Imagen de archivo de una gasolinera
Imagen de archivo de una gasolinera - ABC
POLÉMICA

Guerra en las gasolineras desatendidas

Los representantes de las estaciones de servicio exigen que se endurezca la regulación de las gasolineras desatendidas

SantiagoActualizado:

La Federación Gallega de Estaciones de Servicio (FEGAES) ha exigido hoy que se produzca un endurecimiento en la regulación de las gasolineras desatendidas de la comunidad. Piden que aquellas que carecen de personal, tanto en surtidores como en tienda, obtengan un cambio básicamente en cuestiones relacionadas con la seguridad y el empleo.

Según EFE, desde esta federación, que engloba a más de 300 estaciones de servicio y 2.300 empleados, apuntan que la normativa no puede ser la misma para las gasolineras desatendidas. En Galicia hay implantadas seis de estas, tres en la provincia de A Coruña y otras tantas en la de Lugo. En toda España ascienden a 560.

Benigno Redondo, presidente de FEGAES, ha tachado de «disparate» que se delegue en el cliente de las estaciones desatendidas, la responsabilidad ante una eventual incidencia, como por ejemplo un vertido o un incendio.

Julio López, secretario de la federación, ha apuntado a otra razón de seguridad, la ausencia de envases homologados para acarrear combustible, con lo que un cliente puede llevarse la cantidad que quiera, sin las restricciones que hay en las estaciones de servicio tradicionales, y en el envase que elija, como si es «una bolsa de plástico».

También aluden desde FEGAES a la discriminación sufrida por las personas con movilidad reducida en las, también denominadas, gasolineras «fantasma» y a la capacidad de destrucción de empleo de las mismas, a razón de 5,4 empleados menos por cada una que abre.

Todas estas cuestiones se las han trasladado a la Xunta en sendos informes en 2016 y 2017, sin que hasta la fecha hayan recibido una respuesta, según han denunciado.

Fara Pérez, vicepresidenta de la federación, ha enfatizado que no están en contra de las gasolineras desatendidas sino que reclaman de la administración gallega que las legisle específicamente.

En siete comunidades autónomas, Andalucía, Aragón, Castilla La Mancha, Baleares, Murcia, Navarra y Comunidad Valenciana, se exige la presencia de personal en todas las estaciones de servicio mientras estén abiertas.

Frente al argumento de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de que las gasolineras desatendidas ayudarían a bajar los precios de los carburantes, Fara Pérez ha esgrimido que la supresión de trabajadores en los puntos de cobro de peaje no han implicado una reducción de las tarifas.

Ahora bien, Benigno Redondo ha reconocido que el diferencial de costes entre las estaciones tradicionales y las «fantasma» se explica en disponer o no de personal en las instalaciones.

El presidente de FEGAES ha negado que el elevado precio de los carburantes en Galicia se deba a falta de competencia y ha avanzado que han encargado un informe a un auditor externo sobre la situación del sector cuyos resultados se conocerán dentro de un mes.

Ha estimado que en el caso de se llegue finalmente a equiparar el llamado céntimo sanitario en toda España, que en el bolsillo del consumidor de Galicia se traduce en 5,8 céntimos más, IVA incluido, ya no habrá «tantas diferencias» con respecto a otros territorios.

Ha abundado en que el céntimo sanitario le ha hecho «mucho daño» a las gasolineras gallegas, especialmente a las limítrofes con otras comunidades autónomas con menor carga impositiva.