REUTERS

Las inundaciones por la rotura de la presa en Laos llegan hasta Camboya

Evacuadas 25.000 personas por las riadas, que han dejado 131 desaparecidos y miles de personas sin hogar

Enviado especial a Vientián (Laos)Actualizado:

Mientras se sigue buscando a más de un centenar de desaparecidos por la rotura de una presa el lunes en Laos, las gigantescas inundaciones que provocó ya han llegado hasta la vecina Camboya. Según informa la agencia estatal de noticias Kampuchea Press (AKP), 25.000 personas han sido evacuadas del distrito fronterizo de Siem Pang por la crecida del río Sekong, cuyas aguas subieron este jueves 12 metros y anegaron 17 pueblos debido a la riada causada por el accidente en el embalse.

Ubicada al sudeste de Laos, a 70 kilómetros de la frontera con Camboya en un río tributario del Mekong, la presa reventó el lunes al no poder contener el agua acumulada por las incesantes lluvias del monzón. El domingo, sus operarios empezaron a desembalsar al detectar grietas en su muro, que no pudieron reparar porque la fuerte tormenta había cortado las carreteras e impedía la llegada de los equipos de mantenimiento. Tras avisar con pocas horas de antelación a las autoridades para que ordenaran la evacuación, la rotura del embalse desató una cascada de 5.000 millones de metros cúbicos que se tragó siete de los doce pueblos río abajo en el devastado distrito de Sanamxay.

Para salvar la vida, miles de vecinos tuvieron que encaramarse hasta los tejados de sus casas o trepar a los árboles. Aunque las primeras informaciones hablaban de 6.000 desplazados por las riadas y 3.000 supervivientes esperando a ser rescatados, el hermético régimen comunista de Laos ha reducido las dimensiones de la catástrofe. Según explicó el primer ministro, Thongloun Sisoulith, tras volver de la zona afectada, la riada ha dejado 3.600 personas sin hogar y 131 desaparecidos, pero estos números están en entredicho por el estricto control de la información en este país. Tampoco está clara la cifra de fallecidos, que podría estar en torno a la treintena pero aumentará en los próximos días a medida que bajen las aguas y aparezcan más cadáveres.

De todas maneras, será difícil saber la verdad porque las carreteras y las comunicaciones telefónicas han quedado cortadas en la zona afectada, que se encuentra a 550 kilómetros de la capital, Vientián. En un país tan pobre y con tan malas carreteras como Laos, eso se traduce en un viaje de más de quince horas en coche. Al margen del baile de cifras, se trata de la peor tragedia en las últimas décadas que ha sufrido este país, como demuestran las sobrecogedoras imágenes aéreas de vastos campos inundados por las aguas con los vecinos pidiendo socorro desde los tejados de sus casas.

El accidente también cuestiona la política hídrica del Gobierno, que ha construido decenas de presas a lo largo del río Mekong para producir electricidad y vendérsela a los países vecinos. Con 47 centrales hidroeléctricas, y 54 en construcción como la siniestrada, Laos es ya la «batería» de Asia al exportar dos tercios de la electricidad que produce.