Paso de peatones en la avenida Barón de Cárcer en Valencia, donde se alerta de peligro de atropello
Paso de peatones en la avenida Barón de Cárcer en Valencia, donde se alerta de peligro de atropello - ROBER SOLSONA

AtropelloSiete de cada diez personas no respetan los límites de velocidad cuando pasan frente a un colegio

En un atropello, el resultado del impacto viene condicionado no solo por la velocidad, sino hasta por la altura y la edad del peatón

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La velocidad fue, según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), responsable como factor concurrente de dos de de cada diez siniestros mortales sucedidos en 2015. Esa causa se hace aún más importante en zonas transitadas por usuarios vulnerables, como niño y ancianos. Según un informe elaborado por la Fundación Mapfre y presentado este jueves en Madrid, el 70% de los conductores no respetan los límites de velocidad en esas zonas con velocidad más reducida que en el resto de vías urbanas. Y viceversa, por regla general, solo el 35,05% de los conductores respetan la normativa en las vías con esos límites estipulados, siendo las motos más infractoras que quienes manejan un turismo. La conclusión del informe es inevitable: muchos de los atropellos podrían evitarse si se respetasen los límites de velocidad.

Se respetan los límites en pocas ocasiones, dice contundente el informe, rebajados en esos tramos a 20, 30, 40 y 50 km/h como máximo. «Hay que destacar que cuando el límite máximo de velocidad es menor el grado en el que se excede es mayor», defienden los autores del estudio. Un ejemplo: en vías con 20 km/h de máximo, la velocidad media a la que se circula es de 15,6 km/h por encima de ese límite. Nada menos que el 97% de los conductores supera el límite de velocidad en estas vías.

El informe «Velocidad y Usuarios Vulnerables» se ha presentado tras hacer 3.000 mediciones de vehículos en diez ciudades españolas: Zaragoza, Santiago de Compostela, Sevilla, Madrid, Barcelona, Córdoba, Las Palmas, Valencia, Tenerife y Ávila. Como aspecto técnico, sus responsables detallan que el análisis se realizó colocando dos cinemómetros capaces de calcular la velocidad a partir de la diferencia de frecuencia de las ondas que rebotan en el vehículo, lo que se conoce como efecto Doppler. El resultado de estas pruebas aisladas fue que alrededor del 65% de conductores superó los límites de velocidad en vías con presencia de usuarios vulnerables, por ejemplo, las próximas a parques y centros de mayores. Además, las mediciones se realizaron en vías rectas con señalización y, muy importante, sin badenes que obligasen a levantar el pie del acelerador, con el objetivo de evaluar en qué grado el conductor decidía «motu proprio» reducir la velocidad.

Ávila, la ciudad más infractora

Ávila fue la ciudad donde más se rebasaron los límites de velocidad fijados (el 100%) y le siguieron la impericia de los conductores de Zaragoza (el 91,67%) y de Madrid (87,76%), que no hacen caso de las recomendaciones de bajar la velocidad en estas áreas. Por orden, le siguen Santiago (el 85,5% supera los límites de velocidad); Barcelona (83%); Valencia (74,3%); Córdoba (59,8%); y Sevilla (42,3%). En el extremo opuesto, se situaron las personas que manejaban su vehículo en Las Palmas y Tenerife, con solo un 16% de los conductores excediendo los límites, en este aspecto.

El resultado del impacto entre un coche y un viandante viene condicionado como factor principal por la velocidad, pero influyen hasta la altura y edad del peatón

Jesús Monclús, director de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, destaca la ligazón causa efecto entre la velocidad y el atropello. «Puede ser crucial, ya que un accidente que podría ser leve puede terminar siendo grave, o incluso, mortal». Y, a continuación, señaló que «las consecuencias de un siniestro provienen principalmente de la relación entre la velocidad y la distancia de frenado», mayor cuanto más velocidad lleva el vehículo y menor el tiempo del conductor para reaccionar y evitar el atropello.

Monclús ha puesto voz también a los datos de siniestralidad vial, que se ceba con los peatones y usuarios de las vías urbanas. «Tan solo en 2015 se registraron 63.198 accidentes con víctimas en las ciudades y pueblos españoles, en los cuales fallecieron 441 personas y más de 4.751 resultaron heridas y hospitalizadas». Monclús ha llamado a los conductores a tener en cuenta la fragilidad de usuarios del asfalto como los peatones. Y como dato curioso, Monclús ha señalado que tras un impacto entre viandante y vehículo, hay factores que condicionan la lesividad del choque, como la propia edad y la altura del peatón.