Las tarjetas han sido redactadas en nueve idiomas diferentes
Las tarjetas han sido redactadas en nueve idiomas diferentes - CAIB.ES

El Gobierno balear reparte cuatro millones de tarjetas para dar a conocer el catalán a los turistas

Las postales informativas, redactadas en nueve idiomas, incluyen expresiones y frases hechas de la lengua cooficial de la Comunidad

Palma de MallorcaActualizado:

Los hoteles y otros establecimientos de Baleares cuentan desde hace ya varias semanas con tarjetas de presentación de la lengua catalana a los turistas. Esta iniciativa, denominada «Benvinguts!» («¡Bienvenidos!») fue presentada el pasado 13 de agosto por la Consejería de Cultura del Gobierno regional, a través de la Dirección General de Política Lingüística. En total, se han editado 4.150.000 unidades de dichas postales informativas. El propósito de esta nueva campaña, que cuenta con el apoyo de la Consejería de Turismo, es «dar a conocer la realidad lingüística» de Baleares.

«Soy la lengua catalana, propia de las Islas Baleares. Junto con el resto de territorios catalanoparlantes, formo una comunidad de más de diez millones de hablantes. Le invito a conocer y a utilizar durante su visita una pequeña selección de mis palabras», señala cada tarjeta en el anverso, mientras que en el reverso hay la correspondencia al catalán de un breve vocabulario, para que los turistas conozcan algunas palabras y expresiones básicas como «bon dia» («buenos días»), «gràcies» («gracias») o «bon profit» («buen provecho»).

Cabe recordar que en la presente legislatura gobierna en Baleares la socialista Francina Armengol, que cuenta en su Ejecutivo con consejeros de la formación ecosoberanista MÉS por Mallorca. Armengol dispone además del apoyo parlamentario estable de Podemos y de MÉS por Menorca. Por lo que respecta a las áreas de Cultura y de Turismo, están dirigidas por las ecosoberanistas Fanny Tur y Bel Busquets, respectivamente. El coste económico de la citada iniciativa lo ha asumido Cultura, mientras que la distribución del material se ha hecho a cargo de la Agencia de Turismo de Baleares. Las tarjetas han sido repartidas en Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera.

Las citadas postales han sido distribuidas no sólo en hoteles, sino también en otro tipo de alojamientos turísticos y en oficinas de información, así como igualmente en museos. Inicialmente, se han previsto 1.554 puntos de distribución de las tarjetas, que han sido redactadas en nueve lenguas, en concreto, castellano, gallego, vasco, inglés, alemán, francés, neerlandés, italiano y sueco. El número de postales impresas es diferente para cada lengua, en función de la previsión de distribución. La directora general de Política Lingüística, Marta Fuxà, ha recordado este miércoles a ABC que el coste global de todo el material —incluidos expositores y tarjetas— es de unos 25.000 euros.

Iniciativa conjunta

Cabe recordar que el pasado 9 de julio la consejera de Cultura y la de Turismo habían redactado ya un escrito conjunto en el que se daba cuenta de la mencionada iniciativa. Dicho escrito, redactado en catalán, fue distribuido a las principales federaciones y cadenas hoteleras del Archipiélago. «Con la finalidad de dar a conocer la lengua propia de las Islas Baleares a los turistas que nos visitan, el Govern ha editado, en nueve lenguas, unas tarjetas de presentación de la lengua catalana, emulando las tarjetas de visita personales», señalaba el escrito, para añadir: «También se ha elaborado un expositor para colocarlas, a fin de que el material esté organizado y sea visualmente más atractivo».

Los departamentos de Turismo y de Cultura deseaban que dicho material se pusiera a disposición de los turistas «a través de los lugares en donde se concentra un mayor flujo de visitantes, como alojamientos u oficinas de información turística». La labor de cada establecimiento hotelero debía ser únicamente la de colocar el expositor que se le haría llegar, con las tarjetas correspondientes, «en un lugar visible», como por ejemplo la mesa de recepción o de atención al cliente.

El Govern deseaba también que las tarjetas se fueran reponiendo a medida que los clientes o usuarios las fueran cogiendo. «Os agradeceremos que hagáis extensiva y conocedora esta iniciativa a los establecimientos hoteleros», proseguía el escrito suscrito por Busquets y por Tur, para concluir: «Esperamos que esta acción sea de vuestro interés y quedamos a vuestra disposición para cualquier duda o aclaración».