Lavapiés celebra el año lunar 4707
Hacía tres años que el barrio de Lavapiés no celebraba el Año Nuevo Chino. Sin embargo, ayer volvió a recuperar la tradición y durante dos horas la plaza de Cascorro se convirtió en un pequeño Pekín.
Promovida por la Asociación de Comerciantes Chinos de España y la Asociación de Vecinos La Corrala, esta singular celebración mantuvo a vecinos y curiosos pendientes de los dragones y leones que «bailaron» en la calle al son de tambores y platillos. No fue tan espectacular como años atrás -con actuaciones musicales, fuegos artificiales y en contacto televisivo directo con Pekín- pero lo importante era volver a instituir en el calendario del barrio esta fecha tan señalada para al Comunidad China en Madrid.
No en vano, los 500 comerciantes de la zona fueron los encargados de sufragar los festejos y animaron a los madrileños a degustar los productos más típicos de su país. Hubo rollitos primavera, pollo, gambas rebozadas, frutos secos, pan de gambas y el manjar más popular en fin de año: los «nien-kao» o pastellillo de arroz cubierto de sésamo.
Todos los presentes dieron buena cuenta del festín ante los ojos sorprendidos de los participantes más jóvenes de esta celebración: cuatro niños que portaban pancartas con ideogramas chinos. Entre ellos destacaba el que representaba «primavera», palabra que da nombre a la fiesta que ayer se celebró, la de año nuevo.
El buey contra la crisis
Con la crisis oteando el horizonte, la comunidad china ha despedido el Año de la Rata y está celebrando con más ganas que nunca el nuevo año lunar: 4707 o Año del Buey. Y es que este animal del zodiaco, como asegura Felipe Chen, portavoz de la Asociación de Comerciantes Chinos de España, «simboliza la prosperidad, la riqueza, el trabajo, la honradez y la paz».
Desfile por los comercios
Pero para que esto ocurra, es necesario ahuyentar primero los malos espíritus del año anterior. Así, el pasacalle que ayer por la mañana recorrió Lavapiés abrió el camino para «ayudar a salir de los malos tiempos en los que estamos», apostilló Felipe Chen.
Al son de tambores y platillos, dos dragones y dos leones -estos últimos llegados con algo de retraso- visitaron cada uno de los comercios chinos de Lavapiés para desear felicidad en este nuevo año. Unas tiendas que, como recordó ayer el presidente de la Asociación de Vecinos La Corrala, Manuel Osuna, cada vez son menos. «Hace unos años se contabilizaban cerca de 800 tiendas, pero ahora ya no quedan más de 500. La mayoría de ellas se han traslado al polígono Cobo Calleja, donde se ha centralizado el comercio chino».
Por ello, tanto La Corrala como la Asociación de comerciantes no quisieron desoír las peticiones para volver a recuperar esta celebración en el barrio. Una fiesta cuyo principal objetivo, además de disfrutar, es integrar las dos culturas.
Una gran fiesta el jueves
Y como los chinos celebran durante quince días el fin de año, aún tienen otra cita festiva más. Será el próximo jueves, día 29, en el Palacio de Deportes de la Comunidad. En este gran Festival de Año Nuevo, que contará con prestigiosos actores llegados de Pekín y con el famoso «Ramón García» chino, más de 2.000 chinos y cuantos ciudadanos de otras nacionalidades quieran, volverán a decir adiós al año de la Rata y recibirán al deseado Año del Buey. Ese día no faltarán, como manda la tradición, fuegos artificiales, encargados de ahuyentar al monstruo «Nien». Lo cuenta una leyenda...
El «Chinatown» madrileño volvió a vestirse con farolillos rojos. A golpe de tambor y platillos, dragones y leones recorrieron ayer Lavapiés para celebrar el Año Nuevo chino. El buey será su protector
En el día de Año Nuevo chino, dragones y leones desfilaron por el barrio de Lavapiés para ahuyentar los malos espíritus

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