Instituto Uzima, dirigido por la hermana Victoria Braquehais en Kanzenze (RDC) y en el que estudian 560 alumnos
Instituto Uzima, dirigido por la hermana Victoria Braquehais en Kanzenze (RDC) y en el que estudian 560 alumnos - ABC

Manos Unidas considera un «crimen» el hambre que sufren una de cada nueve personas en el mundo

Lanza una campaña «para reforzar el derecho a la alimentación de las personas más vulnerables»

MadridActualizado:

«El hambre es una vergüenza, el mayor desprecio contra la humanidad y un crimen». Así definió la presidenta de Manos Unidas, Soledad Suárez, la falta de alimentos que sufre una de cada nueve personas en el mundo.

Durante la presentación de la campaña «Plántale cara al hambre: siembra», la presidenta de esta ONG de la Iglesia explicó que «es inadmisible que el hombre pueda permitirse en un mundo de abundancia que 800 millones de personas pasen hambre». «Se trata de una cifra que en Manos Unidas tenemos grabada a fuego», afirmó Suárez, al recordar que «cada año se desperdician un tercio de todos los alimentos que se producen». Solo en España «se tiran a la basura 1.300 millones de kilos» de comida al año.

Esta ONG achaca esta «paradoja de la abundancia» al «mal uso de los recursos alimentarios y energéticos, a un sistema económico internacional que prima el beneficio y excluye a los débiles y a unos estilos de vida y consumo que aumentan la vulnerabilidad y la exclusión». Por ello a lo largo de este año, la organización trabajará para «acompañar y reforzar el derecho a alimentación de las personas más vulnerables».

«Otra manera de hacer las cosas»

Con ese objetivo, Manos Unidas destinará este año 11 millones de euros solo al desarrollo de proyectos de seguridad alimentaria, un 10% más con respecto a los últimos dos años. Gran parte de esos fondos procederán de donaciones privadas, que se incrementaron un 5,3% en 2015 con respecto al año anterior. En total, esta organización recaudó 45,1 millones de euros el año pasado --un 4,7% más que en 2014-- que fueron destinados a financiar 600 proyectos de desarrollo y de los que se beneficiaron 2,8 millones de personas.

En esta zona rural, Manos Unidas también colabora con la rehabilitación y equipamiento de un hospital. «El año pasado con una incubadora se salvaron 15 niños», apuntó la misionera, durante la presentación de la campaña de este año. Pese a que en África Subsahariana viven 200 de las 800 personas que pasan hambre en el mundo, la misionera está convencida que «se puede acabar con esta lacra». «Tenemos que darnos cuenta de que hay otra manera de hacer la cosas», asegura la hermana Victoria.