¿En qué lugares hay más probabilidades de que se produzca un seísmo?

En el mar de Alborán han ocurrido el mayor número de temblores en el último mes

MadridActualizado:

[En el mapa superior, la secuencia de los terremotos en España durante el último mes. En amarillo, los de menor intensidad; en rojo, los de mayor]

Apenas cuatro días después de que un temblor de tierra con epicentro en Alhucemas (Marruecos) sacudiera la ciudad autónoma de Melilla y las provincias de Málagra, Granada y Jaén, otro terremoto se ha dejado sentir, de nuevo en la costa entre España y Marruecos, afectando a los mismos territorios.

Según el Instituto Nacional Geográfico, el movimiento telúrico ocurrió a las 04.22 horas en aguas cercanas a Alhucemas a una profundidad de 10 kilómetros. Otro seísmo de menor magnitud, 3,2 grados, se registró a las 03.14 horas de la madrugada en la misma zona, un lugar proclive a este tipo de movimientos sísmicos. Pero, ¿qué otros sitios de la geografía española son propicios para registrar terremotos?

[Pincha en los puntos para conocer detalles sobre los temblores producidos en España en el último mes]

A pesar de que no se puede comparar la actividad sísmica de la Península Ibérica con la de otras áreas de planeta como Japón, California o Irán, es cierto que existe un «riesgo sísmico relativamente importante en la región mediterránea», según consideraba el Colegio de Geólogos a ABC. En el último mes, se han concentrado en el mar de Alborán.

Lorca vivió en mayo de 2011 una de las páginas más negras de su historia. Dos sacudidas de 4,4 y 5,1 grados en la escala Richter dejaron ocho víctimas mortales bajo cascotes y escombros. Pero a pesar de la gravedad de las consecuencias este temblor no es lo que los sismólogos llaman un «gran terremoto», de magnitud 9 o 10 grados en su epicentro, según la escala Richter.

El catálogo sísmico del Instituto Geográfico Nacional muestra que como media, desde el año 300 A.C., se han producido uno de estos grandes terremotos cada 100 o cada 150 años en nuestro territorio. Los registros dan fe de verdaderas catástrofes humanas. Uno de ellos se pudo sentir en Granada en el año 1884, causando entre 750 y 900 víctimas mortales, según los registros de la época.

Otra de las zonas calientes de la Península Ibérica está en Portugal. En el año 1775, se originó un temblor de magnitud de 8,6 con epicentro en Lisboa. Sus efectos pudieron sentirse en prácticamente toda la Península Ibérica. Al terremoto le siguió un enorme tsunami que afectó a la costa lusa, alcanzando también el litoral de Cádiz.

Fracturas cercanas

La Península Ibérica está junto al límite de las placas litosféricas, la de Eurasia y la africana. Ambas, se están aproximando lentamente desde hace miles de años y están dos centímetros más cerca cada año. En base a este movimiento, se generan áreas especialmente sensibles en nuestro territorio. El foco más importante se encuentra en el área sudeste de la Península, abarcando Andalucia -con especial incidencia en Granada- y Murcia. También existe riesgo en el Pirineo o en zonas más estables y lejanas a la falla, como Galicia.

El proyecto Castor se sitúa junto a la falla de Amposta, activa y con capacidad de generar seísmos de hasta 7,1 grados en la escala Richter en un lapso de 53,000 años, según datos del Instituto Geológico. Este organismo indica además que esta fractura mide unos 51 kilómetros de largo por 15 de ancho.

Una media de 10.000 personas mueren cada año en todo el mundo a causa de los terremotos. «La experiencia histórica y el contexto geológico nos dan certeza sobre futuros seísmos en España», de hecho «la falta de grandes terremotos de este siglo no constituye una norma general» explican desde el Colegio de Geólogos. «Excepto en el siglo XVIII, siempre se han producido entre 1 y 3 terremotos de al menos 9 grados de magnitud en la escala Richter por cada periodo de 100 años.

A pesar de ello, «no existe una conciencia en la población ni entre las autoridades de esta realidad». En general, vivimos ajenos a aquello que ocurre bajo nuestros pies.