivares la decisión de devolver el premio al documental «Dos Cataluñas», otorgado por Cinema for Peace en Berlín. «Lo hemos devuelto esta misma mañana», confirmaba, recordando que tanto él como el codirector del film, Álvaro Longoria, y el productor Rafa Portela habían recibido previamente garantías de la organización del evento. Cuando les llegaron rumores sobre la presencia de Puigdemont en Berlín, comunicaron expresamente su deseo de mantener las distancias con el personaje y les aseguraron que no subiría al escenario ni mucho menos entregaría el premio, sino que «sería solamente uno más de los cien invitados a la gala», entre los que figuraban, por ejemplo, excanciller alemán Gerhard Schröder, el artista chino disidente Ai Weiwei, las actrices Catherine Deneuve y Ornella Muti y el premio Nobel de la Paz y expresidente polaco Lech Walesa. Aun así, Olivares prefirió no asistir al evento y quedarse en el hotel por sospechar que el documental sería políticamente utilizado. Confirmó sus sospechas cuando sus compañeros se vieron en una encerrona al ser llamados al escenario y comprobar sobre la marcha que quien salía a entregarles el premio era Puigdemont. «Están que trinan», confesaba el ausente en la gala. Apenas tuvieron oportunidad de comentar los tres juntos lo sucedido, la decisión fue devolver el premio.

«Cuando hemos visto que subía al escenario solo una parte de la historia, representada por Puigdemont, precisamente en una entrega de premios por la justicia, hemos considerado que no es justo», dijo Olivares

Junto al galardón, los cineastas españoles han entregado a la organización Cinema for Peace, una asociación activista pro derechos humanos que actúa de forma paralela ala Berlinale pero no bajo supervisión del Festival Internacional de Cine de Berlín, una carta en la que explican que la asistencia de Puigdemont al acto ataca su ética profesional y la neutralidad de la obra. «Cuando hemos visto que subía al escenario solo una parte de la historia, representada por Puigdemont, precisamente en una entrega de premios por la justicia, hemos considerado que no es justo». «En la vida hay cosas más duras que renunciar a un premio», resta importancia Olivares.

España y Venezuela

Puigdemont, por su parte, ha justificado durante una rueda de prensa en la oficina de Cataluña en Berlín, en la que ha aprovechado para exigir a las instituciones europeas que intervengan en el «procés» y ha comparado la situación de la democracia española con la de Venezuela, que «yo no he hecho ningún comentario aparte de entregar el premio y no se me invitó por parte del documental ni de quiénes lo han hecho, sino de la organización, para entregar un galardón». «No veo dónde está la politización», decía sonriendo antes de saber que el premio había sido ya devuelto a los organizadores, «el documental fue una obra libre, de dirección y producción libres y un resultado que la gente puede ver». «Tiene mucho mérito que alguien ponga la cámara con afán de neutralidad en un medio que ayudará a entender lo que está pasando mucho mejor que otros, pero yo no decidí el premio, sino que acepté la invitación a un acto que coincide con lo que estamos haciendo», seguía explicando, «quien me invita es el jurado, que no sé quién es».

Puigdemont, «a todos los catalanes»: «Sed fuertes, tened confianza, son hombres valientes que nos están defendiendo a todos, estad orgullosos»

El documental «Dos Cataluñas» recoge una serie de 85 testimonios muy diversos que componen un mosaico sobre la tensión generada por el «procés» y que elabora la historia de los acontecimientos hasta la celebración de las elecciones y la victoria de Ciudadanos en Cataluña. Estrenado por Netflix para los 125 millones de abonados de esta plataforma en todo el mundo, la plataforma se considera la principal perjudicada de esta utilización y se ha puesto en contacto con los directores y el productor para protestar conjuntamente ante los organizadores. La intención del documental era precisamente presentar a políticos de todos los partidos, periodistas, politólogos, juristas y personajes anónimos cuyo hilo conductor viaja de Barcelona a Bruselas, pasando por Madrid y en una ruta que permite ahondar en el conflicto sin simplificaciones, y con el que los directores quieren mostrar «a las personas que hay detrás de los políticos». El hecho de que Puigdemont haya querido apropiarse tanto del documental como de su éxito les ha resultado por ello especialmente indignante.

Dueño del escenario

A pesar de que los organizadores habían dado su palabra y el departamento de comunicación de Netflix había asegurado que Puigdemont no tendría papel relevante ni tomaría la palabra durante la gala, el expresidente de Cataluña se hizo con el escenario y utilizó su discurso, en lugar de para felicitar a los cineastas, para decir que «empieza en Madrid un juicio contra miembros del Gobierno de Cataluña, líderes sociales y el expresidente del Parlamento catalán, por organizar un referéndum de independencia en nuestro país. Otros siete miembros del Parlamento y del Gobierno están viviendo en el exilio, en tres países europeos diferentes».

Sin duda el «malentendido», como han calificado los organizadores el suceso en sus parcas explicaciones al equipo de «Dos Cataluñas», es consecuencia del riesgo que asume el festival de Berlín y que acaba afectando a todos los actos organizados en paralelo, de promover la implicación política de las películas, a veces incluso por encima de su calidad fílmica. En la gala de apertura de esta 69ª edición de la Berlinale, la ministra de Cultura alemana, Monika Grütters, de la CDU de Merkel, celebraba el «significado político» del festival y expresaba su satisfacción por el hecho de que los Osos de oro y de plata, «constituyan un reconocimiento al arte fílmico que se implica».

Esta afición por la política era ayer aprovechada por Puigdemont para lanzar un mensaje a un público que le interesa mucho más que el político e institucional. «Europa no son sus partidos, ni sus políticos ni sus instituciones», explicaba el prófugo de la Justicia española tras el gol comunicativo, «y Europa poco a poco va escuchando más y más». «Desde mi experiencia», ha añadido, «es muy diferente el discurso privado del discurso público, por razones evidentes. Tusk fue muy claro el 10 de octubre, pero después se inhibió. Los gobiernos cierran filas entre ellos pero Europa está empezando a escuchar y medios como este servirán para que el mensaje llegue porque tienen mucho más alcance». Como actor principal de su propia película, Puigdemont aprovechó su presencia en Berlín para lanzar su mensaje personal a «todos los catalanes»: «Sed fuertes, tened confianza, son hombres valientes que nos están defendiendo a todos, estad orgullosos», en referencia a los políticos que están siendo juzgados en el Supremo.