Carmen Balcells, en 2014
Carmen Balcells, en 2014 - efe

Fallece la agente literaria Carmen Balcells

Fue una figura imprescindible para la literatura de la segunda mitad del siglo XX

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Era la Mamá Grande de la literatura española. Una agente literaria que trascendió los límites de su profesión para convetirse en pieza capital de las letras, tranformar a los autores en protagonistas absolutos y acompañar los ecos del boom latinoamericano. Un nombre legendario que, después de acompañó hasta el éxito a autores como Vargas Llosa y García Márquez, entre otros, ha fallecido este lunes en Barcelona a los 85 años de edad.

Carmen Balcells, nacida en 1930 en Santa Fe de Dalt, Lleida, tomó contacto el mundo editorial trabajando como corresponsal en Barcelona de la agencia literaria ACER, del autor rumano Vintilă Horia. No tardó en comprender Balcells que el papel de un agente pasaba por aupar a los autores a la primera línea, y con esa idea en mente decidió establecerse por su cuenta e instaló su propia agencia en el mismo piso en el que vivía.

Su agencia literaria empezó trabajando en la gestión de los derechos de traducción de autores extranjeros, y con los años Luis Goytisolo se acabaría convirtiendo en el primer autor español que representó. La lista se iría incrementando con el tiempo y Balcells acabaría atesorando uno de los catálogos de autores españoles y latinoamericanos más impresionantes e imprescindibles de las últimas décdas. Así, entre los autores a los que representó destacan premios Nobel como Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda, Vicente Aleixandre y Camilo José Cela, así como autores de la talla de Rafael Alberti, Miguel Delibes, Manuel Vázquez Montalbán,Juan Marsé, Jaime Gil de Biedma, Eduardo Mendoza o Javier Cercas.

Balcells también fundó en 1981 la agencia RBA de servicios editoriales, junto a Ricardo Rodrigo y el editor Roberto Altarriba, si bien la abandonó cuando sus socios pasaron a convertirse en directivos en Planeta-De Agostini y considerar que su posición en la editorial era incompatible con su condición de agente literaria.

Carmen Balcells anunció en mayo de 2000 su retirada, aunque en 2008 volvió a hacerse cargo de la agencia, que había perdido esos años a algunos escritores importantes. A finales de 2013, Balcells eligió al joven gestor cultural Guillem d'Efak para que la sustituyera al frente de la agencia.

En el año 2010, la agente vendió por tres millones de euros su codiciado archivo al Estado español, con lo que correspondencia privada, borradores, primeras ediciones, fotografías y bibliografías completas de autores esenciales en lengua española pasaron a formar parte del patrimonio público.

En mayo de 2014, la agencia Carmen Balcells y el estadounidense Andrew Wylie, el agente más influyente del mundo en lengua inglesa, anunciaron la fusión de sus dos compañías para crear una agencia internacional denominada Balcells & Wylie, un proceso que no ha llegado a concretarse.

Balcells recibió en mayo de 1997 el premio Orquídea 96 que concede el grupo Sudacas Reunidas, de mujeres latinoamericanas y españolas que quieren impulsar los lazos entre España e Iberomaérica.

El rey Juan Carlos le entregó la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en mayo del 2000, que le había concedido el Consejo de Ministros en diciembre de 1999.

También recibió en 2004 la Medalla del Gobierno de Chile con otras personalidades del mundo de las Letras, y en 2006 el Premio Montblanc a la Mujer.