Félix Palomero
Félix Palomero - Efe

Bajo sospecha los concursos para el relevo de los cargos en Cultura

Polémica y suspicacias tras las primeras designaciones de los directores de los centros de creación del Inaem

MadridActualizado:

La elección de Félix Palomero como nuevo director técnico de la Orquesta y Coro Nacionales de España y de Lluís Homar como director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha despertado suspicacias y ha reabierto un debate sobre la idoneidad de las concursos públicos de méritos con los que el Ministerio de Cultura y Deporte, conforme al Código de Buenas Prácticas adoptado por este Departamento a finales de 2008, elige a los directores de sus centros de creación. «Dicho código -reza la orden aparecida en el BOE el 4 de diciembre de ese año- deberá estar guiado por la transparencia en la gestión y la atención a los sectores culturales y al ciudadano como parte de la gestión».

Nadie pone en duda la valía de Félix Palomero, un hombre de una sólida trayectoria tanto en el mundo de la música como de la Administración. Entre 2009 y 2012 fue director general del Inaem (suyos fueron, precisamente, los primeros nombramientos sometidos al Código de Buenas Prácticas) y, entre otros cargos, también fue con anterioridad director técnico de la OCNE, entre 2000 y 2006. Sin embargo, el hecho de que su nombre sonara ya desde hace tiempo en los pasillos del Ministerio para ocupar el puesto para el que finalmente ha sido elegido, y su matrimonio con el jefe de gabinete de la directora general del Inaem, Jaime Guerra, han levantado no pocas suspicacias. Palomero, además, sustituye a Félix Alcaraz, cuyo contrato expira el año próximo; no se ha respetado la prórroga firmada, por lo que, según ha sabido ABC, Alcaraz tiene previsto acudir a los tribunales.

La elección de Lluís Homar al frente de la CNTC tambien ha causado controversia. Nadie discute tampoco su intachable trayectoria como actor y director, ni su labor al frente de una institución como el Teatre Lliure. Pero sí se ha puesto en duda su idoneidad para este cargo al no tener experiencia alguna en el repertorio del teatro del Siglo de Oro español. De hecho, el sindicato UGT (afín al partido del Gobierno) ha criticado el nombramiento por vulnerar uno de los puntos de la convocatoria del proceso de selección, que dice que «se debe acreditar trayectoria y experiencia y/o de gestión en instituciones públicas o privadas dentro del ámbito del Teatro Clásico, en especial del Siglo de Oro».

El sindicato también critica la negativa de la directora general a publicar el proyecto presentado por Homar. En la rueda de prensa de presentación del nuevo director de la CNTC, Amaya de Miguel respondió con un tajante «no» a la petición de una periodista de conocer dicho proyecto; UGT insta a la directora del INAEM a que publique, «en consecuencia con la política de transparencia de que presume este Gobierno», las actas de las reuniones del Consejo Artístico de Teatro en las que consten las «discusiones y acuerdos» sobre los candidatos a la dirección de esta compañía, y que haga público en la página web del organismo que dirige el proyecto artístico presentado por Homar.

Existe un visible descontento en el mundo de la Cultura por estos procesos, que algunos califican de «innecesariamente precipitados». «¿Por qué hay tanta prisa por sustituir ya a Ernesto Caballero, el director del Centro Dramático Nacional, si su contrato no expira hasta finales de año?», se pregunta una fuente consultada por ABC.

No había, además, necesidad, de los relevos en las direcciones dependientes del Inaem: Compañía Nacional de Teatro Clásico, Orquesta y Coros Nacionales de España, Compañía Nacional de Danza, Ballet Nacional de España y Centro Dramático Nacional. Los contratos de sus responsables eran de cinco años y preveían una prórroga de otros tres, que se cumplen en 2019 (salvo el del teatro de la Zarzuela, que vence en 2020), pero existe la posibilidad legal de un año más de «prórroga extraordinaria», que varias fuentes consultadas por este periódico creen que hubiera sido lo más acertado, dada la provisionalidad de este Gobierno. «Parece -dice una de estas fuentes- que lo quieren dejar todo atado y bien atado antes de las elecciones».