Coche con el que una joven arrolló a los nueve ciclistas en Mallorca
Coche con el que una joven arrolló a los nueve ciclistas en Mallorca - EFE

El atropello de nueve ciclistas en Mallorca abre el debate sobre la seguridad del cicloturismo

Esta actividad cuenta cada año en la isla con 150.000 adeptos, la mayoría alemanes, suizos y británicos

Palma de MallorcaActualizado:

El atropello de un grupo de turistas el pasado jueves en una carretera de Mallorca, con una víctima mortal, ha vuelto a poner sobre el tapete el debate acerca de la seguridad viaria en determinadas circunstancias, vinculadas en este caso a la práctica del cicloturismo. Paralelamente, se ha reavivado el interés por conocer algo mejor la especificidad de dicha modalidad deportiva y lúdica, cada vez más en auge en toda España.

En relación al citado accidente, la Guardia Civil detuvo ayer a la autora del atropello, ocurrido en la carretera de Capdepera. La conductora, española y de 28 años de edad, había sido arrestada inicialmente anteayer, tras haber arrollado con su todoterreno —un Porsche Cayenne Turbo— a nueve cicloturistas alemanes. Tras declarar, la joven había quedado en un primer momento en libertad con cargos. La muerte de uno de los heridos motivó su segundo arresto. Se le imputan un delito de homicidio imprudente, ocho de lesiones imprudentes y un delito contra la seguridad vial. La mujer dio positivo en el test preliminar de drogas que se le practicó el jueves, si bien ese resultado deberá ser confirmado por un laboratorio de Madrid. Este sábado la juez de guardia ha dictado prisión provisional y sin fianza para la joven.

No existen por ahora estadísticas oficiales sobre el número total de aficionados al cicloturismo en nuestro país, si bien ya solo en Mallorca podrían superar ahora los 150.000 al año. Por nacionalidades, cabría citar a los alemanes, los suizos, los británicos o los escandinavos como especialmente asiduos a dicha práctica.

En Mallorca existe desde hace años una empresa que es ya toda una institución en el ámbito del cicloturismo, Huerzeler Bicycle Holidays, creada por el ciclista suizo Max Hürzeler en los años ochenta. Los actuales propietarios son Walter Güntensperger y Marcel Iseli. Según explicó el propio Iseli ayer a ABC, su compañía tiene más de 50.000 clientes cada año en la isla. Asimismo, recordó que los mejores meses para la práctica del cicloturismo son marzo, abril y mayo. Iseli también explicó que la estancia media de los grupos de cicloturistas que llegan a la isla es de una semana aproximadamente. Los «paquetes» que ofrecen los touroperadores a esos clientes tan específicos suelen incluir el viaje, la estancia en el hotel y el alquiler de las bicicletas. Un hecho económico a destacar es que el poder adquisitivo de los cicloturistas suele ser alto.

Los extranjeros que practican el cicloturismo en Mallorca suelen optar normalmente por rutas situadas en la Sierra de Tramuntana, que es la zona más montañosa de la isla. En ese sentido, pueblos como Valldemossa, Sóller o Deiá suelen ser puntos de parada y avituallamiento.

Se trata de turistas con un alto poder adquisitivo que pueden llegar a recorrer 150 km en un día

Un grupo estándar de practicantes del cicloturismo suele estar compuesto por una docena de personas. Normalmente, cada grupo sale a primera hora de la mañana de su hotel y no suele regresar hasta última hora de la tarde. A lo largo de una jornada, los integrantes de cada grupo pueden llegar a recorrer un total de unos 150 kilómetros de media.

Los cicloturistas residentes en Mallorca no suelen cubrir rutas tan largas, según explicó ayer a ABC un buen aficionado a esa práctica, José Martínez. «Solemos recorrer 80 o 90 kilómetros como máximo», indicó Martínez, quien es peluquero de profesión. «Normalmente salimos sólo los domingos, al trabajar el resto de la semana», añadió. Habitualmente, los residentes suelen optar por rutas situadas en el interior de la isla, que incluyen pueblos como Lloret, Biniali o Ariany.

Los grupos de cicloturistas suelen circular normalmente de dos en dos, siempre que es posible por los arcenes de las carreteras, aunque a veces el mal estado de dichos arcenes hace imposible esa opción.

La seguridad es siempre un elemento «esencial» para los cicloturistas, recalcó Martínez, reconociendo que cuando conductores y ciclistas respetan las reglas de circulación, todo va siempre bien. «Es cuestión de respeto mutuo», sintetizó.