Una imagen del Puerto de Barcelona, la principal plataforma exportadora catalana - INÉS BAUCELLS

La crisis política restará siete décimas de crecimiento a la economía catalana en 2018

El gabinete de estudios del BBVA confirma la desaceleración de Cataluña

BARCELONAActualizado:

En fase de desaceleración. La economía catalana tendrá un crecimiento del 2,1% en 2018 y del 2% en 2019, según las previsiones del gabinete de estudios del BBVA, que estima que la incertidumbre política es responsable de que durante este año la comunidad pierda siete décimas de crecimiento y cinco en el siguiente.

Según BBVA Research, la incertidumbre política puede tener un "efecto persisente" sobre la actividad turística, lo que se añade "a un impacto en el consumo privado, aunque de corta duración", y a un efecto freno sobre la inversión en los próximos trimestres. Además de un crecimiento del PIB menor del potencial posible, el BBVA cree que el impacto sobre el empleo hará que no se creen 35.000 puestos que de otro modo sí se hubiesen generado.

Al igual que han apuntado otros estudios, se estima que el impacto de la crisis política catalana no se limitará a esta comunidad sino que se extenderá a otras en función de su mayor intensidad de las relaciones comerciales, como es el caso de Madrid, Aragón, Comunidad Valenciana y Murcia.

El informe, presentado esta mañana Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, y Christian Terribas, director territorial de BBVA, calcula que, no obstante, en los dos proximos años se crearán hasta 136.000 puestos de trabajo, con lo que la tasa de paro se situará en el 9,6% a finales de 2019. "Se reafirman así seis años de expansión económica en Cataluña", apunta el estudio.

Además del impacto político, Cataluña también se ha visto afectada por los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils (Tarragona), aunque se apunta que en este caso el impacto se ha visto muy limitado en el tiempo y al sector turístico.

"En todo caso, los últimos datos parecen mostrar que, hasta ahora, la incertidumbre no estaría teniendo un impacto apreciable en los datos generales de empleo, que siguen evolucionando muy favorablemente. Ello podría estar facilitado por tres factores. En primer lugar, una política monetaria que mantiene bajos los costes de financiación e impulsa la inversión y el consumo", apunta el informe.

También, se añade, por "fuerte inercia de la economía catalana" y el vigor de las exportaciones de bienes y particularmente en el sector industrial", que contrarrestan los efectos adversos, entre los que está la incertidumbre política antes citada, pero también el menor consumo, la leve recuperación del precio del petóleo, el aumento de los costes de financiación o la reducción de la tensión geopolítica en detinos turísticos que son competencia.