ES NOTICIA EN ABC

Netflix «El caso Alcàsser», crónica de «los excesos» de un crimen que estremeció a España

La nueva serie documental de Netflix, que se estrena hoy, repasa el asesinato de las niñas y u tratamiento mediático

El equipo de «El caso Alcàsser» entrevistó a más de 200 personas
El equipo de «El caso Alcàsser» entrevistó a más de 200 personas - NETFLIX
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

«Alcàsser es aún una herida abierta», sentencia el productor y guionista Ramón Campos. El nombre de este pequeño pueblo valenciano está unido inevitablemente a la tragedia. El 13 de noviembre 1992, tres adolescentes, Míriam, Toñi y Desirée, desaparecieron antes de llegar a la discoteca donde iban a pasar una noche de fiesta. Su caso, alimentado por las peticiones desesperadas de ayuda de sus familiares, pronto encontró resonancia en los medios, que convirtieron el municipio en un plató. Meses después, cuando aparecieron los cadáveres de las chicas, la tragedia de las familias y su entorno se retransmitió casi directo en televisión. En 1997, el juicio sentenció a Miguel Ricart y al prófugo Antonio Anglés como culpables del brutal asesinato. Ahora, más de 25 años después del suceso, la serie documental«El caso Alcàsser» vuelve a los noventa para realizar «una crónica al detalle de esos cinco años que pasaron desde la desaparición hasta el juicio, incluyendo la labor que desempeñaron los medios en su momento, y las repercusiones que ha tenido el caso en la actualidad», cuenta Elías León Siminiani, director de la producción que ya está disponible, a través de Netflix, en 190 países.

«Alcàsser es un pueblo acostumbrado a que las cámaras lleguen y se vayan. Nosotros aprendimos poco a poco cómo abordar a los implicados para no incidir en el daño», cuenta Ramón Campos. Para realizar «El caso Alcàsser», una investigación de más de año y medio concentrada en cinco capítulos, los responsables llegaron a un pacto creativo: no usar una narración «en off» y no recurrir a expertos, sino solo a testigos directos de los hechos. «No queríamos acabar haciendo un atraco a mano armada, así que nos marcamos dos líneas rojas que planteamos a los familiares: no habría dramatizaciones ni se mostrarían los cuerpos de las jóvenes», explica León Siminiani, quien insiste en la importancia del tiempo para poder hacer un trabajo en profundidad frente a la «dictadura de la inmediatez» en la que vivimos. De hecho, las imágenes inéditas del juicio, una de las grandes revelaciones del documental, las consiguieron en una «prórroga» que les concedió Netflix.

Aunque contactaron con más de 200 personas, en el documental aparecen cerca de setenta testimonios, incluidos los de los padres de las chicas. ¿Habrían entrevistado a Ricart de haberlo encontrado? «Habríamos hablado con él seguro, pero no sé si hubiese estado en el documental. Eso sí, hubiéramos preparado una larga entrevista de 7 u 8 horas, con ayuda de psicólogos, como en el caso de Rosario», reflexiona Campos.

«También nos hubiera gustado tener a periodistas como Nieves Herrero, que prefirió no participar. Pepe Navarro tampoco sale, pero nos cedió imágenes de sus programas. Hay distintos niveles de participación», puntualiza León Siminiani, mientras Campos incide en la «valentía» de las grandes cadenas, que han cedido las imágenes de los programas que produjeron sobre el caso, incluso de los más criticados, «sin cláusulas ni condiciones».

«Alcàsser era la primera vez de muchas cosas, no existían los gabinetes de comunicación ni los protocolos para estos casos», apunta Siminiani. «Las privadas acababan de nacer. Este caso fue el primer gran ring de una batalla de audiencias que estaba empezando, eso explica muchos excesos», añade Campos. La suma de los dos especiales que TVE y Antena 3 hicieron la noche que encontraron los cuerpos de las niñas está aún entre las cinco emisiones más vistas de la historia de la televisión. «A veces en estos casos se entra en una especie de inercia muy cabrona difícil de frenar. En aquellos días todos querían contribuir. Si aparecieran vivas nadie hablaría de ello», sentencia Campos.

El asesinato de Miriam, Toñi y Desirée fue también, por su importancia, uno de los primeros casos que generó infinidad de teorías conspiranoicas. Un capítulo de «El caso Alcàsser» habla de ellas. «Nosotros tratamos de exponer lo que hemos encontrado y que el espectador decida lo que cree y lo que no. Si ocultas algo al gran público dejas huecos por los que se cuelan estas teorías. La sociedad de hoy es muy distinta, ahora es muy difícil no enterarse de algo. Entonces la opacidad se veía como algo normal», exponen los autores.