Más de 2.000 niños y niñas, reclutados como soldados en República Centroafricana
Rebeldes en las calles de Bangui el pasado 30 de marzo - afp

Más de 2.000 niños y niñas, reclutados como soldados en República Centroafricana

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El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado este viernes que más de 2.000 niños y niñas están siendo reclutados y utilizados por grupos armados y fuerzas de autodefensa en República Centroafricana, a los que ha acusado de «graves vulneraciones» del Derecho Internacional.

Las violaciones de Derechos Humanos han continuado desde finales de marzo, cuando la coalición armada Séléka se hizo con el control de la capital, Bangui, según el comunicado difundido este viernes por la agencia de la ONU.

Desde diciembre, los diversos grupos armados que operan en el país han sido responsables del reclutamiento de niños para ser utilizados en los combates, ha denunciado UNICEF.

«El reclutamiento de niños es moralmente inaceptable y está prohibido por el Derecho Internacional», ha declarado el representante de UNICEF en el país africano, Souleymane Diabate. «Hemos pedido a los nuevos líderes de República Centroafricana que garanticen que todos los niños vinculados a grupos armados serán liberados inmediatamente y protegidos de otras vulneraciones», ha agregado.

«Las nuevas autoridades de Bangui han mostrado su intención de identificar y liberar a los niños que están en las filas de los grupos armados» por lo que «UNICEF se compromete a trabajar con ellos para asegurar que se produce un cese inmediato de los nuevos reclutamientos y apoyar un proceso de identificación, verificación y reintegración de los niños», ha destacado el representante de la agencia de Naciones Unidas.

Más riesgo que nunca

Desde 2007, más de 1.000 niños han sido liberados de los grupos armados y de autodefensa en República Centroafricana, al tiempo que UNICEF ha trabajado en el terreno para proporcionar a estos niños servicios de rehabilitación y reintegración. Durante los últimos cuatro meses, la tensión, la inseguridad y la falta de acceso de los trabajadores humanitarios a gran parte del país ha supuesto que los niños se encuentren en una situación de «mayor riesgo que nunca», según el comunicado.