De izquierda a derecha, Beatriz Becerra, Mira Milosevich-Juaristi, el autor del libro y periodista de ABC, David Alandete, junto a José Ignacio Torreblanca
De izquierda a derecha, Beatriz Becerra, Mira Milosevich-Juaristi, el autor del libro y periodista de ABC, David Alandete, junto a José Ignacio Torreblanca - Maya Balanya

David Alandete: «La finalidad de la desinformación siempre es destructiva»

El corresponsal de ABC en Washington presenta su último libro sobre noticias falsas

MadridActualizado:

David Alandete (Valencia, 1978) penetra hasta el mismo núcleo de la democracia con su libro «Fake News: la nueva arma de destrucción masiva» (Ed. Deusto, 2019) para desvelar cuál es su mayor amenaza contemporánea contra los valores constitucionales: la desinformación, porque es ésta, precisamente, el arma destructiva del mantenimiento del orden. El ex director adjunto de «El País» y actual corresponsal de ABCen Washington no cabalga en el combate, «en cierto modo justo», de la verdad contra la mentira, sino en el «clima de confusión» y «esfera paralela» que buscan sembrar las noticias falsas en el ciudadano.

Para Alandete, que agradeció que ABC sea punta de lanza contra las injerencias de cualquier tipo, «detrás del independentismo en Cataluña también se haya esta manipulación demagógica y sectaria». «La actividad de “bots” rusos sobre los tanques en las calles de Cataluña en vísperas del referendo del 1-0 fue inusitada; coincidió con los tuits por primera vez de Julian Assange en catalán, con planteamientos extremísimos, comparando a Mariano Rajoy con la limpieza étnica de Adolf Hitler, era una estrategia consciente para reventar el marco constitucional en el Estado español», dijo Alandete, porque lo tuvo «claro» desde el inicio.

«El 70% de la desinformación se debe a dos factores: la novedad y el estatus. Cuando alguien comparte información falsa, gana estatus ante sus seguidores», aseveró el informador.

Cataluña y Rusia, de la mano

Cataluña y Rusia vertebran de modo troncal el volumen. José Ignacio Torreblanca, director de la Oficina en Madrid del European Council on Foreign Relations, no desdeñó «el esfuerzo» del periodista valenciano y las campañas de acoso que ha sufrido Alandete por esta cuestión, que «han ido más allá de lo razonable».

«Gran parte de la estrategia de estos manipuladores es la de desacreditar el prestigio personal» de quienes se atreven a informar de esta maquinaria tan poderosa, afirmó Torreblanca, con lo que emplazó a que con valentía se redacte un segundo libro sobre la experiencia personal de enfrentarse a ello.

«La actividad detectada de los “bots” rusos en vísperas del referendo ilegal de Cataluña fue inusitada»

También se identificó como «víctima» de esa estructura de desinformación Mira Milosevich-Juaristi, investigadora del Real Instituto Elcano. «Los pocos que hemos hablado de la injerencia rusa en el referendo ilegal del 1-O en Cataluña parecíamos locos. El tiempo nos ha dado la razón», dijo Milosevich, arropando al autor en la presentación del libro celebrada en la Asociación de la Prensa de Madrid. «David pone en evidencia con una exhaustiva investigación lo que es periodismo y lo que no es (como RTy Sputnik)», en estos tiempos en que esta maquinaria puede servir a un interés con efectos devastadores. «Este libro da la batalla por el sistema político de la democracia, por el buen periodismo y por Cataluña», resumió la investigadora. «Todo el que quiera saber de Cataluña debe leer este libro».

Por su parte, Beatriz Becerra, vicepresidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, bajó a pie de calle para resaltar que no solo es desinformación la que busca cambiar un resultado electoral, sino «un video viral que llega a a WhatsApp y dice que las vacunas disparan el autismo». «Vulnera derechos fundamentales», sintetizó Becerra. «La finalidad de la desinformación es siempre destructiva y puede venir de cualquiera, no solo del poder establecido, sino también del poder aspirante».

Alandete se dio ayer un baño de compañeros de las dos redacciones; la de ABC, representada por el director de ABC, Bieito Rubido, además de numerosos ciudadanos interesados y del mundo de la política, como la jefa del gabinete de Rajoy, Carmen Martínez Castro.