Parque temático Legoland en Billund (Dinamarca)
Parque temático Legoland en Billund (Dinamarca) - EFE

Los lego, un símbolo de Dinamarca, multiplican su valor

Algunas piezas se han llegado a vender por más de 3.000 euros

Corresponsal en CopenhagueActualizado:

En una exposición que se celebra estos días en el Centro de Arquitectura de Copenhague dedicada a los grandes hitos de la ingeniería y la construcción danesas, entre los que se encuentran la Ópera de Sidney, el Arco de la Defensa de París o el puente de Øresund, los visitantes pueden crear sus propios edificios con bloques de Lego. Aunque sería aventurado relacionar la innovación y creatividad de las construcciones danesas con este juego infantil, sí se puede afirmar que es uno de los símbolos de Dinamarca, hasta el punto de que el único astronauta de este país que ha sido lanzado al espacio, el ingeniero Andreas Mogensen, llevó en su equipaje varias figuritas de Lego creadas especialmente para la ocasión.

Para la empresa escandinava, fundada en 1932 por Ole Kirk Kristiansen, el secreto de su éxito se basa en la filosofía «Det bedsteer ikke for godt» que se puede traducir como «Solo lo mejor es suficientemente bueno». A través de ella, se transmite seguridad a los padres al posicionarse como un juguete de calidad, seguro, divertido y pedagógico. «Estos valores forman los pilares de la compañía y hacen que nuestra misión principal sea inspirar y desarrollar a los constructores del mañana», explican a ABC.

Los coleccionistas han empezado también a interesarse por los personajes y las construcciones de la marca y existen varias webs, incluyendo la casa de subastas online eBay, donde algunos de los juguetes pueden alcanzar precios desorbitados. Los hermanos Jeff y Ed Maciorowski, de Nueva Jersey, crearon hace algunos años, la página Brickpicker donde los coleccionistas pueden mirar la base de datos y los precios que van alcanzando las diferentes figuras o construcciones. Así, el conjunto Market Street que se vendía a 82 euros en 2007 alcanzó un precio de casi 1.500 euros recientemente y la nave Millennium Falcon de La guerra de las galaxias multiplicó su valor por cinco hasta superar los 3.000 euros. Para los expertos, las piezas de esta serie aumentarán su valor, sobre todo tras el estreno de la película.

En nuestro país, nació hace cinco años la Asociación Cultural de Aficionados a las Construcciones Lego de España (ALE¡), una idea que comenzó a forjarse gracias a un grupo de entusiastas de los «ladrillos» daneses que se reunían en la estación Príncipe Pío de Madrid. La Asociación organiza exposiciones como Madbrick o encuentros de aficionados conocidos como Alebricks y además colabora en talleres de inteligencia emocional o para discapacitados junto con la Fundación Telefónica o la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, el éxito de Lego también ha puesto en cuestión el impacto ambiental que los millones de bloques de plástico dejan cada año en el planeta, ya que se calcula que, cada año, se producen 60.000 millones de piezas en las que se utilizan 6.000 toneladas de plástico. Por ello, la empresa ha creado en su sede central de Billund (Dinamarca) un centro de investigación para encontrar materiales alternativos al plástico en el que trabajarán 100 especialistas con una inversión cercana a 130 millones de euros y, además, ha inaugurado un parque eólico con el objetivo de que en 2020 toda la energía que se utilice en la producción danesa sea renovable.