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«La venda» de Miki, la canción «más coreada» en su largo camino hacia Eurovisión 2019

Las giras promocionales, como la que se celebra este fin de semana en Madrid, son claves en la estrategia de cada país

Alfred y Miki - Rocío Muñoz/Eurovisión Spain / Vídeo: Miki Núñez representará a España en Eurovisión
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Hace ahora tres meses, «La venda», la canción que representará a España en Eurovisión 2019 tras imponerse en la gala de selección que realizó TVE entre los concursantes de la última edición de «Operación Triunfo», fue la primera canción elegida de las más de cuarenta que se interpretarán en Tel Aviv entre el 14 y el 18 de mayo. Los seguidores europeos del festival, ansiosos de novedades del certamen, hicieron de la propuesta de Miki la más conocida. Pero fueron llegando otros candidatos y el índice de popularidad del español se fue igualando con el resto. Hasta que llegó la promoción europea y las fiestas del certamen, como la PreParty que se ha celebrado este fin de semana en Madrid, claves en el éxito de cualquier aspirante.

Es en estos eventos multitudinarios donde los candidatos se muestran por primera vez ante el público y donde los seguidores pueden conocer de cerca a sus favoritos. Y es en ellas donde «La venda» se ha convertido en el tema más coreado. No solo entre los eurofans sino también entre sus propios contrincantes en Eurovisión, que presumen de conocerla y la cantan en cuanto pueden, a pesar de no saber castellano. La canción de Miki se ha hecho grande en Europa, y aún quedan varias semanas hasta el próximo 18 de mayo, cuando la interprete sobre el escenario del Centro de Convenciones de Tel Aviv.

«Eurovisión está más vivo que nunca, y eventos de este tipo lo reafirman», comenta José García desde Eurovision-Spain, la web especializada que se encarga de organizar la PreParty madrileña. En ella, han respaldado a Miki artistas como Las Ketchup, compañeros de «OT 2018» como Famous, Noelia, Dave y Alfonso y Alfred, quien le dio «el relevo» eurovisivo. El viernes también actuaron algunas estrellas del festival de años anteriores, como César Sampson, Ira Losco, Vania Fernandes, Lydia, Rosa y Betty Missiego, a la que se homenajeó ayer en la segunda noche de la PreParty madrileña. «El público que asiste a este tipo de conciertos votará en el festival, y si hay alguno que lo hace muy bien en directo y lo demuestra en estos eventos promocionales, aunque al principio hubiera podido pasar desapercibido, se va a posicionar bien», cuenta García.

Además de familiarizarse con sus canciones y ganar confianza ante tantas personas presentes (2.000 en La Riviera, por ejemplo), otro de los puntos positivos que añade es el de poder crear un ambiente de amistad entre los cantantes, antes de pasarse juntos dos semanas ensayando.

Antes de la PreParty madrileña, que ha traído a 22 delegaciones durante este fin de semana a la ciudad, se han celebrado también otras fiestas en Ámsterdam y en Londres con presencia de los artistas, y aún queda otra en Moscú. Los candidatos no solo aprovechan para interpretar sus temas, sino que, además, hablan con la prensa local y enseñan sus propuestas en televisión. Es el caso de Michael Rice, el representante de Reino Unido, que, aprovechando su estancia en Madrid, acude esta noche a «Fama» para presentar «Bigger than us». El objetivo: llegar a Eurovisión con medio trabajo hecho.

Poca sorpresa

Entre las fiestas por Europa, la brutal promoción y los ensayos previos en el escenario del certamen, en Eurovisión se cuenta cada vez menos con el factor sorpresa delante del televisor el sábado de la gran final y descubrir temas nuevos. La llegada de Tony Aguilar como comentarista para TVE propició también el salto de las canciones a la radio, donde empiezan a vivir mucho antes el festival. En su emisora ya han sonado gran parte de los 41 candidatos que este año competirán por el micrófono de cristal en Tel Aviv.

Miki, que ha ido ganando adeptos a su causa, reconoce que aún se sorprende cuando en otros países la gente canta con él «La venda». «Yo alucino, porque aunque sean palabras súper fáciles, y aunque no sepan castellano, la gente la canta. Y ya ni hablar de la parte “lo que ere”, que todo el mundo la vitorea», comenta a ABC durante la presentación de la fiesta eurovisiva en Madrid, que este año celebra su tercera edición con más de la mitad de delegaciones que viajarán a Israel presentes.

Una burbuja sin fin

Katerine Duska, representante griega, reconoce que la experiencia eurovisiva «es la más intensa que he vivido nunca». La cantante, que defiende una balada, confiesa que «cada día es una aventura y un nuevo drama». «Creo que ahora me siento más fuerte», añade. Esta es la primera vez que su país participa en este tipo de fiestas previas a Eurovisión.

Coincide con Kobi, el candidato israelí, en la cantidad de trabajo previo que conlleva representar a tu país en Eurovisión. En el caso del israelí, que acude también con una potente balada, bromea con que el día después del festival hará las maletas y se comprará un billete para Tailandia. «No, es broma, habrá que tomarse un descanso y después seguir trabajando y haciendo música, que es mi vida», dice mientras sonríe. Él encontró en Netta, la ganadora del año pasado, la motivación para animarse a participar en un concurso como este. Su canción, «Home», es un íntimo relato autobiográfico que le sirve para pasar página tras haber sufrido bullying cuando era joven.

Más llamativo es el caso del famoso DJ Darude, que pese a su consolidada carrera musical, en la que destaca un éxito mundial («Sandstorm» en 2000), se ha querido embarcar en la carrera eurovisiva en representación de Finlandia, y junto a él, el actor y también cantante Sebastian Rejman. «Ahora entiendo todo… cuando empezamos en esto, todo el mundo hablaba de la “burbuja eurovisiva”, y creo que estamos de lleno en ella», dice el vocalista. Darude añade que se trata de «¡una burbuja de amor!».