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«El caso Alcàsser», viaje a las heridas abiertas del «true crime» español

Elías León dirige una serie documental de cinco capítulos sobre el triple asesinato y sus derivadas mediáticas y judiciales

El juicio a Miguel Ricart
El juicio a Miguel Ricart - NETFLIX
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Fue el año de España en el mundo. El de la Expo, los Juegos Olímpicos y el despegue internacional, sí, pero también el de Miriam, Toñi y Desirée. Así, sin apellidos. O con uno aún más trágico que las presentó al mundo como las niñas de Alcàsser. Un topónimo ligado por siempre jamás a ese triple y brutal crimen que en conmocionó a toda la sociedad y arrastró el horror y el duelo por el barro del «prime time» televisivo. «Son tan importantes los hechos como el relato de los hechos. Qué pasó, sí, pero también cómo se contó. Y cómo caló en la gente», destaca Elías León Siminiani, director de la serie documental sobre el caso que Netflix estrenará de forma global el próximo 14 de junio.

León, que ya se encargó de la dirección de «Lo que la verdad esconde: el caso Asunta», vuelve a hacer tándem con el productor Ramón Campos (Bambú Producciones) para viajar a aquel fatídico 13 de noviembre de 1992 y reconstruir desde la desaparición de las menores mientras se dirigían a una discoteca de Picassent al hallazgo de sus cadáveres el 27 de enero de 1993, pasando por el juicio, sus repercusiones y el discutido tratamiento mediático que se le dio al caso. «Se trata de hacer una crónica de todo lo sucedido, y ahí entra tanto el crimen como el tratamiento de los medios y la repercusión», detalla el director sobre una serie de cinco capítulos con la que Netflix se estrena en el «true crime» hecho en España. Un proyecto de largo recorrido en el que León y Campos han invertido un año y medio de trabajo, que se traduce en unas 228 horas de entrevistas grabadas con cerca de 60 testimonios y en una minuciosa reconstrucción de un caso que, recuerda Campos, «ha provocado muchas heridas, algunas de las cuales aún no están cerradas».

Sobre el terreno

«Una de las primeras cosas que hicimos fue comprar un Opel Corsa del 92 como el que habían usado para secuestrar a las niñas, y nos subimos a La Romana para intentar entender cómo puedes hacer ese trayecto en un coche de esa manera», ilustra el productor en referencia al caserón en el que Antonio Anglés y Miguel Ricart violaron y asesinaron a Miriam, Toñi y Desirée. A partir de ahí vendrían los 4.000 folios del sumario, un millar largo de artículos de prensa consultados, los contactos con más de 160 testimonios y la revisión (y, más importante aún, la compra) de infinidad de imágenes de informativos y programas de televisión como los que Paco Lobatón y Nieves Herrero primero y Pepe Navarro más tarde orquestaron alrededor del caso. No faltan, por ejemplo, imágenes del aquel tristemente célebre «De tú a tú» que Herrero emitió desde Alcàsser con todos los familiares encima del escenario el mismo día que aparecieron los cadáveres de las niñas. «Es muy fácil hacer según qué análisis ahora, pero hay que vivirlo. Hay que vivir ese día en que Nieves (Herrero) sube a ese escenario y pensar en qué momento se da cuenta de que eso es un barco que va a la deriva», reflexiona ahora Campos. Con todo, la periodista madrileña, a diferencia de Lobatón, ha declinado participar en el documental.

Bendecido con «la aprobación de las tres familias», el estreno de «El caso Alcàsser» estaba previsto en un principio para septiembre 2018, pero la fecha se fue retrasando a medida que iban encontrando fuentes e imágenes exclusivas. «Hay muchos testimonios que no han hablado nunca, pero también hay algo que es el faro de la serie: el juicio», desvela León. En total, más de 400 horas de sesiones grabadas por Canal 9 de las que, más allá de los diez minutos diarios que se emitieron en su día, nunca más se supo. «Podemos escuchar a Miguel Ricart por primera vez o ver el pulso entre forenses que se da en el tribunal», desvela el director. Eso sí: que nadie espere grandes revelaciones ni nuevas informaciones sobre el paradero de Antonio Anglés. «Hay cosas inexplicables y no resueltas, pero en todo caso criminal las hay», relativiza León, para quien la conexión entre los casos Alcàsser y Asunta es más que evidente. «Las historias son primas hermanas: todo lo que estuvo en Alcàsser estaría más tarde en Asunta», señala. También un tratamiento informativo no siempre acertado. «Hay una conciencia clara de que Alcàsser marcó un antes y un después en el periodismo de sucesos, pero a día de hoy seguimos cometiendo los mismos errores. Así que hay conciencia, pero no arrepentimiento. Sales impactado de ver lo que se hacía en los noventa en televisión, pero es que se sigue haciendo», apunta Campos.