El temporal dejó en la costa gallega olas de mayor altura que la Puerta de Alcalá
clima

El temporal dejó en la costa gallega olas de mayor altura que la Puerta de Alcalá

Continúa en La Coruña la búsqueda del padre y la hija arrastrados por el mar en Valdoviño

Actualizado:

Un joven en los acantilados británicos de Devon, una mujer en el faro francés de Biarritz, un pescador gallego enCorrubedo y tres integrantes de una familia (un padre, su hija y su cuñado) enValdoviño. Todos ellos engullidos por el mar en lo que va de año; y son tan solo 9 días. Si 2013 cerró el año con temporales letales, que también se tragaron a seis jóvenes en Portugal y a un padre y su hija (franceses) en la isla canaria de La Graciosa, este 2014 empieza rugiendo con fuerza.

El Atlántico Norte lleva fabricando potentes borrascas desde que se inició el invierno y ha dado registros para la historia, especialmente en Estados Unidos y las islas Británicas. En España no hemos sufrido ni las tormentas ni las olas más atroces de nuestra historia. Pero sí estamos rompiendo récord y viviendo una mortandad llamativa.

La mayor ola que se ha registrado en España se produjo en 2009, y se calcula que alcanzó más de 26 metros de altura; fue el 24 de enero en Santander, en la boya Augusto González de Linares. Y este año, la de Cabo Silleiro, en Pontevedra, ha roto su récord histórico de los últimos 15 años al alcanzar el pasado 6 de enero un «Altura Significante» (la media del tercio de las olas más altas) de 11,5 metros, lo que permite hablar de una ola individual rozando los 20. Pero no es la más grande medida en Galicia. El 10 de marzo de 2008, en Estaca de Bares, en La Coruña, se registró una media máxima de 12,8 metros, con alguna ola individual que rozó los 22 metros.

La olas de mar de fondo vienen desde GroenlandiaDesde La Coruña, Jesús Iglesias, el jefe del centro de Salvamento Marítimo, cuyos equipos siguen buscando a dos de los desaparecidos de Valdoviño después de que el cadáver de uno de los dos hombres apareciese, se lamenta de que todos los años se repita la misma tragedia. «Curiosamente la mayoría son gente de la zona que van a ver el oleaje. Son paisanos que conocen perfectamente el mar. Pero se acercan demasiado confiados. Y el mar los sorprende. Estas olas de mar de fondo de las que advertimos, vienen creciendo desde Groenlandia sin encontrar nada que se interponga en su camino hasta que chocan contra las costas gallegas. Son ondulaciones muy largas que parecen avanzar despacio, pero cuando rompen contra el acantilado, levantan bruscamente una mole de agua colosal que arrastra todo lo que encuentra. Si te pilla, las posibillidades de sobrevivir son mínimas».

Vórtice polar en EE.UU.

Donde sí se están rompiendo registros históricos día tras día es en el Reino Unido -no se había visto una secuencia de tormentas como las vividas en estas semanas en las últimas dos décadas- y, sobre todo, en Estados Unidos. Allí, el vórtice polar que se ha desplazado de su posición habitual sobre el Polo Norte ha provocado temperaturas y vientos no vistos en algunas zonas en más de un siglo. En algunos estados, como el de Minnessota, este díscolo ciclón ártico ha dejado -por los fuertes vientos- sensaciones térmicas de 60 grados bajo cero. En Nueva York, no veían temperaturas de 16 bajo cero desde hacía 118 años y los 26 grados negativos de Chicago también han quedan para el recuerdo.

Pero lo peor de todo han sido los 21 muertos que desde el pasado domingo ha dejado esta ola de frío extremo que por fin retrocede hacia el Polo Norte para volver a girar en las capas media y alta de la troposfera y la estratosfera. Hasta la próxima.