La copa menstrual es una opción eficaz y segura, según un estudio

Alrededor del 70% de las mujeres que ya las han usado aseguran que pretenden seguir haciéndolo

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Las copas menstruales, baratas y reutilizables, son tan seguras y efectivas como compresas y tampones para las mujeres que las usan durante la menstruación, según el primer estudio científico importante publicado sobre este tema.

Según el trabajo publicado este miércoles en la revista médica The Lancet Public Health, alrededor del 70% de las mujeres que ya han usado copas menstruales dicen que prefieren seguir haciéndolo.

En este estudio se recogen 43 trabajos anteriores, que abarcan a 3.300 mujeres. Este es el primero en evaluar las copas menstruales, algo relativamente desconocido si se compara con las compresas y los tampones.

«1.900 millones de mujeres en todo el mundo tienen la menstruación, y por lo tanto pasan un promedio de 65 días al año sangrando, y sin embargo, hay pocos estudios de calidad que comparen los medios de protección», dijo una de las autoras del estudio, Penélope Phillips-Howard, profesora de la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool.

Según señalan los investigadores, son muchas las mujeres en el mundo que no tienen acceso a estos medios de protección, que con fundamentales para ellas en la escuela, en el trabajo o en su vida cotidiana.

Hecha de silicona o látex, la copa encaja en la vagina para almacenar la sangre menstrual y debe ser vaciada de cada cuatro a doce horas.

La primera lección clave del estudio es que la copa es tan efectiva como las compresas y los tampones, que absorben la sangre de la menstruación. Además, no se ha encontrado que pueda suponer algún riesgo adicional de infección.

La investigación también ha analizado el coste de la copa menstrual. En algunos países son entre un 5 y un 7% más caras que una caja de compresas o tampones, pero a largo plazo son más económicas, pues se pueden reutilizar hasta diez años.

«Estos resultados muestran que las copas pueden ser una opción segura y económica para las mujeres», dijo un especialista británico en salud pública, Julie Hennegan, en un comentario también publicado por The Lancet Public Health.