El Papa Francisco, en una imagen de archivo
El Papa Francisco, en una imagen de archivo - EFE

El Papa viajará a Marruecos en marzo para mejorar la relación con el Islam y el trato a los inmigrantes

Será el segundo viaje de un pontífice desde el de san Juan Pablo II en 1985

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

El Papa Francisco viajará a Marruecos el 30 y 31 de marzo de 2019 para mejorar la relación con el Islam y el trato a los inmigrantes, tres meses después de la prevista firma del Pacto Mundial sobre Migración de Naciones Unidas por los jefes de Estado el próximo 10 de diciembre en el país norteafricano.

El Papa visitará Rabat y Casablanca. Como la presencia de la Iglesia católica es muy reducida, la invitación responde sobre todo al deseo del rey Mohamed VI.

Francisco ha visitado Egipto en abril de 2017 invitado por el presidente egipcio, el patriarca copto y el Gran Imán de la Universidad de Al Azahar, donde pronunció un importante discurso.

La frontera física entre África y Europa —uno de los puntos de contacto y conflicto en las próximas décadas— está en Marruecos, defendida por muros y vallas en territorio español de las ciudades de Ceuta y Melilla. Ambos países protagonizan parte del drama de la inmigración ilegal entre ambos continentes a través de las aguas del Estrecho.

Tanto el Papa —que se ocupa personalmente del departamento de refugiados en el Vaticano— como el rey Mohamed VI han contribuido positivamente al logro del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, aprobado el pasado mes de julio por 192 de los 193 estados miembros de Naciones Unidas, con la excepción de Estados Unidos. Posteriormente, Austria y Hungría han anunciado que no lo firmarán, seguidas quizá por Polonia.

Será el segundo viaje de un Papa a Marruecos, después de la histórica visita de san Juan Pablo II en 1985, que tuvo su momento más espectacular en el encuentro con ochenta mil jóvenes musulmanes en el estadio de Casablanca, celebrado en un clima de confianza y fiesta sin precedentes en la historia de ambas religiones.

Hablando en nombre de Dios, Juan Pablo II les dijo que «cristianos y musulmanes, frecuentemente nos hemos entendido mal y, a veces, en el pasado, nos hemos enfrentado, e incluso hemos caído en polémicas y en guerras. Yo creo que Dios nos invita hoy a cambiar nuestras viejas actitudes. Debemos respetarnos, e incluso estimularnos unos a otros en las obras buenas en el camino de Dios».

Este segundo viaje de un Papa a Marruecos será un nuevo paso en la mejora de la relación entre musulmanes y cristianos para seguir desenmascarando a las extremistas, promover la paz social y reforzar los derechos humanos.