Casi dos millones de niños mueren al año por respirar en ambientes contaminados, según la OMS

La polución atmosférica, el tabaquismo pasivo y los tóxicos ambientales favorecen enfermedades respiratorias y cardiovasculares en menores de cinco años

GINEBRAActualizado:

Alrededor de dos millones de niños menores de cinco años, unos 1,7 millones, mueren a causa de la polución del aire -interior y exterior- el tabaquismo pasivo, la insalubridad del agua y la falta de higiene, según las conclusiones de un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en Ginebra.

De acuerdo con la OMS, más del 25% de las muertes de niños menores de cinco años debidas a la diarrea, el paludismo o la neumonía podrían ser evitadas si se mejoran las condiciones del medio ambiente en los hogares a través de la disminución del consumo de tabaco de los mayores y la utilización de combustibles limpios.

«Un medio ambiente contaminado es mortal para los niños más pequeños ya que son particularmente vulnerables a la polución del aire y del agua por tener un organismo y un sistema inmunitario en desarrollo y porque sus vías respiratorias tienen un tamaño más pequeño», explicó la directora general de la OMS, Margaret Chan.

Desde el embarazo, el medio ambiente puede afectar negativamente a la salud del feto llegando incluso a provocar un parto prematuro. Después del nacimiento, el tabaquismo y la polución del aire interior y exterior pueden afectar a bebés y a niños menores de cinco años con neumonías, enfermedades respiratorias crónicas o asma.

Las cifras publicadas por la OMS son inquietantes. Cada año 570.000 niños, menores de cinco años, mueren de enfermedades respiratorias, 361.000 de diarrea, 270.000 a consecuencia de un parto prematuro, 200.000 por la malaria y otros 200.000 por traumatismos debidos a intoxicaciones o accidentes ocasionados por el medio ambiente.

Exposición a toxinas

Además, la polución aumenta el riesgo de cardiopatías, accidentes vasculares cerebrales o cáncer a lo largo de la vida por lo que sería necesario, indicó la OMS, aumentar las inversiones para reducir la polución atmosférica, mejorar la calidad del agua y promover la utilización de combustibles limpios.

La OMS advirtió también acerca del peligro de los nuevos riesgos medio ambientales provocados por los desechos electrónicos o eléctricos, que alcanzarán 50 millones de toneladas antes de 2018, los cuales exponen a los niños a toxinas que pueden disminuir su capacidad cognitiva, afectar la concentración y causar lesiones pulmonares o cáncer.

Más polen y más asma

Por otra parte, el aumento de las temperaturas y los niveles de dióxido de carbono favorecen la producción de polen y se relacionan con un incremento situado entre el 11% y el 14% de casos de asma entre los menores de cinco años. Además, la falta de agua potable o el uso de combustibles como el carbón en las casas aumenta el riesgo de diarrea o neumonía.

Los niños están expuestos a sustancias químicas peligrosas que se encuentran en los alimentos, el agua y el aire, señaló la OMS. Sustancias como el flúor, mercurio, pesticidas u otros contaminantes se encuentran finalmente en la cadena alimentaria. También el plomo, que puede encontrarse en las pinturas de interior tiene consecuencias nefastas en el cerebro de los niños.