Elon Musk, CEO de Tesla, durante la presentación de la nueva batería para el hogar
Elon Musk, CEO de Tesla, durante la presentación de la nueva batería para el hogar - afp
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Elon Musk, el último gran inventor

El CEO de Tesla sueña con poner un hombre en Marte y construir un tres supersónico que alcance los 962 km/h

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Aunque su cara de veinteañero aparenta incluso menos, Elon Musk tiene 43 años. En ese tiempo ha conseguido convertirse en el mayor disruptor tecnológico de Silicon Valley. Ha soñado con llenar el mundo de coches eléctricos de lujo, con cambiar la producción de energía y con llevar al hombre a Marte. Parte de esos sueños los ha cumplido.

Musk, nacido en Sudáfrica, desembarcó en la Universidad de Stanford, cuna de algunos de los grandes gigantes tecnológicos, a mediados de los 90 para un doctorado en física aplicada. No duró ni una semana y se lanzó al mundo emprendedor. Consiguió sus primeros millones con Zip2, una de las primeras plataformas online para periódicos.

Con la venta de esta compañía a Compaq en el punto más alto de la burbuja punto com, en 1999, invirtió en PayPal, que entonces daba sus primeros pasos. Cuando eBay adquirió el sistema de pagos en 2002, Musk se convirtió en millonario. Pero ahí no acabó su ambición. Pronto entró como cofundador de Tesla Motors, el fabricante de coches eléctricos y que ahora quiere cambiar la infraestructura energética de hogares y empresas con las baterías que presentó ayer. En ese mismo campo, creó Solar City, que hoy es la segunda mayor proveedora de equipamiento de energía solar en EE.UU.

Antes de Tesla ya había fundado SpaceX, la compañía de viajes espaciales más prometedora, y que ahora ha cerrado contratos millonarios con la NASA para convertirse en uno de los operadores que sustituirá a los transbordadores para mandar personal y suministros a la Estación Espacial Internacional.

Pero la ambición de Musk -cuya vida personal, con dos matrimonios y dos divorcios, ha sido tan agitada como la empresarial- va mucho más allá. Su verdadero sueño es poner a un hombre en Marte. Hace un par de años, creía que podría hacerlo para 2025. Ahora cree que será más en 2030, pero se muestra convencido de que se conseguirá.

Su último proyecto, Hyperloop, también parece de ciencia ficción: una especie de tren supersónico que conecte Los Ángeles y San Francisco en solo 35 minutos, a una velocidad media de 962 kilómetros por hora.