Fotografía tomada en 2015 de la fachada de la casa donde nació Hitler
Fotografía tomada en 2015 de la fachada de la casa donde nació Hitler - AFP

Austria expropia la casa natal de Hitler, referente para neonazis y turistas, por 812.000 euros

Después de que su propietaria pidiera al Estado una mayor cantidad de dinero, el Tribunal Supremo austriaco ha zanjado la disputa judicial

El actual Gobierno iniciará un concurso de arquitectos para determinar el futuro uso del edificio

Corresponsal en BerlínActualizado:

En realidad Hitler pasó en esa casa solamente tres años y no guardaba de ella recuerdo personal alguno. Su padre, oficial de aduanas destinado en la localidad de Braunau am Inn, alquiló un pequeño apartamento que dejó con la llegada del siguiente traslado. Hitler, que nació en este domicilio, solamente volvió a ver la casa en una ocasión, el 12 de marzo de 1938, tras la anexión de Austria. El Führer pasó por delante del número 15 de la calle de Salzburger Vorstadt en un coche oficial sin detenerse a visitarlo y, según relatan los habitantes de Braunau, sin siquiera volver la vista hacia ella. El edificio, sin embargo, sigue siendo referente para neonazis y turistas, para disgusto de las autoridades austriacas, que finalmente expropian el inmueble.

El Tribunal Supremo austriaco ha zanjado hoy la disputa judicial entre el Estado y la antigua propietaria de la casa natal del dictador nazi, Gerlinde Pommer, que llevaba en los tribunales desde la orden de expropiación dictada en 2017. La expropiación fijaba una compensación de 812.000 euros que la propietaria había recurrido ante la Justicia por considerarla insuficiente. Un tribunal regional de la cercana ciudad de Ried im Innkreis le concedió en febrero pasado 1,5 millones de euros por el edificio, alegando su importancia histórica, pero el Supremo ha terminado rechazando la compensación millonaria al considerar el precio ofrecido por el Estado como «adecuado», según ha informado en un comunicado el ministerio del Interior.

La propietaria había llegado incluso a presentar sus quejas ante la Corte Europea de Derechos Humanos, alegando una violación de sus derechos fundamentales que ni siquiera fue admitida a trámite por el alto tribunal. «Tras la decisión judicial ... se puede iniciar el uso establecido por ley de la casa natal de Hitler para impedir cualquier tipo de apología y excesos nacionalsocialistas», ha declarado el ministro del Interior, Wolfgang Peschorn. El ministro ha informado además que en breve se iniciará un concurso de arquitectos para determinar el futuro uso del edifico.

Hitler nació el 20 de abril de 1889 en este caserón de tres plantas en el casco histórico de Braunau, cerca de la frontera con Alemania, y, aunque su familia apenas vivió allí unos meses, su presencia marcó para la historia la pequeña localidad austríaca de 16.000 habitantes. Desde 1972 hasta finales de 2016 el Estado austriaco mantuvo alquilada la casa para evitar que pudiera convertirse en un lugar de culto a Hitler y lo ha venido dedicando durante las últimas décadas a diferentes usos, desde una escuela hasta una filial bancaria, pasando por una biblioteca y una tienda-taller de una organización para discapacitados, que se mudó porque la propietaria se negaba a adaptar el edificio a sus necesidades. El último contrato de alquiler fijaba el precio mensual de 4.800 euros.

Anteriores gobiernos planearon su demolición, una vez terminase el proceso de expropiación, para deshacerse de una vez por todas del problema, pero la última intención declarada por el gobierno interino es su remodelación y posterior uso. Austria, de todas formas, celebra de nuevo elecciones generales este mes de otoño y el gobierno resultante de esos comicios podría tomar alguna otra decisión.