El Papa, durante una visita pastoral al sur de Italia, en Alessano
El Papa, durante una visita pastoral al sur de Italia, en Alessano - REUTERS

El Papa pide un reforzamiento ético de las «nuevas políticas de la era digital»

Subraya el vínculo entre «el beneficio y la responsabilidad social» en este cambio de era

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Ante un mundo en disrupción tecnológica y económica galopante, el Papa Francisco ha pedido este sábado un reforzamiento de la ética de responsabilidad «en un momento en que los desafíos sociales y financieros de la comunidad internacional son cada vez más complejos e interconectados».

El Santo Padre ha propuesto superar la «falsa dicotomía entre la doctrina ética de nuestras tradiciones religiosas y los intereses prácticos del actual mundo de los negocios». En la línea de la intervención previa a cargo del patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, Francisco ha recordado «la circularidad natural entre el beneficio y la responsabilidad social» en este cambio de era.

El patriarca ecuménico había hecho notar que «el dominio de las máquinas, el caos de la información, el economicismo y los experimentos extremos con seres humanos constituyen un peligro para la sociedad solidaria», amenazada por «el fetichismo de la indiferencia», que el Papa suele llamar «la globalización de la indiferencia».

Según Francisco, la falta de ética económica impide «el desarrollo humano integral de muchas hermanas y hermanos nuestros, no solo en los países pobres sino, cada vez más, en medio de la opulencia del mundo desarrollado».

Cultura de usar y tirar

El congreso internacional sobre «Nuevas políticas y estilos de vida en la era digital» -en el que han participado medio millar de académicos, empresarios, lideres políticos y sindicales, profesionales y lideres religiosos- ha sido organizado por la Fundación «Centesimus Annus Pro Pontifice» para estudiar «los nuevos paradigmas y formas de poder derivados del predominio de la tecnología y la cultura de ‘usar y tirar’ que desprecia a los débiles».

Según su presidente, Domingo Sugranyes Bickel, «se trata de ver el modo de divulgar y aplicar la enseñanza social cristiana hoy, en el contexto de una avalancha de cosas nuevas». El congreso en Roma ha sido precedido por uno en marzo en Nueva York sobre «Una brújula ética para la era digital», dedicado a estudiar la disrupción tecnológica y el fenómeno de las fake news que confunden por completo el panorama social.

Economía por el bien común

En su saludo de bienvenida al Papa, Sugranyes Bickel ha recordado que el objetivo de la Fundación -creada por Juan Pablo II hace exactamente 25 años- es promover «una economía de mercado reformada y orientada al bien común», algo que se echa en falta en sociedades amenazadas por la confusión política, económica e informativa.

Francisco les ha felicitado por las bodas de plata y ha invitado a la Fundación Centesimus Annus Pro Pontifice «a perseverar en vuestro esfuerzo de construir una cultura global de justicia económica, igualdad e inclusión», extendiendo la enseñanza social cristiana «en los ambientes de negocios y en los sectores económicos de la sociedad civil».